Denny O'Neil y un amigo suyo escribieron bajo el pseudónimo de Jim Dennis una novela de acción y artes marciales llamada Kung-Fu Master: Richard Dragon. Como Marvel ya tenía un comic con un nombre muy parecido, cuando se adaptó al cómic el personaje de Richard Dragon se tuvo que modificar algo el título...
O'Neil se encargó de hacer la adaptación y de las siguientes historias, ya totalmente nuevas. Este primer número lo firmó como Jim Dennis. De hecho, al final del cómic se dedica a contar la biografía del supuesto Jim Dennis y es hilarante la cantidad de barbaridades que suelta.
Aunque ahora sorprende un tanto ver que Richard Dragon, el héroe, empieza como un ladrón que intenta pegar a un anciano y luego acuchillarlo.Vaya joya. Lo de qué hace un huérfano americano por Asia, cuando luego se descubre que tiene dinero y casa en los EEUU se queda en el aire...
El apartado gráfico del primer episodio fue para un inesperado Leopoldo Durañona, a quien siempre identifico con cómics de la Warren y Toutain pero que también ha ido haciendo sus cosas con personajes más superheroicos con resultados bien curiosos...
jueves, 7 de febrero de 2019
miércoles, 6 de febrero de 2019
Dick Ayers y Gary Friedrich: Captain Savage and his Leatherneck Raiders 1
Un spinoff de la colección del Sargento Furia, donde el misterioso capitán que había ido saliendo en aquella colección para trasladar a los Comandos Aulladores se ponía al mando de un grupo formado también por soldados con, digamos, características marcadas: un indio luchador de lucha libre, un maestro, un marinero cocinillas, un sargento que sólo vive para la vida militar, un canadiense francófono y mujeriego...
Pese a que los responsables eran los mismos de muchos episodios de la colección del Sargento Furia y el resultado es tan entretenido y loco como ella, la cosa no funcionó. Creo que los lectores preferían la marca original...
Pese a que los responsables eran los mismos de muchos episodios de la colección del Sargento Furia y el resultado es tan entretenido y loco como ella, la cosa no funcionó. Creo que los lectores preferían la marca original...
George Perez y Roger Slifer: Avengers Annual 8
En el lote de material americano también estaba este annual de los Vengadores, que no editó Forum a color (sólo en blanco y negro y en la Biblioteca Marvel) y que sólo se ha visto a color en un tomo de Panini, creo.
La historia es un poco follonera. Slifer no era el guionista regular de la serie y tal vez le costase, pese a tener más páginas, tratar con tantos personajes (a los de la imagen hay que añadir: Mercurio, Thundra, Doctor Extraño, Hyperion, Zumbador y Doctor Spectrum).
A Perez no. Él está como pez en el agua con tanto héroe, tanto villano, tanto grupito por aquí y grupito por allá. Reencontrarme con él con una de mis formaciones favoritas de los Vengadores ha sido zambullirse en la nostalgia.
Y de paso, le hago mi pequeño homenaje ante su anunciada retirada.
La historia es un poco follonera. Slifer no era el guionista regular de la serie y tal vez le costase, pese a tener más páginas, tratar con tantos personajes (a los de la imagen hay que añadir: Mercurio, Thundra, Doctor Extraño, Hyperion, Zumbador y Doctor Spectrum).
A Perez no. Él está como pez en el agua con tanto héroe, tanto villano, tanto grupito por aquí y grupito por allá. Reencontrarme con él con una de mis formaciones favoritas de los Vengadores ha sido zambullirse en la nostalgia.
Y de paso, le hago mi pequeño homenaje ante su anunciada retirada.
Jim Starlin, Roy Thomas y John Jakes: Savage Tales 5
Un dibujante inusual en Conan, Jim Starlin, realizó una historia con argumento de John Jakes-el autor de Brak, el bárbaro (que también adaptó Marvel por poco tiempo) y de los textos del Bloodstar de Corben- de tono ecológico (el villano intenta hacerse rico aunque esto suponga envenenar el río del que bebe una población) y textos del eficaz y habitual Roy Thomas.
Me divierte horrores la escena de preliminares sexuales con la chica acariciando la espada de Conan, la sutileza no existe y por eso cuando se reeditó a color en Conan The Barbarian se tuvo que cambiar bastante.
Cómo le gustaba a Starlin este tipo de montaje para las páginas donde había combates...
Me divierte horrores la escena de preliminares sexuales con la chica acariciando la espada de Conan, la sutileza no existe y por eso cuando se reeditó a color en Conan The Barbarian se tuvo que cambiar bastante.
Cómo le gustaba a Starlin este tipo de montaje para las páginas donde había combates...
Gil Kane, Neal Adams y Roy Thomas: Savage Tales 4
Aproveché una oferta de un vendedor americano de comics y he pillado un montón de material que me faltaba en edición original...
Este número tiene una historia estupenda de Conan, con la curiosa mezcla de Gil Kane y Neal Adams en la parte gráfica, y un Roy Thomas tratando una historia más dura y dramática de lo habitual. Me encanta el uso que hace Thomas en algunos momentos de los textos, como cuando explica que un enemigo que acaba de matar Conan es el responsable de la muerte de una mujer que se mencionaba al principio del relato, es decir, dando una información al lector que le da más "cuerpo", más dramatismo a la trama pero que no es nada que se pueda saber por el dibujo.
Esta viñeta página, resumen de algunos grandes momentos de los primeros números del comic book a color, es modélica.
Este número tiene una historia estupenda de Conan, con la curiosa mezcla de Gil Kane y Neal Adams en la parte gráfica, y un Roy Thomas tratando una historia más dura y dramática de lo habitual. Me encanta el uso que hace Thomas en algunos momentos de los textos, como cuando explica que un enemigo que acaba de matar Conan es el responsable de la muerte de una mujer que se mencionaba al principio del relato, es decir, dando una información al lector que le da más "cuerpo", más dramatismo a la trama pero que no es nada que se pueda saber por el dibujo.
Esta viñeta página, resumen de algunos grandes momentos de los primeros números del comic book a color, es modélica.
Aidans y Greg: Les Panthères 1: Le magicien qui n'existait pas
Greg y Aidans, dos nombres muy conocidos del cómic en francés, colaboraron en una serie de corta vida, ya que sólo aguantó tres álbumes, en un intento de introducir a heroínas en el semanario Tintin en relatos completos de pocas páginas.
Conocía los otros dos álbumes, simpáticos, pero no el primero. Tras leerlo estoy un poco desconcertado...
El motivo es que la historia da bandazos continuamente. Primero conocemos a una de las protagonistas, cómo conoce a un actor en su pequeña ciudad y decide ir a París a intentar triunfar como actriz. Luego cómo conoce a las otras dos protagonistas en las oficinas de un representante; una quiere ser empresaria y la otra no sabe hacer nada pero es muy guapita y tenderá a hacer de modelo (¡ejem!). Deciden compartir piso, gastos e ingresos. Todo muy Esther y su mundo, para que me entendáis, pero pronto se pone todo en plan aventurero. Salvan a un vecino de suicidarse. Salvan al vecino de unos mafiosos. Y luego compran sillas viejas y montan una tienda de antigüedades, donde el pintor que arregla el rótulo se pega de tortas con un director de cine y...
En fin, que no sé si leo un drama costumbrista, un relato policiaco ligero o una comedia con tendencia al slapstick. Si Greg no hubiera sido su propio editor, posiblemente le habrían dicho que se ciñera a un género de una forma más clara... Por no entrar en que el título no tiene nada que ver con ninguna de las historias realmente, ya no aparece ningún mago en realidad...
Aidans, eso sí, muy clásico, muy sobrio, muy correcto.
Conocía los otros dos álbumes, simpáticos, pero no el primero. Tras leerlo estoy un poco desconcertado...
El motivo es que la historia da bandazos continuamente. Primero conocemos a una de las protagonistas, cómo conoce a un actor en su pequeña ciudad y decide ir a París a intentar triunfar como actriz. Luego cómo conoce a las otras dos protagonistas en las oficinas de un representante; una quiere ser empresaria y la otra no sabe hacer nada pero es muy guapita y tenderá a hacer de modelo (¡ejem!). Deciden compartir piso, gastos e ingresos. Todo muy Esther y su mundo, para que me entendáis, pero pronto se pone todo en plan aventurero. Salvan a un vecino de suicidarse. Salvan al vecino de unos mafiosos. Y luego compran sillas viejas y montan una tienda de antigüedades, donde el pintor que arregla el rótulo se pega de tortas con un director de cine y...
En fin, que no sé si leo un drama costumbrista, un relato policiaco ligero o una comedia con tendencia al slapstick. Si Greg no hubiera sido su propio editor, posiblemente le habrían dicho que se ciñera a un género de una forma más clara... Por no entrar en que el título no tiene nada que ver con ninguna de las historias realmente, ya no aparece ningún mago en realidad...
Aidans, eso sí, muy clásico, muy sobrio, muy correcto.
domingo, 3 de febrero de 2019
Antonio Marinetti, Giancarlo Berardi y Maurizio Mantero: Julia: La convención sangrienta
No sé yo si va a durar mucho la línea Bonelli en Panini, y bien que me gustaría equivocarme.
Pero al menos se ha editado este tomo con dos especiales anuales a color de la serie Julia, centrados en la época de estudiante universitaria de la criminóloga con la cara de Audrey Hepburn. Me ha gustado especialmente la primera historia, una intriga de lo más Agatha Christie con numerosos sospechosos, varios asesinatos, algunas sorpresas y una revelación final del culpable. Muy entretenido y muy digno.
Cruzo los dedos.
Pero al menos se ha editado este tomo con dos especiales anuales a color de la serie Julia, centrados en la época de estudiante universitaria de la criminóloga con la cara de Audrey Hepburn. Me ha gustado especialmente la primera historia, una intriga de lo más Agatha Christie con numerosos sospechosos, varios asesinatos, algunas sorpresas y una revelación final del culpable. Muy entretenido y muy digno.
Cruzo los dedos.
viernes, 1 de febrero de 2019
William Vance: XHG-C3
Otro álbum raro que pillé con cinco euros y que recopila dos historias de ciencia ficción sobre una estación espacial.
