jueves, 14 de febrero de 2019

Howard Chaykin: The Divided States of Hysteria

Howard Chaykin es una de las mentes más inquietas, estimulantes y brillantes del cómic.
Aún estoy algo conmocionado por la lectura de The Divided States of Hysteria. No me atrevo a decir que sea su mejor obra porque me hace falta poner algo de distancia y tiempo para valorarla en su justa medida, pero sin duda es de las más memorables.
La trama se sitúa en unos Estados Unidos de un futuro cercano, donde un atentado cambia el orden mundial y un ex-agente junto a un grupo de condenados busca castigar a los responsables. Todo parece bastante standard para este mundo post 11-S pero, como era de esperar, con Chaykin las cosas nunca son tan sencillas.
No lo son porque a lo que se dedica realmente es a retratar esa América, que no deja de ser la actual, donde la desconfianza entre los grupos sociales son la norma, una América ante la que Chaykin le pone un espejo para mostrar que es racista, homófoba, violenta y donde no faltan las inevitables pullas a Donald Trump.
Si muchos lectores -más tradicionalistas que tradicionales- ya suelen echar pestes de la forma de narrar de Chaykin, tan dada a insinuar, a dar saltos, a obligar al lector a esforzarse por leer, por entender lo que le cuentan, con esta obra les va a dar un pasmo. Y no sólo porque Chaykin maneja un número importante de personajes, en numerosas localizaciones, muestra informativos, pone textos en off que complementan la información de las viñetas y sus diálogos (el rotulista Ken Bruzenak los compara musicalmente en su texto final con una línea de bajo, lo que es bastante cercano al jazz que es lo con lo que yo comparo siempre la narrativa sincopada del autor de American Flagg!), no. A esos lectores más convencionales les va a dar un pasmo porque no hay miedo de plantear momentos incómodos (políticos y sexuales, principalmente), de usar resoluciones para los arcos de algunos personajes que se alejan de lo esperado, de intentar sorprender en un mundo de ficciones prefabricadas y de conseguirlo.
Y a todo ello, Bruzenak, brillante siempre pero nunca como en este trabajo, le añade detalles que envuelven las viñetas (gritos, imágenes de redes sociales, tipografías de lenguas extranjeras...) que ayudan con ese ruido visual a crear una ambientación, a mostrar el impacto de lo que sucede, a meter al lector en ese mundo tan terrible y tan cercano a la vez.
Ya os digo, aún estoy algo conmocionado.



miércoles, 13 de febrero de 2019

Gene Colan y David Michelinie: Captain America Annual 5

Otro annual que me faltaba. La historia, siendo de David Michelinie, se lee sin problemas porque es muy entretenida y eso que la idea de partida podría haber acabado en algo demasiado absurdo.
A los lápices está Gene Colan, que en aquellos años muchas veces quedaba como demasiado suelto, dando una sensación casi de abocetado, lo que provocó problemas con Shooter que acabaron con su paso a DC y alguna independiente.
Pero aquí, y mira que lo entinta Dave Simmons, un autor más bien frío y rígido, el resultado es estupendo y hay partes que parecen sacados de sus mejores momentos en el título del Capi a finales de los años 60.

Claudio Castellini y Marv Wolfman: Man and Superman 100 page Super Spectacular

Resumiendo: Marv Wolfman y Claudio Castellini hicieron una historia de cuatro números sobre los primeros días de Clark Kent en Metropolis para Superman Confidential. La colección cerró antes de editarlos y los cambios de continuidad dejaron la historia  en un cajón durante diez años porque no sabían qué hacer con ella, sobre todo porque prácticamente no sale Superman con su traje en ningún momento. Los autores hablaban de ella como uno de sus mejores trabajos y lo frustrante que era que nadie pudiera leerla. Ahora DC se lía la manta a la cabeza y saca los cuatro números en una especie de prestigio grueso, con tapa acartonada y lomito. Gracias aunque sea tarde.
Porque Man and Superman es el mejor cómic de Superman que he leído en años, en muchos años. Os podría decir que es por lo bien que se nos muestra que hasta Superman tiene sus dudas y sus fallos humanos, por lo bien que juegan con Lois Lane escondiendo su aspecto hasta que se encuentra con Clark dando una viñeta en la línea de la primera aparición de Mary Jane-y lo guapa que la dibuja Castellini, por cierto-, pero yo creo que es básicamente porque todos son como deberían ser: Lois es inteligente, incisiva y mordaz, Perry, Jimmy Olsen, Lex Luthor, pero sobre todo Superman es como debería ser siempre Superman, el personaje canónico, el gran héroe.
No os lo perdáis.

Howard Chaykin: War is Hell

Segunda Guerra Mundial y jazz. Creo que Howard Chaykin ya uso estos elementos para una historia corta, creo que de su número de Solo. No está mal, pero me gustó más la otra...

Stephen Green y Al Ewing: Crypt of Shadows

Desde la EC a la Warren o los títulos de DC como House of Mystery o House of Secrets siempre ha habido revistas con varias historias de terror.
En el cine, las antologías de terror han sido habituales desde Al morir la noche, con especial énfasis en las películas de la Amicus (que hizo dos basándose en historias de la EC). Pero estas antologías suelen tener una estructura particular ya que suele haber una historia marco que sirve para englobar o justificar los diversos relatos cortos.
Para el one-shot de celebración de los 80 años de Marvel el britanico Al Ewing ha usado en cómic el recurso de la historia marco, lo que le sirve para contar dos relatos, a la vez de abrir y cerrar el número, de un modo francamente ingenioso.
El resultado es un número de lo más simpático, que creo que funciona mejor en inglés que si se lee en castellano por aquello de que algunas sorpresas y giros del guion se verán venir.