El guión de Vance es bastante indigesto y confuso, parece más una excusa para que pueda dibujar, pintar más bien, algo que se nota que le apetecía: naves espaciales, trajes de astronauta y cosas que no tenían cabida en XIII y series similares.
El guión de Vance es bastante indigesto y confuso, parece más una excusa para que pueda dibujar, pintar más bien, algo que se nota que le apetecía: naves espaciales, trajes de astronauta y cosas que no tenían cabida en XIII y series similares.
jueves, 31 de enero de 2019
Giancarlo Alessandrini y Claude Moliterni: Indiana Jones et le secret de la pyramide
Una cosa rara que me encontré por cuatro euros en Angouleme: un álbum promocional de la Shell (lo debían de regalar o vender barato en sus estaciones de servicio) de Indiana Jones, con guión de Claude Moliterni y dibujos de Giancarlo Alessandrini, el de Martin Mystere. Buscando información veo que se publicó inicialmente en Bagheera, la editorial que fundó Moliterni cuando dejó Dargaud. Ni idea de que existía esto hasta que lo vi.
La historia es una aventura de Indiana Jones clásica: mapas del tesoro, ambientación egipcia, malos alemanes, trampas, maldiciones... Nada sorprendente ni especialmente memorable pero simpático.
Especialmente por ver a Alessandrini trabajando en una franquicia así y manteniendo un estilo muy alejado de los cómics americanos, al ser más cercano a la línea clara, aunque el color sea bastante espantoso, como de estudiante de Photoshop de 1º que intenta imitar a Moebius.
Hay un segundo álbum. Si lo pillo barato me lo compro.
La historia es una aventura de Indiana Jones clásica: mapas del tesoro, ambientación egipcia, malos alemanes, trampas, maldiciones... Nada sorprendente ni especialmente memorable pero simpático.
Especialmente por ver a Alessandrini trabajando en una franquicia así y manteniendo un estilo muy alejado de los cómics americanos, al ser más cercano a la línea clara, aunque el color sea bastante espantoso, como de estudiante de Photoshop de 1º que intenta imitar a Moebius.
Hay un segundo álbum. Si lo pillo barato me lo compro.
Igor Kordey y Darko Macan: Marshal Bass 1: Black And White
Primer álbum de una serie que en Francia ya va por el cuarto.
Macan engancha, usando con oficio y olfato los tópicos del género y saltándoselos cuando le interesa. A los fans de los spaguetti westerns creo que les gustará por su crudeza, su héroe solitario no demasiado heroico enfrentado en solitario a una banda y todo lo que suele ser habitual en esas películas. Sólo le falta una banda sonora de Morricone.
Y Kordey se lo pasa bomba dándolo todo. La página doble del asalto en un pueblo es brutal e hipnótica.
Espero que no tarden mucho en sacar el siguiente.
Macan engancha, usando con oficio y olfato los tópicos del género y saltándoselos cuando le interesa. A los fans de los spaguetti westerns creo que les gustará por su crudeza, su héroe solitario no demasiado heroico enfrentado en solitario a una banda y todo lo que suele ser habitual en esas películas. Sólo le falta una banda sonora de Morricone.
Y Kordey se lo pasa bomba dándolo todo. La página doble del asalto en un pueblo es brutal e hipnótica.
Espero que no tarden mucho en sacar el siguiente.
Margerin: Momo 1: Momo le coursier
El cierre de ciertas revistas en los 80 provocó que ciertos autores desaparecieran del mercado español totalmente, o casi. Uno de estos afectados fue Margerin, un autor por el que siempre he tenido bastante debilidad, supongo que porque trataba temas de rockers en un momento en que yo iba de ese palo.
Otra de sus series es ésta, protagonizada por Momo, un mensajero que recuerda mucho en actitud a su Lucien (Lucky en alguna edición).
Margerin sigue practicando humor tirando a costumbrista, aunque esta serie tiene un ojo puesto en los ambientes del extrarradio, en la evidente presencia de musulmanes en la sociedad francesa (el mismo protagonista, por ejemplo, ya que Momo es en realidad Mohamed), los problemas de bandas, enfrentamientos con la policía o el Frente Nacional de Le Pen.
Entretenidísimo. Y he aprendido argot a patadas, todo sea dicho.
Otra de sus series es ésta, protagonizada por Momo, un mensajero que recuerda mucho en actitud a su Lucien (Lucky en alguna edición).
Margerin sigue practicando humor tirando a costumbrista, aunque esta serie tiene un ojo puesto en los ambientes del extrarradio, en la evidente presencia de musulmanes en la sociedad francesa (el mismo protagonista, por ejemplo, ya que Momo es en realidad Mohamed), los problemas de bandas, enfrentamientos con la policía o el Frente Nacional de Le Pen.
Entretenidísimo. Y he aprendido argot a patadas, todo sea dicho.
miércoles, 30 de enero de 2019
Loro: Sale temps pour mourir
Algunas de estas historias fueron publicadas en revistas de Nueva Frontera. Desde entonces creo que no se ha visto nada de Loro en España. Lo que es comprensible ya que murió a finales de los 90 y buena parte de su labor como dibujante fue para prensa (aparte de que fue también entrenador de arco olímpico).
Este tomo de su personaje Abe, el detective es una recopilación de historias cortas que parodian los tópicos del género negro clásico. El tipo de humor recuerda mucho a lo que podría salir en la revista MAD y a autores como Kurtzman, Elder, Davis y sobre todo, Wally Wood. Aunque si hay una influencia clara en el dibujo es la de Will Eisner.
El resultado es irregular, ya que hay algunas historias estupendas, otras muy brutas pero graciosas y otras un tanto inanes.
Pero el punto fuerte es el dibujo, ya os digo, y es lo que consigue que el resultado final sea mucho mejor.
Este tomo de su personaje Abe, el detective es una recopilación de historias cortas que parodian los tópicos del género negro clásico. El tipo de humor recuerda mucho a lo que podría salir en la revista MAD y a autores como Kurtzman, Elder, Davis y sobre todo, Wally Wood. Aunque si hay una influencia clara en el dibujo es la de Will Eisner.
El resultado es irregular, ya que hay algunas historias estupendas, otras muy brutas pero graciosas y otras un tanto inanes.
Pero el punto fuerte es el dibujo, ya os digo, y es lo que consigue que el resultado final sea mucho mejor.
Berthet y Raule: El arte de morir
En el mercado francés es fácil encontrar la combinación de dos españoles o, sobre todo, de un guionista francés y un dibujante nacional. Más difícil es encontrar un dibujante francés trabajando con un guionista de por aquí.
Me apetecía mucho leer este álbum. Conocí a Berthet leyendo la serialización del segundo álbum de Le privée de Hollywood en Spirou en los años 80 y lo he ido siguiendo con bastante interés desde entonces. Verlo trabajar con Raule me parecía como mínimo curioso y digno de leerse.
El resultado es un álbum de género negro muy polar de ambientación barcelonesa sin caer en la postal turística, elegante, con un hábil uso de los flashbacks, un arriesgado uso de encuadres para mantener el misterio de un personaje y una mezcla de intriga, desarrollo de personajes y acción que hizo que devorara el álbum con ganas.
Curiosamente, siendo un álbum "serio", en el que no hay momentos graciosos o chistes para aliviar la tensión en ningún momento, al ver esta viñeta no pude más que explotar a carcajadas ante la incomprensión de mi mujer...
¡Cosas mías!
Me apetecía mucho leer este álbum. Conocí a Berthet leyendo la serialización del segundo álbum de Le privée de Hollywood en Spirou en los años 80 y lo he ido siguiendo con bastante interés desde entonces. Verlo trabajar con Raule me parecía como mínimo curioso y digno de leerse.
El resultado es un álbum de género negro muy polar de ambientación barcelonesa sin caer en la postal turística, elegante, con un hábil uso de los flashbacks, un arriesgado uso de encuadres para mantener el misterio de un personaje y una mezcla de intriga, desarrollo de personajes y acción que hizo que devorara el álbum con ganas.
Curiosamente, siendo un álbum "serio", en el que no hay momentos graciosos o chistes para aliviar la tensión en ningún momento, al ver esta viñeta no pude más que explotar a carcajadas ante la incomprensión de mi mujer...
¡Cosas mías!
lunes, 28 de enero de 2019
Midam y Adam: Game Over 1: Blork Raider
Una de mis series favoritas de la revista Spirou. Pero no tenía ningún álbum. Me molesta, por lo completista que soy, que se salten historietas, eso sí.
Pero las historias del pequeño salvaje, la princesa y los monstruos, protagonistas del videojuego al que juega Kid Paddle (la serie original de la que Game Over es un spin-off), con esos finales salvajes donde uno de los dos primeros, o ambos, mueren siempre de forma cruel, a veces de forma de lo más sangrienta, me divierten un horror.
Pero las historias del pequeño salvaje, la princesa y los monstruos, protagonistas del videojuego al que juega Kid Paddle (la serie original de la que Game Over es un spin-off), con esos finales salvajes donde uno de los dos primeros, o ambos, mueren siempre de forma cruel, a veces de forma de lo más sangrienta, me divierten un horror.
Franquin y Gotlib: Slowburn
En uno de los primeros Fluide Glacial, se publicó una historia de tres páginas de dos monstruos del cómic en francés, Franquin y Gotlib. En realidad, era un cómic de dos páginas, pero el segundo manipuló (girando, añadiendo diferentes efectos de sonido, alterando algo los ojos) bastantes viñetas de los dos protagonistas para convertirla en una de tres. La anécdota iba sobre dos gatos intercambiando fluidos y el título se refiere a los slowburn gags, un tipo de humor que le gustaba a Gotlib.
Esta historia había sido editada en plan pirata y sólo una vez en una edición especial.
Ahora se edita en un tomo pequeñito, con lomo de tela que es una preciosidad, con su texto, la historieta original montada para que aparezca en algunas páginas más y, para terminar, imágenes de los originales de Franquin que fueron manipulados e indicando en qué momentos.
El resultado puede ser innecesario y otros lo verán carito por la poca chicha que trae, y lo entiendo. Pero a mí me parece un objeto encantador, la verdad.
¡Mari Kondo, que te...!
Esta historia había sido editada en plan pirata y sólo una vez en una edición especial.
Ahora se edita en un tomo pequeñito, con lomo de tela que es una preciosidad, con su texto, la historieta original montada para que aparezca en algunas páginas más y, para terminar, imágenes de los originales de Franquin que fueron manipulados e indicando en qué momentos.
El resultado puede ser innecesario y otros lo verán carito por la poca chicha que trae, y lo entiendo. Pero a mí me parece un objeto encantador, la verdad.
¡Mari Kondo, que te...!
Carlos Giménez: El discriminador
Posiblemente una de las peores obras de Carlos Giménez.
¿Sabéis esa gente mayor que protesta de cómo está el mundo, que lo que desea en el fondo es volver al pasado y que no se adapta ni se quiere adaptar a los cambios?
Pues algo así.
¿Sabéis esa gente mayor que protesta de cómo está el mundo, que lo que desea en el fondo es volver al pasado y que no se adapta ni se quiere adaptar a los cambios?
Pues algo así.
Keko y Antonio Altarriba: Yo, loco
Esta nueva colaboración de Keko y Antonio Altarriba sigue con sus tramas de intriga, atmósferas conspiroparanoicas y cierto afán de denuncia.
Como el tema farmacéutico lo conozco de cerca, me he divertido mucho con ciertos guiños a compañías reales (Pfizer, principalmente) y a ciertas políticas de investigación.
Tras ver la edición francesa, que usa una impresión dorada de lo más hortera, me quedo con la de Norma, sin lugar a dudas.
A ver cómo sigue el "Yo, mentiroso".
Como el tema farmacéutico lo conozco de cerca, me he divertido mucho con ciertos guiños a compañías reales (Pfizer, principalmente) y a ciertas políticas de investigación.
Tras ver la edición francesa, que usa una impresión dorada de lo más hortera, me quedo con la de Norma, sin lugar a dudas.
A ver cómo sigue el "Yo, mentiroso".
martes, 22 de enero de 2019
Paco Roca y Guillermo Corral: El tesoro del Cisne Negro
No es por llevar la contraria pero los parecidos con Tintin o Salgari que tanto he escuchado, y se pregonan desde la contraportada, no los veo por ninguna parte, más allá del parecido del título con El secreto del Unicornio.
A mí, esta absorbente y trepidante obra me ha recordado muchísimo más los thrillers judiciales de John Grisham, por ejemplo, con esas informaciones que salvan el caso in extremis, esos abogados implicados emocionalmente en ganar el juicio, esas pruebas ocultas que se acaban consiguiendo de formas poco ortodoxas. Aunque más que judicial sea casi un thriller burocrático, la verdad, con sus informes de ministerio que nadie lee, sus politiqueos varios, sus objetivos contrapuestos según qué departamento estatal sea...
Lo de que funcione tan bien, que sea tan ameno, tiene mucho mérito porque podría haber sido árido y no es el caso para nada. Lo devoré con verdaderas ganas.
Eso sí, que Guillermo Corral aparezca en los créditos como único guionista me permitirán ustedes que lo ponga en duda. Esos toques de humor, esos tics humanos de los personajes, la forma en que se desarollan las conversaciones me recuerdan demasiado a anteriores trabajos de Paco Roca como para no pensar que ha metido mano en más de un momento.
Y, para acabar, esos marcos de página de colores para destacar dos partes importantes de la historia es una gran idea.
A mí, esta absorbente y trepidante obra me ha recordado muchísimo más los thrillers judiciales de John Grisham, por ejemplo, con esas informaciones que salvan el caso in extremis, esos abogados implicados emocionalmente en ganar el juicio, esas pruebas ocultas que se acaban consiguiendo de formas poco ortodoxas. Aunque más que judicial sea casi un thriller burocrático, la verdad, con sus informes de ministerio que nadie lee, sus politiqueos varios, sus objetivos contrapuestos según qué departamento estatal sea...
Lo de que funcione tan bien, que sea tan ameno, tiene mucho mérito porque podría haber sido árido y no es el caso para nada. Lo devoré con verdaderas ganas.
Eso sí, que Guillermo Corral aparezca en los créditos como único guionista me permitirán ustedes que lo ponga en duda. Esos toques de humor, esos tics humanos de los personajes, la forma en que se desarollan las conversaciones me recuerdan demasiado a anteriores trabajos de Paco Roca como para no pensar que ha metido mano en más de un momento.
Y, para acabar, esos marcos de página de colores para destacar dos partes importantes de la historia es una gran idea.
viernes, 18 de enero de 2019
Florence Cestac: La veritable histoire de Futuropolis
Hace tiempo, el amigo Ángel de la Calle me recomendó este álbum. Empecé a leerlo y me parecía muy interesante pero no llegué a acabarlo. Lo he tenido un montón de tiempo en la pila de la mesita de noche. Ahora que la semana que viene iré a Angouleme donde hay una expo sobre Futuropolis, creo que era el momento de liquidar cuentas pendientes.
Florece Cestac es una de las autoras más destacadas del mercado francés pese a que sólo se le haya visto por aquí alguna historia corta en alguna revista de los años 80, que era lo único que había leído suyo.
No acabo de entender que ningún editor se haya acordado de ella. Al menos con alguna obra como ésta que es una delicia.
En este álbum de unas cien páginas en blanco y negro, Cestac se pone en modo autobiográfico y cuenta cómo a principios de los años setenta llega a París con su pareja, Étienne Robial(el diseñador de los logos de Métal Hurlant y A Suivre), y acaban cogiendo con un par de amigos la única librería especializada en cómics de la ciudad: Futuropolis. Tras un tiempo empiezan a editar alguna cosa y pronto Cestac y Robial dejan la librería para centrarse en publicar tiras de prensa clásicas, autores franceses olvidados y mucho material de nuevos autores. La editorial fue creciendo, ampliando personal y tirando bastantes años hasta que acabó cerrando. Para entonces Cestac ya no estaba en la editorial ni con Robial.
No sé qué me ha gustado más, si lo bien explicado que está el día a día de una pequeña editorial de esos años, si algunas de las anécdotas, si las apariciones de nombres bien conocidos (Crumb, Vaughn Bodé, Tardi, Swarte, Druillet...), si las historias de los amigos y colaboradores que se fueron cruzando en sus vidas o la sutil mezcla de drama y humor. Todo está tan bien equilibrado que es difícil escoger...
Ya me he apuntado un par de cosas de Cestac que quiero leer...
La viñeta escogida pertenece a la anécdota que más me ha hecho reír. Editaban una tira de prensa de un superhéroe (no se menciona pero doy por hecho que eran las de Superman) y se divertían alterando el dibujo para que el héroe tuviera un paquete más grande.
Florece Cestac es una de las autoras más destacadas del mercado francés pese a que sólo se le haya visto por aquí alguna historia corta en alguna revista de los años 80, que era lo único que había leído suyo.
No acabo de entender que ningún editor se haya acordado de ella. Al menos con alguna obra como ésta que es una delicia.
En este álbum de unas cien páginas en blanco y negro, Cestac se pone en modo autobiográfico y cuenta cómo a principios de los años setenta llega a París con su pareja, Étienne Robial(el diseñador de los logos de Métal Hurlant y A Suivre), y acaban cogiendo con un par de amigos la única librería especializada en cómics de la ciudad: Futuropolis. Tras un tiempo empiezan a editar alguna cosa y pronto Cestac y Robial dejan la librería para centrarse en publicar tiras de prensa clásicas, autores franceses olvidados y mucho material de nuevos autores. La editorial fue creciendo, ampliando personal y tirando bastantes años hasta que acabó cerrando. Para entonces Cestac ya no estaba en la editorial ni con Robial.
No sé qué me ha gustado más, si lo bien explicado que está el día a día de una pequeña editorial de esos años, si algunas de las anécdotas, si las apariciones de nombres bien conocidos (Crumb, Vaughn Bodé, Tardi, Swarte, Druillet...), si las historias de los amigos y colaboradores que se fueron cruzando en sus vidas o la sutil mezcla de drama y humor. Todo está tan bien equilibrado que es difícil escoger...
Ya me he apuntado un par de cosas de Cestac que quiero leer...
La viñeta escogida pertenece a la anécdota que más me ha hecho reír. Editaban una tira de prensa de un superhéroe (no se menciona pero doy por hecho que eran las de Superman) y se divertían alterando el dibujo para que el héroe tuviera un paquete más grande.
Joe Bennett y Al Ewing: Immortal Hulk TPB 1: Or Is He Both?
Hablando de Al Ewing por Facebook, el amigo José Manuel Estébanez me recomendó esta otra obra de Ewing y yo escucho a los amigos.
La verdad es que la he disfrutado mucho. Joe Bennett es más que competente y muy espectacular, un tanto Bryan Hitch en algún momento, pero la gracia está en el guión, con una versión de Hulk que une elementos de la serie de televisión (Bruce Banner en plan fugitivo de ciudad en ciudad resolviendo problemas y una versión femenina del periodista Jack McGee persiguiéndolo) con las características del primerísimo Hulk, transformándose en monstruo de noche y recordando la inspiración original de Jekyll y Hyde. El título del tomo remite a la portada del Hulk #1, toda una declaración de intenciones.
Hulk es un personaje mutante y cada autor lo ha llevado como ha querido: más bueno, más cabrón, más listo, más tonto, gris, verde, más fuerte, más flojo, etc... Esta versión me convence porque tiene elementos de casi todas las versiones en una mezcla bastante afortunada.
Hulk es un personaje mutante y cada autor lo ha llevado como ha querido: más bueno, más cabrón, más listo, más tonto, gris, verde, más fuerte, más flojo, etc... Esta versión me convence porque tiene elementos de casi todas las versiones en una mezcla bastante afortunada.
Y aunque se plantee inicialmente casi como historias unitarias, ya se empieza a entrever una subtrama que puede dar mucho juego. Además te deja el tomo con un final de los de morderte las uñas.
Joe Quinones y Gabby Rivera: America TPB 2: Fast and Fuertona
El final de la serie funciona bastante mejor. El humor es constante, ya desde el título del tomo. Me divierte horrores cómo se cita a Selena, a Chavela Vargas, a Almodóvar, a Del Toro, en plan orgullo racial.
O cómo va America Chavez con sus uniformes cambiantes, especialmente uno que parece el de un equipo de fútbol.
O cómo va America Chavez con sus uniformes cambiantes, especialmente uno que parece el de un equipo de fútbol.
Joe Quinones y Gabby Rivera: America TPB 1: The Life and Times of America Chavez
Una colección curiosa, a medio camino entre Love and Rockets y Madman.
Lo mejor para mí es el dibujo de Joe Quinones, la protagonista que tiene personalidad para dar y tomar e y la sorna de muchos de los textos de apoyo.
Lo peor que la guionista Gabby Rivera a veces se pierde un poco por las ramas y otras apenas da información para los recién llegados al personaje, como un servidor, por lo que hay momentos que se eternizan y otros que vas más perdido que un pulpo en un garaje, algo que sospecho se debe un poco a la bisoñez en los comics de Rivera.
Lo mejor para mí es el dibujo de Joe Quinones, la protagonista que tiene personalidad para dar y tomar e y la sorna de muchos de los textos de apoyo.
Lo peor que la guionista Gabby Rivera a veces se pierde un poco por las ramas y otras apenas da información para los recién llegados al personaje, como un servidor, por lo que hay momentos que se eternizan y otros que vas más perdido que un pulpo en un garaje, algo que sospecho se debe un poco a la bisoñez en los comics de Rivera.
martes, 15 de enero de 2019
John Byrne y Chris Claremont: Iron Fist Marvel Masterworks 2 HC
Aguanta el tipo pese a los años transcurridos desde su publicación. Byrne era fresco, potente y dinámico. Me divierten mucho esas viñetas donde dibuja a los personajes varias veces, dando un resultado especialmente cinético, o donde aparecen autores de Marvel en plan sorpresa.
Y Claremont sorprende, recuperando villanos olvidados, creando algunos, o usando diversos invitados sorpresa. A veces es algo discursivo y explicativo, sí, y también algo tramposo en las tramas si uno las analiza un poco pero es todo tan entretenido que me da bastante lo mismo, la verdad.
La imagen seleccionada es mi pequeño homenaje al Hero, el fanzine de Juan Carlos Cereza. Nostalgia.
Y Claremont sorprende, recuperando villanos olvidados, creando algunos, o usando diversos invitados sorpresa. A veces es algo discursivo y explicativo, sí, y también algo tramposo en las tramas si uno las analiza un poco pero es todo tan entretenido que me da bastante lo mismo, la verdad.
La imagen seleccionada es mi pequeño homenaje al Hero, el fanzine de Juan Carlos Cereza. Nostalgia.
sábado, 12 de enero de 2019
Al Williamson y Archie Goodwin: X-9 Agente Secreto Corrigan 1: 1967-1968
Pese a ser una de las grandes series de las tiras de aventuras, una de las últimas, de hecho, esta obra de Al Williamson y Archie Goodwin nunca había sido muy bien tratada en España. Parece que va a tener una nueva oportunidad. Espero que dure y los amigos de Sin Fronteras puedan completar este vacío imperdonable.
Y encima esta vez las historias se reproducen en orden (y no como en Garbo), en tomos con aventuras completas (excepto la última viñeta de cada aventura, claro, que es el punto de enlace con la siguiente), y, sobre todo, con una calidad de imagen espectacular. He comparado esta edición con la reciente de IDW y ésta, por comparación, se ve con las líneas empastadas en la mayoría de ocasiones.
Williamson está en modo Alex Raymond total en numerosos momentos, tanto narrativos como del dibujo en sí. No le pongo pegas, claro, aunque reconozco que me gusta más su trabajo posterior, más propio, más suelto, con más fuerza y con un Corrigan en plan autorretrato.
Y Goodwin engancha con sus tramas, sencillas, directas, sin tiempos muertos. Porque el gran problema de muchas tiras de prensa al leerse recopiladas es que muchas veces hay repeticiones constantes de lo que ha pasado y puede acabar siendo pesado. Goodwin lo evita prácticamente todo el rato, haciendo que se lea muchísimo mejor.
Yo lo he devorado.
Y encima esta vez las historias se reproducen en orden (y no como en Garbo), en tomos con aventuras completas (excepto la última viñeta de cada aventura, claro, que es el punto de enlace con la siguiente), y, sobre todo, con una calidad de imagen espectacular. He comparado esta edición con la reciente de IDW y ésta, por comparación, se ve con las líneas empastadas en la mayoría de ocasiones.
Williamson está en modo Alex Raymond total en numerosos momentos, tanto narrativos como del dibujo en sí. No le pongo pegas, claro, aunque reconozco que me gusta más su trabajo posterior, más propio, más suelto, con más fuerza y con un Corrigan en plan autorretrato.
Y Goodwin engancha con sus tramas, sencillas, directas, sin tiempos muertos. Porque el gran problema de muchas tiras de prensa al leerse recopiladas es que muchas veces hay repeticiones constantes de lo que ha pasado y puede acabar siendo pesado. Goodwin lo evita prácticamente todo el rato, haciendo que se lea muchísimo mejor.
Yo lo he devorado.
Alan Davis y Al Ewing: Captain America and the Mighty Avengers TPB 2: Last Days
Pues el motivo de leerme los dos tomos de esta colección de corta vida fue poder leerme Captain Britain and the Mighty Defenders, una miniserie de dos números ligada a otro crossover y que dibujaba mi admirado Alan Davis.
Antes tenemos los dos últimos números de la colección, más centrados en la emotividad, en la humanidad de los personajes, en la sensación de desastre inminente y en cantarle las cuarenta a los cantamañanas de los Illuminati. Muy majos.
La miniserie de Davis, con guión de Al Ewing-como todo el recopilatorio-, juega a la mezcla de universos (el tradicional y el Nuevo Universo) y a las versiones alternativas de los personajes. La gracia está en que que los dos autores, británicos y con pasado en la revista 2000AD, se dedican a homenajear a algunos de sus personajes más populares. Me ha encantado ver a Emma Frost de Juez Anderson o que War Machine es un Robuster.
Para acabar de completar el tomo con algo más de Vengadores, se incluye un número de Avengers Assemble ligado al crossover de la Era de Ultron, donde Ewing se dedica a hacer más homenajes británicos, que van desde olvidadas series de cómic al más conocido Doctor Who, con los Ultron en plan Dalek aprendiendo a decir "Exterminate!". Tiene su gracia, aunque sea un relleno total.
Tengo que leer más a Ewing, definitivamente.
Antes tenemos los dos últimos números de la colección, más centrados en la emotividad, en la humanidad de los personajes, en la sensación de desastre inminente y en cantarle las cuarenta a los cantamañanas de los Illuminati. Muy majos.
La miniserie de Davis, con guión de Al Ewing-como todo el recopilatorio-, juega a la mezcla de universos (el tradicional y el Nuevo Universo) y a las versiones alternativas de los personajes. La gracia está en que que los dos autores, británicos y con pasado en la revista 2000AD, se dedican a homenajear a algunos de sus personajes más populares. Me ha encantado ver a Emma Frost de Juez Anderson o que War Machine es un Robuster.
Para acabar de completar el tomo con algo más de Vengadores, se incluye un número de Avengers Assemble ligado al crossover de la Era de Ultron, donde Ewing se dedica a hacer más homenajes británicos, que van desde olvidadas series de cómic al más conocido Doctor Who, con los Ultron en plan Dalek aprendiendo a decir "Exterminate!". Tiene su gracia, aunque sea un relleno total.
Tengo que leer más a Ewing, definitivamente.
Iban Coello y Al Ewing: Captain America and the Mighty Avengers TPB 1: Open for Business
Como las ventas de los comic books no son tan boyantes como antaño, desde hace tiempo venimos sufriendo constantes reinicios de colecciones para aprovechar el impulso de los números uno, reinicios que duran hasta que se acerca algún número redondo y potente-múltiplos de centena, normalmente-, lo que me ha acabado provocando una sensación de no saber qué viene antes o después.
Por una cosa que comentaré en la siguiente entrada me he leído este tomo, que luego he visto que sigue una colección anterior, Mighty Avengers (la del 2013, no confundir con la del 2007, y sí, estoy siendo sarcástico).
Pese a que la mitad de los personajes no sé de dónde salen, a que hay referencias a crossovers del momento con premisas tan bobas como Axis, lo he disfrutado mucho. Por un lado porque me gusta cómo Al Ewing juega con elementos y personajes olvidados del Universo Marvel(algunos tan queridos como Dave Griffith y Gideon Mace, de los primeros Hero For Hire) y porque hacía tiempo que no veía un guionista donde sus héroes son héroes con todas las letras, algo que otros autores no tienen tan claro (y sí, pienso en los Illuminati y autores como Bendis o Hickman). Confieso que me encantan esos rótulos de presentación de los personajes, tan irónicos, tan socarrones, tan efectivos.
Y encima el dibujo es de lo más resultón, tanto si lo dibuja Luke Ross o Iban Coello o los dos a pachas. He escogido una imagen del segundo porque es un tío muy majo, qué demonios.
Voy a tener que conseguir los tomos de Mighty Avengers.
La del 2013.
Por una cosa que comentaré en la siguiente entrada me he leído este tomo, que luego he visto que sigue una colección anterior, Mighty Avengers (la del 2013, no confundir con la del 2007, y sí, estoy siendo sarcástico).
Pese a que la mitad de los personajes no sé de dónde salen, a que hay referencias a crossovers del momento con premisas tan bobas como Axis, lo he disfrutado mucho. Por un lado porque me gusta cómo Al Ewing juega con elementos y personajes olvidados del Universo Marvel(algunos tan queridos como Dave Griffith y Gideon Mace, de los primeros Hero For Hire) y porque hacía tiempo que no veía un guionista donde sus héroes son héroes con todas las letras, algo que otros autores no tienen tan claro (y sí, pienso en los Illuminati y autores como Bendis o Hickman). Confieso que me encantan esos rótulos de presentación de los personajes, tan irónicos, tan socarrones, tan efectivos.
Y encima el dibujo es de lo más resultón, tanto si lo dibuja Luke Ross o Iban Coello o los dos a pachas. He escogido una imagen del segundo porque es un tío muy majo, qué demonios.
Voy a tener que conseguir los tomos de Mighty Avengers.
La del 2013.
miércoles, 9 de enero de 2019
Jim Muniz, Joe Casey y Keith Giffen: The Last Defenders TPB
No me lei esto en su momento porque, la verdad, los protagonistas tenían una pinta de metidos con calzador que asustaba. ¿Dos "fortachones" como Coloso y Hulka, más el olvidado Blazing Skull más Halcón Nocturno? Paso.
Grave error.
Porque el trabajo de Jim Muniz ha sido una muy agradable sorpresa, un poco entre Kevin Maguire y Ed McGuiness, con un dibujo clarito, limpio.
Pero también porque Joe Casey, con la ayuda de Keith Giffen en los primeros números, juegan al despiste con los miembros del grupo acabando con una formación de lo más curiosa, aunque, como el tiempo ha demostrado, no fuese más allá. Por los bocetos finales, uno lamenta, eso sí, que algunos de los que querían usar en los equipos intermedios se perdieran por vete a saber qué motivos.
Aparte, reconozco que me quedé patidifuso al ver esta viñeta, con los Hijos de la Serpiente, un grupo xenófobo y racista ( son como el Klan pero vestidos de serpiente, dicen en un momento) que, guiño a Kull aparte, se reúnen para planear maldades contra la emigración mejicana en un hotel... de Donald Trump.
Toma ya. Insuperable.
Grave error.
Porque el trabajo de Jim Muniz ha sido una muy agradable sorpresa, un poco entre Kevin Maguire y Ed McGuiness, con un dibujo clarito, limpio.
Pero también porque Joe Casey, con la ayuda de Keith Giffen en los primeros números, juegan al despiste con los miembros del grupo acabando con una formación de lo más curiosa, aunque, como el tiempo ha demostrado, no fuese más allá. Por los bocetos finales, uno lamenta, eso sí, que algunos de los que querían usar en los equipos intermedios se perdieran por vete a saber qué motivos.
Aparte, reconozco que me quedé patidifuso al ver esta viñeta, con los Hijos de la Serpiente, un grupo xenófobo y racista ( son como el Klan pero vestidos de serpiente, dicen en un momento) que, guiño a Kull aparte, se reúnen para planear maldades contra la emigración mejicana en un hotel... de Donald Trump.
Toma ya. Insuperable.
François Schuiten y Benoît Peeters: Recuerdos del eterno presente
Al acabar este álbum me llamó la atención las fechas que aparecen al final: 1987-2009. Me pareció muy exagerado que los autores hubieran estado más de veinte años luchando con esta obra.
Todo se explica cuando lees el texto final de Peeters donde se explica que ambos, más Schuiten que Peeters, participaron en el desarrollo de una película que mezclaba animación con imagen real llamada Taxandria. La película no acabó de satisfacer al co-director y principal impulsor del proyecto. He visto que está colgada por Youtube y tampoco me extraña, se ve muy escatimada.
Este álbum intenta acercarse al espíritu inicial de la película, muy cercano al del ciclo de Las ciudades oscuras. De forma que uno puede encontrar aquí a un personaje algo superado por las circunstancias, mucha arquitectura sobrecogedora, una atmósfera algo opresiva, algún que otro elemento fantástico y varios secundarios chocantes.
Pero sobre todo, sobre todo, mucha arquitectura.
Todo se explica cuando lees el texto final de Peeters donde se explica que ambos, más Schuiten que Peeters, participaron en el desarrollo de una película que mezclaba animación con imagen real llamada Taxandria. La película no acabó de satisfacer al co-director y principal impulsor del proyecto. He visto que está colgada por Youtube y tampoco me extraña, se ve muy escatimada.
Este álbum intenta acercarse al espíritu inicial de la película, muy cercano al del ciclo de Las ciudades oscuras. De forma que uno puede encontrar aquí a un personaje algo superado por las circunstancias, mucha arquitectura sobrecogedora, una atmósfera algo opresiva, algún que otro elemento fantástico y varios secundarios chocantes.
Pero sobre todo, sobre todo, mucha arquitectura.
J.G.Jones y Devin Grayson: Black Widow Collected TPB
Tras la decepción de la serie de Edmonson y Noto, di un salto atrás en la historia de la Viuda Negra con este tomo con las tres miniseries de finales de los 90 y principios de este siglo.
La primera tiene sobre todo el buen hacer de J.G.Jones, muy a lo Joe Quesada, con mucha chica posando y muy espectacular. Confieso que no soy muy fan de su guionista, Devin Grayson, porque siempre me ha parecido todo lo suyo bastante olvidable, y esto no es una excepción, aunque nos presente a la nueva Viuda Negra, la rubia y algo irritada con el mundo Yelena.
La segunda es una extraña versión del Cara a cara de John Woo, con una Viuda Negra bastante cabrona que hace que nos caiga mucho mejor la rusa, curiosamente. Dibuja Scott Hampton, al que no acabo de ver dibujando superhéroes, qué queréis que os diga. Greg Rucka empieza a meter mano en los guiones.
Y acaba con una historia de la línea MAX, con algo de fetichismo y prostíbulo, pero que es bastante pacato para lo que debería ser (pienso en el álbum de Dylan Dog que comenté hace unas semanas). Dibuja un Igor Kordey poseído por el espíritu de Richard Corben, lo que siempre tiene su gracia.
viernes, 4 de enero de 2019
Phil Noto y Nathan Edmonson: Black Widow TPB 3: Last Days
Buf, menudo bajón de final.
Noto deja de usar su estilo pintado por uno más tradicional de línea negra y color. Además le da por hacer a la Viuda Negra con una narizota de lo más desconcertante.
Edmonson liquida su saga de la Viuda Negra contra la organización Caos (¿en serio? ¿Cómo los malos de Superagente 86 cambiando la K por una C?) con unos elementos fantásticos que no pegan mucho con lo que había sido el título hasta el momento.
Pero posiblemente lo que más me haya mosqueado sea el final, que busca el impacto por el impacto, de una forma totalmente gratuita y absurda...
Noto deja de usar su estilo pintado por uno más tradicional de línea negra y color. Además le da por hacer a la Viuda Negra con una narizota de lo más desconcertante.
Edmonson liquida su saga de la Viuda Negra contra la organización Caos (¿en serio? ¿Cómo los malos de Superagente 86 cambiando la K por una C?) con unos elementos fantásticos que no pegan mucho con lo que había sido el título hasta el momento.
Pero posiblemente lo que más me haya mosqueado sea el final, que busca el impacto por el impacto, de una forma totalmente gratuita y absurda...
Phil Noto y Nathan Edmonson: Black Widow TPB 2: The Tightly Tangled Web
Un número lleno de invitados (Winter Soldier, X-23, Hawkeye) y que se remata con un crossover con Punisher. Nada del otro mundo, sí, pero es no negaré que me ha entretenido y que tiene un cliffhanger final que me ha hecho saltar al siguiente tomo para ver cómo seguía.
John Byrne y Chris Claremont: Marvel Masterworks Iron Fist HC 1
Puño de Hierro nació en las páginas de Marvel Premiere, una de las cabeceras de Marvel donde se iba probando la viabilidad comercial de varios personajes, y tras casi un año allí consiguió su propia colección. En España Vértice empezó la casa por el tejado ya que publicó primero, muchos años antes, Iron Fist que los números de Marvel Premiere.
Yo, como muchos, los leí desordenados. Y no sólo por el caos de Vértice sino que, además, compré muchos en mercadillos y los leía según los encontraba. Por eso me apetecía leer por fin estos números en su orden real.
Ha sido una experiencia curiosa porque se notan los bandazos creativos constantes. Los guionistas cambian cada dos por tres, casi todos muy dignos, pero se ve que cada uno tenía sus propias ideas sobre el tono de la serie y de la personalidad del héroe protagonista.
Empieza Roy Thomas con un potente Gil Kane en plan homenaje a Bill Everett y a un olvidado personaje suyo. Le siguen Larry Hama, dibujando lo más parecido a Kane que puede, y Len Wein, más perdido que un pulpo en un garaje. Wein da un salto temporal y geográfico incomprensible para entrar en el tópico de "va el héroe por la calle y le ataca un supervillano de medio pelo", aunque añada ciertos detalles importantes al origen del héroe.
A continuación viene Doug Moench, que monta unos números algo oscuros, que recuerdan, claro, a su Master of Kung Fu, con detalles muy interesantes y uno se pregunta qué hubiera hecho si se hubiera quedado más tiempo.
Tras Moench vino Tony Isabella, que empieza intentando integrar más a Puño de Hierro con el Universo Marvel haciendo que luche contra Batroc a la vez que cierra tramas y subtramas. Hasta creó a Misty Knight (aunque dijeran luego que un personaje sin nombre en un antiguo número de Marvel Team-Up era ella)...
Lo que le vino de perlas al siguiente, Chris Claremont, al que pronto acompañaría un jovencísimo John Byrne, ya que pudo empezar a desarrollar sus propias ideas sin demasiadas ataduras del pasado. Posiblemente las únicas fueron seguir el estilo de usar la segunda persona del singular (con Eres Puño de Hierro, solían empezar habitualmente los números) y en poner siempre la misma letanía cuando el protagonista usaba su poder.
Pero es indiscutible que Claremont y Byrne le dieron un aire fresco a la colección que se extendería pronto a muchos otros títulos de la editorial.
Yo, como muchos, los leí desordenados. Y no sólo por el caos de Vértice sino que, además, compré muchos en mercadillos y los leía según los encontraba. Por eso me apetecía leer por fin estos números en su orden real.
Ha sido una experiencia curiosa porque se notan los bandazos creativos constantes. Los guionistas cambian cada dos por tres, casi todos muy dignos, pero se ve que cada uno tenía sus propias ideas sobre el tono de la serie y de la personalidad del héroe protagonista.
Empieza Roy Thomas con un potente Gil Kane en plan homenaje a Bill Everett y a un olvidado personaje suyo. Le siguen Larry Hama, dibujando lo más parecido a Kane que puede, y Len Wein, más perdido que un pulpo en un garaje. Wein da un salto temporal y geográfico incomprensible para entrar en el tópico de "va el héroe por la calle y le ataca un supervillano de medio pelo", aunque añada ciertos detalles importantes al origen del héroe.
A continuación viene Doug Moench, que monta unos números algo oscuros, que recuerdan, claro, a su Master of Kung Fu, con detalles muy interesantes y uno se pregunta qué hubiera hecho si se hubiera quedado más tiempo.
Tras Moench vino Tony Isabella, que empieza intentando integrar más a Puño de Hierro con el Universo Marvel haciendo que luche contra Batroc a la vez que cierra tramas y subtramas. Hasta creó a Misty Knight (aunque dijeran luego que un personaje sin nombre en un antiguo número de Marvel Team-Up era ella)...
Lo que le vino de perlas al siguiente, Chris Claremont, al que pronto acompañaría un jovencísimo John Byrne, ya que pudo empezar a desarrollar sus propias ideas sin demasiadas ataduras del pasado. Posiblemente las únicas fueron seguir el estilo de usar la segunda persona del singular (con Eres Puño de Hierro, solían empezar habitualmente los números) y en poner siempre la misma letanía cuando el protagonista usaba su poder.
Pero es indiscutible que Claremont y Byrne le dieron un aire fresco a la colección que se extendería pronto a muchos otros títulos de la editorial.
martes, 1 de enero de 2019
Phil Noto y Nathan Edmonson: Black Widow TPB 1: The Finely Woven Thread
Yo no sé qué pasa con la Viuda Negra. Serie tras serie y ninguna dura nada. Y en Marvel inasequibles al desaliento, supongo que por aquello de tener a Scarlett Johansson en las pelis.
Esta no duró ni dos años. No es que esté mal, tiene sus momentos, pero dudo que la recuerde dentro de algún tiempo.
El apartado gráfico tiene su aquel, eso sí. Siempre me ha hecho gracia Phil Noto. Sí, vale, se le notan siempre sus influencias (Robert McGinnis, sobre todo, ahora también con bastantes ramalazos a lo Bill Sienkiewicz), y su narrativa no siempre es de lo más brillante. Pero me gusta, qué le vamos a hacer.
Dos tomitos más y me la acabo. A ver si me animo.
Esta no duró ni dos años. No es que esté mal, tiene sus momentos, pero dudo que la recuerde dentro de algún tiempo.
El apartado gráfico tiene su aquel, eso sí. Siempre me ha hecho gracia Phil Noto. Sí, vale, se le notan siempre sus influencias (Robert McGinnis, sobre todo, ahora también con bastantes ramalazos a lo Bill Sienkiewicz), y su narrativa no siempre es de lo más brillante. Pero me gusta, qué le vamos a hacer.
Dos tomitos más y me la acabo. A ver si me animo.
lunes, 24 de diciembre de 2018
Paul Gulacy y Doug Moench: Master of Kung Fu Omnibus 2
Este tomo recopila los mejores momentos de la serie, en mi opinión: la saga de Gato, la trilogía de los Exportadores Orientales y la saga de seis partes, con prólogo y epílogo, contra Fu Manchu. Bueno, de esta serie, de la historia de Marvel y de la historia del comic americano. Son una joya.
Gulacy está soberbio: sus juegos de luces y sombras, sus filigranas narrativas, el uso de parecidos con actores (lo que hoy no le dejarían hacer, claro) para potenciar sus personalidades. Impresionante. Aún no entiendo que no le dejaran hacer las portadas.
Moench se arriesga, con números de compleja lectura, con relaciones sentimentales más reales que las habituales en los comics de Marvel, tan soap opera ellas, con personajes complejos tremendamente reales, de forma que cuando algo malo les sucede, y les pasa con bastante frecuencia, duele. Y todo ello con unos textos tan hermosos como tristes.
Lástima que Gulacy se fuera por sus dolores de espalda que ya habían provocado algún fill-in de vez en cuando. Le sustituyó Jim Craig, un joven prometedor, con ojo para imitar a Gulacy en el estilo narrativo pero que era aún peor para las entregas, lo que causó que se llegara a reeditar algún número antiguo, o que Pat Broderick hiciera un número que se editó un año y medio más tarde o que empezara Mike Zeck a ir haciendo números de sustitución hasta que se decidió que Zeck iba a ser el dibujante fijo. Este baile de dibujantes hacía que la trama principal fuera durante una buena temporada a trompicones, apartándose uno o dos meses para dar paso a los fill-ins que, sí, estaban bien, a veces incluso muy bien, pero que no hacían olvidar su condición de relleno intemporal...
Gulacy está soberbio: sus juegos de luces y sombras, sus filigranas narrativas, el uso de parecidos con actores (lo que hoy no le dejarían hacer, claro) para potenciar sus personalidades. Impresionante. Aún no entiendo que no le dejaran hacer las portadas.
Moench se arriesga, con números de compleja lectura, con relaciones sentimentales más reales que las habituales en los comics de Marvel, tan soap opera ellas, con personajes complejos tremendamente reales, de forma que cuando algo malo les sucede, y les pasa con bastante frecuencia, duele. Y todo ello con unos textos tan hermosos como tristes.
Lástima que Gulacy se fuera por sus dolores de espalda que ya habían provocado algún fill-in de vez en cuando. Le sustituyó Jim Craig, un joven prometedor, con ojo para imitar a Gulacy en el estilo narrativo pero que era aún peor para las entregas, lo que causó que se llegara a reeditar algún número antiguo, o que Pat Broderick hiciera un número que se editó un año y medio más tarde o que empezara Mike Zeck a ir haciendo números de sustitución hasta que se decidió que Zeck iba a ser el dibujante fijo. Este baile de dibujantes hacía que la trama principal fuera durante una buena temporada a trompicones, apartándose uno o dos meses para dar paso a los fill-ins que, sí, estaban bien, a veces incluso muy bien, pero que no hacían olvidar su condición de relleno intemporal...
Liniers: Macanudo 12
Ideas tan marcianas y maravillosas como ésta son las que hacen esta tira tan inimitable (aunque bien lo intenten algunos sustituyéndole de vez en cuando en plan invitado especial)
Liniers: Macanudo 11
Tan memorable como siempre.
Lástima de que en este tomo repitan algunas tiras del anterior, no sé por qué. eso me hace sospechar de que los tomos son más selección que publicación integral y cronológica...
Lástima de que en este tomo repitan algunas tiras del anterior, no sé por qué. eso me hace sospechar de que los tomos son más selección que publicación integral y cronológica...
Liniers: Macanudo 10
Demasiado tiempo sin leer los últimos tomos de esta magnífica serie...
Sigue siendo tan divertido como siempre, mezclando humor absurdo, blanco, momentos más profundos con otros ligeros, frases poéticas con otras tremendamente prosaicas.
Y algunos invitados sorpresa...
Sigue siendo tan divertido como siempre, mezclando humor absurdo, blanco, momentos más profundos con otros ligeros, frases poéticas con otras tremendamente prosaicas.
Y algunos invitados sorpresa...
lunes, 17 de diciembre de 2018
Nicolas de Crecy y Sylvain Chomet: Bug Jargal
Otros autores, muy jóvenes por entonces, dando sus primeros pasos con una adaptación de una novela de Victor Hugo, denuncia del esclavismo y del racismo.
Es correcta en lo argumental y más interesante en lo gráfico, aunque se le noten influencias a mansalva.
Es correcta en lo argumental y más interesante en lo gráfico, aunque se le noten influencias a mansalva.
Alberto Breccia, Enrique Breccia y H.G. Oesterheld: Ché
Esta otra biografía de un revolucionario americano tiene como puntos álgidos, primero, a un Oesterheld brillantemente poético en sus textos, bellísimos, hechos con frases sueltas, sin enlazar, pero que permiten hacer al lector una idea muy precisa de lo que pasaba en esos momentos en la vida del protagonista.
Y, segundo, a los Breccia llenos de furia, de fuerza, de energía. Sabiendo las ideas políticas de cada uno y cómo se llevaban, trabajar juntos en una biografía del Ché debió ser un festival del humor.
¿Sabéis cómo uno sabe que hay maestros detrás de una obra? Cuando encuentras una viñeta así, con el momento en que disparan al corazón al protagonista... Qué simplicidad y qué potencia.
Y, segundo, a los Breccia llenos de furia, de fuerza, de energía. Sabiendo las ideas políticas de cada uno y cómo se llevaban, trabajar juntos en una biografía del Ché debió ser un festival del humor.
¿Sabéis cómo uno sabe que hay maestros detrás de una obra? Cuando encuentras una viñeta así, con el momento en que disparan al corazón al protagonista... Qué simplicidad y qué potencia.
Luis García, Adolfo Usero y Felipe Hernández Cava: Argelia
Un álbum histórico sobre los inicios del movimiento anticolonialista de Argelia, sin protagonistas. Podría haber sido un ladrillo, relleno de datos, y por el contrario consigue transmitir de maravilla la atmósfera del enfrentamiento que se avecinaba y la sensación del abuso francés.
La mezcla de Luis García y Adolfo Usero al dibujo funciona sin fisuras, aunque haya viñetas que son más claramente de uno o del otro.
La mirada de esta viñeta me tiene enganchado, aunque la que le sigue con un policía con la cara de Belmondo sea mucho más conocida.
La mezcla de Luis García y Adolfo Usero al dibujo funciona sin fisuras, aunque haya viñetas que son más claramente de uno o del otro.
La mirada de esta viñeta me tiene enganchado, aunque la que le sigue con un policía con la cara de Belmondo sea mucho más conocida.
Andreas. Azteca
Una historia coral sobre los aztecas. Me divierten especialmente el final y una de las tramas (la del prisionero destinado al sacrificio), que me recuerdan mucho la película Apocalypto. Andreas, como en sus trabajos posteriores, tiende a narraciones nada sencillas que obligan al lector a la atención por el detalle. Me pregunto si son manías mías o hay una importante influencia de Corben en este autor... Tengo que investigarlo.
Es curioso ver en los álbumes de Ikusager muchos nombres que ahora son mucho más conocidos pero que en su momento eran recién llegados al mercado español.
Es curioso ver en los álbumes de Ikusager muchos nombres que ahora son mucho más conocidos pero que en su momento eran recién llegados al mercado español.
Antonio Hernández Palacios y J.P. Gourmelen: Simón Bolivar, el libertador
El dibujo es una preciosidad en muchos momentos, con algunas viñetas apabullantes.
Pero me pregunto cuánto hay de Hernández Palacios y cuánto de Gourmelen en el guión. Porque esta biografía es tremendamente farragosa, llena de detalles gratuitos, sin ninguna importancia para la historia, algo a lo que era muy dado el primero en sus guiones, lo que hace que la lectura sea realmente tediosa.
Por no entrar en momentos como éste que es un claro ejemplo de libro de "Así, no".
Pero me pregunto cuánto hay de Hernández Palacios y cuánto de Gourmelen en el guión. Porque esta biografía es tremendamente farragosa, llena de detalles gratuitos, sin ninguna importancia para la historia, algo a lo que era muy dado el primero en sus guiones, lo que hace que la lectura sea realmente tediosa.
Por no entrar en momentos como éste que es un claro ejemplo de libro de "Así, no".
jueves, 13 de diciembre de 2018
Carlos Giménez: Canción de Navidad
Seguramente soy yo pero veo cierto parecido en Carlos Giménez y Clint Eastwood en cuanto a que los dos les ha dado por trabajar como locos pese a tener ya una edad respetable, como si fueran conscientes de que el tiempo se les acaba (lo que es evidente con la parte final de esta obra), y quisieran dejar el máximo de obra posible...
Este álbum de más de cien páginas es buena muestra de ello. Un álbum con portada fechada en 2016 y con la última página en 2017. Seguro que ya debe haber hecho más de un álbum desde entonces...
Esta adaptación libre del relato de Dickens, nada complaciente, es idónea para que Giménez, que siempre ha tratado temas autobiográficos, vuelva a recorrer caminos ya conocidos como los "hogares del Auxilio Social" pero también para contar temas más personales y desconocidos, como su madre o algún primer amor, momentos llenos de ternura y nostalgia, bellísimos en su tristeza y mis favoritos por su emotividad. Giménez aprovecha la obra también, retomando otra de sus facetas, para denunciar la indiferencia ante los indigentes, ante los desahucios, ante la muerte de los inmigrantes...
Y, tal vez lo que me sobra más, para arreglar cuentas con un mínimamente maquillado Joan "Navárrez" Navarro.
Aunque reconozco que Giménez no se corta y es especialmente crítico consigo mismo, consciente de su cada vez mayor mal genio, de su misantropía, de su desapego familiar, de su voluntaria soledad.
Este álbum de más de cien páginas es buena muestra de ello. Un álbum con portada fechada en 2016 y con la última página en 2017. Seguro que ya debe haber hecho más de un álbum desde entonces...
Esta adaptación libre del relato de Dickens, nada complaciente, es idónea para que Giménez, que siempre ha tratado temas autobiográficos, vuelva a recorrer caminos ya conocidos como los "hogares del Auxilio Social" pero también para contar temas más personales y desconocidos, como su madre o algún primer amor, momentos llenos de ternura y nostalgia, bellísimos en su tristeza y mis favoritos por su emotividad. Giménez aprovecha la obra también, retomando otra de sus facetas, para denunciar la indiferencia ante los indigentes, ante los desahucios, ante la muerte de los inmigrantes...
Y, tal vez lo que me sobra más, para arreglar cuentas con un mínimamente maquillado Joan "Navárrez" Navarro.
Aunque reconozco que Giménez no se corta y es especialmente crítico consigo mismo, consciente de su cada vez mayor mal genio, de su misantropía, de su desapego familiar, de su voluntaria soledad.
miércoles, 12 de diciembre de 2018
Federico del Barrio y Felipe Hernández Cava: Las memorias de Amorós 4: Ars Profetica
Final de la serie. Una pena.
Porque Federico del Barrio estaba en un momento dulce, potentísimo gráficamente, clarísimo narrativamente.
Y porque Felipe Hernández Cava llevaba al protagonista a la Segunda República, a las puertas de la Guerra Civil, a una relación amorosa bella y complicada, y sus argumentos policiacos eran cada vez mejores. El de este álbum es formidable, con un asesino psicópata que deja enigmas, y me ha tenido enganchadísimo.
Comprad los álbumes a Ikusager.
¡O que alguien los reedite en un integral, hombre, ya!
Porque Federico del Barrio estaba en un momento dulce, potentísimo gráficamente, clarísimo narrativamente.
Y porque Felipe Hernández Cava llevaba al protagonista a la Segunda República, a las puertas de la Guerra Civil, a una relación amorosa bella y complicada, y sus argumentos policiacos eran cada vez mejores. El de este álbum es formidable, con un asesino psicópata que deja enigmas, y me ha tenido enganchadísimo.
Comprad los álbumes a Ikusager.
¡O que alguien los reedite en un integral, hombre, ya!
Federico del Barrio y Felipe Hernández Cava: Las memorias de Amorós 3: Las alas calmas
Federico del Barrio prescinde de grises a partir de este álbum y se pasa a un blanco y negro puro, lo que creo que se ajusta mucho más a su estilo sintético.
Cava nos cuenta una historia llena de tragedia sobre el inicio del tráfico de drogas en Madrid. Porque es una obra tremendamente madrileña, llena de localizaciones y con personajes "castizos" con formas de hablar muy definidas, como Dimas, que cuando habla casi necesitas un diccionario...
Cava nos cuenta una historia llena de tragedia sobre el inicio del tráfico de drogas en Madrid. Porque es una obra tremendamente madrileña, llena de localizaciones y con personajes "castizos" con formas de hablar muy definidas, como Dimas, que cuando habla casi necesitas un diccionario...
Federico del Barrio y Felipe Hernández Cava: Las memorias de Amorós 2: : La luz de un siglo muerto
Una trama criminal bastante clásica con falsificaciones de arte de fondo bastante mejor atada sirve de decorado para la primera historia romántica de Amorós.
Sólo le falta una banda sonora, amigos.
Una obra formidable.
Sólo le falta una banda sonora, amigos.
Una obra formidable.
Federico del Barrio y Felipe Hernández Cava: Las memorias de Amorós 1: Firmado: Mister Foo
Nunca me había leído los cuatro tomos de Amorós de Cava y del Barrio. La compra de Ikusager me ha permitido corregir este vacío.
El primero es el más famoso, probablemente.
Curiosamente me parece el que tiene el argumento menos elaborado de los cuatro álbumes. Lo compensa de sobras la recreación de la época -brillante y, se nota, documentadísima-, los personajes bien definidos con cuatro detalles y unos diálogos formidables, aunque a veces suenen algo editorializantes
Me encanta ese uso de los bocadillos en la parte superior de las viñetas, algo parecido a lo que hizo Kyle Baker durante mucho tiempo para no confundir a los no habituales del medio.
El primero es el más famoso, probablemente.
Curiosamente me parece el que tiene el argumento menos elaborado de los cuatro álbumes. Lo compensa de sobras la recreación de la época -brillante y, se nota, documentadísima-, los personajes bien definidos con cuatro detalles y unos diálogos formidables, aunque a veces suenen algo editorializantes
Me encanta ese uso de los bocadillos en la parte superior de las viñetas, algo parecido a lo que hizo Kyle Baker durante mucho tiempo para no confundir a los no habituales del medio.
Corrado Roi, Dario Argento y Stefano Piani: Dylan Dog: Profondo Nero
Que el cómic ya no es el ghetto que era es algo evidente. Antes, el cómic intentaba dignificarse ante la mirada de superioridad de la "Cultura con mayúsculas" mencionando los trabajos de gente como Patricia Highsmith que fue guionista de cómics antes que novelista famosa.
Al cómic antes sólo se acercaban autores de otros medios si eran procedentes del fantástico, que ya sufrían esas miradas de superioridad y les daba lo mismo. Eran autores como Harlan Ellison o Michael Moorcock.
Pero desde hace años estamos asistiendo de forma habitual a la publicación de cómics donde conocidos directores de cine, novelistas de gran éxito u otros nombres muy populares participan en mayor o menos medida con personajes ya conocidos, adaptaciones de sus obras o incluso, los más valientes, creaciones nuevas. Aquí tenemos nombres como Kevin Smith, Michael Chabon, Stephen King, Joss Whedon...
Aunque aquí aún no hemos visto a Pérez Reverte escribiendo al Capitán Trueno, en Italia anunciaron hace un tiempo la publicación de un álbum de Dylan Dog escrito por el director de cine Dario Argento. Los habituales ya sabréis que me encanta Dylan Dog y Argento es un director que, aunque tiene alguna película bastante terrible, tiene muchas formidables. Uno de los grandes del giallo con un personaje que le va como un guante.Una gran idea, sin duda.
El guión al final es a medias con Stefano Piani, lo que es una buena solución. Piani, además de haber escrito para Bonelli episodios de Nathan Never, por ejemplo, colaboró con Argento en su Dracula y escibió una serie de televisión de tema giallo con episodios dirigidos por otros nombres conocidos del género. Uno piensa, escéptico, que Argento se habrá limitado a dar el argumento y Piani lo habrá desarrollado. Al final del álbum Piani explica la génesis del proyecto (lo hace al final porque desmenuza la historia y su proceso creativo y leerlo antes te arruinaría las sorpresas) y cuenta que se escribió como siempre suele colaborar Argento con sus coguionistas: encerrándose en un hotel durante días y escribiendo cada uno diferentes partes. Curioso.
La historia es puro Dylan Dog. Escenas potentes y efectistas, argumento con algunas sorpresas... y elementos bastante forzados y absurdos. Como la gran mayoría de giallos, seamos sinceros. Uno ha de entrar en el juego para poder disfrutarlo. La trama cuenta con fantasmas, asesinos psicópatas, amor, mucho morbo y algo de sexo en forma de elementos sadomasoquistas (lo que permite, por cierto, un chiste de Groucho maravilloso a costa de las "50 sombras de Grey").
Siendo el resultado más que interesante y una curiosa aproximación del universo de Argento al cómic, he de reconocer que lo que más he disfrutado es el elengantísimo trabajo gráfico de Corrado Roi, especialmente al editarse en un tamaño superior al habitual y con una impresión que permite ver los detalles más sutiles. Roi nunca ha parecido tanto el hijo de Sergio Toppi y Bill Sienkiewicz que es. Roi, supongo que consciente del interés que ha despertado este álbum en Italia, nunca ha estado mejor y es una delicia poder estudiar sus viñetas y pensar qué trucos habrá usado para según qué efectos. Y encima, como cuenta Piani en su texto, les cambió el final porque lo veía poco potente. Piani estaba encantado con el cambio. Yo también porque esa viñeta final es una maravilla.
Bueno, como el resto.
Al cómic antes sólo se acercaban autores de otros medios si eran procedentes del fantástico, que ya sufrían esas miradas de superioridad y les daba lo mismo. Eran autores como Harlan Ellison o Michael Moorcock.
Pero desde hace años estamos asistiendo de forma habitual a la publicación de cómics donde conocidos directores de cine, novelistas de gran éxito u otros nombres muy populares participan en mayor o menos medida con personajes ya conocidos, adaptaciones de sus obras o incluso, los más valientes, creaciones nuevas. Aquí tenemos nombres como Kevin Smith, Michael Chabon, Stephen King, Joss Whedon...
Aunque aquí aún no hemos visto a Pérez Reverte escribiendo al Capitán Trueno, en Italia anunciaron hace un tiempo la publicación de un álbum de Dylan Dog escrito por el director de cine Dario Argento. Los habituales ya sabréis que me encanta Dylan Dog y Argento es un director que, aunque tiene alguna película bastante terrible, tiene muchas formidables. Uno de los grandes del giallo con un personaje que le va como un guante.Una gran idea, sin duda.
El guión al final es a medias con Stefano Piani, lo que es una buena solución. Piani, además de haber escrito para Bonelli episodios de Nathan Never, por ejemplo, colaboró con Argento en su Dracula y escibió una serie de televisión de tema giallo con episodios dirigidos por otros nombres conocidos del género. Uno piensa, escéptico, que Argento se habrá limitado a dar el argumento y Piani lo habrá desarrollado. Al final del álbum Piani explica la génesis del proyecto (lo hace al final porque desmenuza la historia y su proceso creativo y leerlo antes te arruinaría las sorpresas) y cuenta que se escribió como siempre suele colaborar Argento con sus coguionistas: encerrándose en un hotel durante días y escribiendo cada uno diferentes partes. Curioso.
La historia es puro Dylan Dog. Escenas potentes y efectistas, argumento con algunas sorpresas... y elementos bastante forzados y absurdos. Como la gran mayoría de giallos, seamos sinceros. Uno ha de entrar en el juego para poder disfrutarlo. La trama cuenta con fantasmas, asesinos psicópatas, amor, mucho morbo y algo de sexo en forma de elementos sadomasoquistas (lo que permite, por cierto, un chiste de Groucho maravilloso a costa de las "50 sombras de Grey").
Siendo el resultado más que interesante y una curiosa aproximación del universo de Argento al cómic, he de reconocer que lo que más he disfrutado es el elengantísimo trabajo gráfico de Corrado Roi, especialmente al editarse en un tamaño superior al habitual y con una impresión que permite ver los detalles más sutiles. Roi nunca ha parecido tanto el hijo de Sergio Toppi y Bill Sienkiewicz que es. Roi, supongo que consciente del interés que ha despertado este álbum en Italia, nunca ha estado mejor y es una delicia poder estudiar sus viñetas y pensar qué trucos habrá usado para según qué efectos. Y encima, como cuenta Piani en su texto, les cambió el final porque lo veía poco potente. Piani estaba encantado con el cambio. Yo también porque esa viñeta final es una maravilla.
Bueno, como el resto.
Laura y Felipe Hernández Cava: Macandé
Ando estos días leyendo, releyendo, mirando los álbumes de Ikusager, principalmente porque descubrí hace unas semanas que venden sus obras por internet. Curioso. Sabía que vendían a algunas librerías de Euskadi pero poder comprar álbumes de hace más de veinte años nuevos, impecables, de álbumes que ni pudiste ver por la distribución de sus últimos tiempos y a un buen precio no deja de ser un gusto.
Este fue el primero que leí. Nunca lo había llegado a ver. Es francamente curioso. Se trata de una biografía, o una aproximación, con muchos saltos en el tiempo y cambios de perspectiva (hasta sale Hernández Cava explicando cómo descubrió al protagonista), a la figura de Macandé, una leyenda del flamenco pese a que nunca quiso grabar un disco, un hombre con serios problemas físicos y mentales y que acabó en un sanatorio mental.
Puede que sea por estos continuos saltos y cambios, estructurados alrededor de una anécdota, pero el resultado es algo frío, incluso superficial. Lo que en una historia llena de drama, tragedia y sentimiento, sobre el papel, es bastante desconcertante.
Laura, Laura Pérez Vernetti, opta en esta ocasión por un estilo muy suelto, casi abocetado a momentos, con mucho encanto pero que seguro que debió de dejar los pelos como escarpias a los más tradicionales.
Este fue el primero que leí. Nunca lo había llegado a ver. Es francamente curioso. Se trata de una biografía, o una aproximación, con muchos saltos en el tiempo y cambios de perspectiva (hasta sale Hernández Cava explicando cómo descubrió al protagonista), a la figura de Macandé, una leyenda del flamenco pese a que nunca quiso grabar un disco, un hombre con serios problemas físicos y mentales y que acabó en un sanatorio mental.
Puede que sea por estos continuos saltos y cambios, estructurados alrededor de una anécdota, pero el resultado es algo frío, incluso superficial. Lo que en una historia llena de drama, tragedia y sentimiento, sobre el papel, es bastante desconcertante.
Laura, Laura Pérez Vernetti, opta en esta ocasión por un estilo muy suelto, casi abocetado a momentos, con mucho encanto pero que seguro que debió de dejar los pelos como escarpias a los más tradicionales.
viernes, 7 de diciembre de 2018
Paul Gulacy y Doug Moench: Master of Kung Fu Omnibus 1
Shang-Chi empezó como una extraña mezcla de las películas de artes marciales y de la serie de televisión Kung Fu con las novelas de Fu Manchu de Sax Rohmer. Lo que como concepto no era malo pero que tenía dos grandes problemas:
1-A la hora de reeditarlo hay que ponerse de acuerdo con los herederos de Rohmer, por lo que se ha reeditado poco. Y, si se hacen continuaciones, hay que prescindir de muchos personajes secundarios perdiendo parte de su atractivo.
2-Las novelas de Rohmer son tremendamente racistas en su concepto del peligro amarillo. Aparte, he intentado leerme alguna (Ediciones B publicó unos tomos con tres novelas hace años que eran una preciosidad, con unas ilustraciones sensacionales) pero siempre me han parecido bastante terribles...
La edición de Marvel en formato omnibus, unas 600 páginas, permite darle a esta serie una reedición de lujo en cartoné, con buena impresión, buen papel y un color tal vez demasiado chillón para los dos anteriores...
Entre números americanos y españoles, lo tenía ya todo pero me apetecía tenerla en una buena edición.
Y leerla en orden y de una tacada.
Este primer tomo permite ver los excelentes números de Englehart y Starlin, los titubeantes inicios de Doug Moench (marcado por la presión de hacer esta serie y el magazine Deadly Hands of Kung Fu al mismo tiempo y con el ojo puesto en la edición semanal en el Reino Unido, lo que no le dejaba tiempo de respirar), la llegada de Paul Gulacy (ayudado por numerosos entintadores y dibujantes de números sueltos)...
Todo es correcto o incluso brillante. Me maravilla ver la cantidad de muertos inocentes que van cayendo en los números dando una atmósfera de fatalidad. Aún no me puedo creer que les dejasen publicar el final de la historia de Sandy tal y como la dejaron, tan trágico, tan operístico. Me maravilla el enfrentamiento dialéctico entre Shang-Chi y Fu Manchu en el único número que dibujó John Buscema.
Pero había cierta repetición en sus esquemas con el protagonista andando tranquilamente y siendo atacado por los hombres de Fu Manchu u otro adversario. Moench era consciente de ello, confiesa en el prólogo. Su solución: pasar la serie a algo más que un cruce entre artes marciales y novela pseudopulp, convertirla en la gran serie de espías de los años 70.
Porque a partir de la saga de Velcro, todo se dispara. Los personajes secundarios (Smith, Tarr, Reston) se instalan de forma clara y definitiva. Gulacy mejora de forma explosiva, sobre todo cuando podía entintarse. La influencia de Steranko es tremenda en cuanto a narrativa (Curiosamente, los homenajes a Steranko se ven también en otros autores como Ed Hannigan). Las tramas son sólidas y poderosas, ásperas y poco complacientes en muchos momentos. Cuando nadie sabía que era el agujero de ozono, Moench y Gulacy ya lo usaron como punto de partida de una de sus historias, la de Mordillo (curioso y sorprendente homenaje al dibujante argentino, por cierto).
Sí, ocasionalmente había que meter alguna historia de relleno para que Gulacy pudiese coger algo de aire, pero el nivel se disparó hasta hacerla una de las mejores series de Marvel de esos años y la tercera más vendida, por detrás de Amazing Spider-Man y Conan the Barbarian.
Ahora me espera el segundo, con Gato, con Shockwave, con Larner, con lo mejor...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

















