Luca Pizzari, David Lapham y Maria Lapham: Gunhawks

Esto de hacer one-shots en plan celebrar los 80 años de Marvel me parece estupendo. Más aún si eso supone tirarse de cabeza a intentar recuperar géneros que no sean sólo los superhéroes.
Lo que no acabo de entender es que en estos números no se saque a ningún personaje conocido. Más aún, que ni sirvan para intentar crear personajes nuevos que vayan a tener, o puedan tener, cierta continuidad. En éste en concreto, no salen ni se mencionan a Reno Jones ni Kid Cassidy, los protagonistas de la original Gunhawks de los años 70.
La parte buena es que al menos los autores tienen bastante manga ancha para contar lo que les dé la gana. Aquí la cosa va de los últimos coletazos del Oeste, con un sheriff enfrentado a un montón de revolucionarias mexicanas enmascaradas, con un resultado más spaghetti western, por lo oscuro y violento, que a los western de Marvel habituales, que siempre estuvieron más en el rollo de la serie B y de las series de la televisión.


martes, 12 de febrero de 2019

Steve Ditko y Stan Lee: Amazing Fantasy Omnibus

Antes de los superhéroes de Stan Lee y Jack Kirby, Marvel vivía de cómics del oeste, de humor y fantásticos. Éstos últimos solían ser cómics de monstruos gigantescos dibujados por Kirby aunque también hubiera historias de fantasmas o de ciencia ficción, en una línea más cercana a Twilight Zone que a los cómics de la E.C., claro.
Amazing Adventures fue uno de los últimos intentos de esos cómics fantásticos. Duró seis números y solían constar de una historia de monstruos que ocupaba aproximadamente medio número, algún relato corto dibujado por Steve Ditko y una historia del Doctor Droom, una especie de prueba de lo que fue después el Doctor Extraño y al que se le cambiaría el nombre por Doctor Druida cuando se reeditó en los años setenta para evitar confusiones con el Doctor Doom, el enemigo de los 4 Fantásticos.
La colección cambió de nombre a Amazing Adult Fantasy y también ligeramente de contenidos, porque ahora sólo había historias cortas, cinco, siempre dibujadas por Ditko. Todas ellas tenían una primera página con una única viñeta y no, como era lo más habitual de la época, una grande y dos más pequeñas en la parte inferior. Hasta tenía una página a modo de índice y otra anunciando el próximo número. Intentaba ser diferente de todos los otros títulos fantásticos. Para mí estos números son lo mejor de este tomo ya que hay verdaderas joyas de Lee y Ditko. Es cierto que se nota cierta tendencia a repetir fórmulas y elementos (ladrones que huyen y se refugian en algún lado donde acaban recibiendo su merecido, extraterrestres que capturan a algún humano despreciable, museos de cera, intentos fracasados de invasiones alienígenas) pero también es verdad que hay algún relato que aún sorprende con su giro final o por su humor, como la historia donde Lee y Ditko hablan sobre su próximo trabajo, un cómic con un dibujo casi minimalista de Ditko pero extremadamente eficaz. Porque este tomo recoge sin duda algunos de los mejores momentos del J.D.Salinger del cómic. Es un verdadero placer sumergirse en estas páginas tan expresionistas.
Los superhéroes empezaban a funcionar muy bien y Marvel sólo podía editar por temas de distribución ocho cómics al mes. La colección perdió el "Adult" del título (que creaba problemas a algunos lectores a la hora de comprar la revista) e introdujo a un nuevo héroe: Spider-Man. Fue el último número de la colección. Había que hacer sitio para otro nuevo título. Fue para el Trepamuros, ya que se había vendido muy bien el número de su origen, pero eso ya es otra historia...

Víctor Santos: Polar: Came from the Cold HC

Víctor Santos adora, entre muchas otras cosas, el género negro,  los cómics de Frank Miller y Steranko,  y películas como El silencio de un hombre, lo que acaba formando un mundo que es puro pulp y por el que no puedo evitar sentir la mayor de las simpatías. Puede que sea eso lo que hace que a los más gafapastas les haga el efecto contrario. Ellos que se lo pierden.
Seguí el webcomic en su momento, aunque un poco de aquella manera, así que me pillé la edición de Dark Horse cuando salió.
Tras ver la más que entretenida adaptación ha sido el momento de leerla un poco en condiciones. Tardísimo, sí, pero yo voy a mi ritmo. Sí, la trama es sencilla pero funciona. Sobre todo por la narrativa que le imprime Santos al conjunto, a cómo cuenta los enfrentamientos, a cómo hace sobresalir detalles con el uso del color rojo, a las composiciones de página, al uso de un formato apaisado.
Voy a tener que buscar los siguientes ya. Aunque vete a saber cuándo los voy a leer...

Richard Corben: Rat God

Una muy curiosa e irónica mezcla de folklore indio con el mundo de Lovecraft. De hecho, un trasunto de éste es el protagonista, con todo su racismo, y el pueblo donde se sitúa la mayor parte de la trama no deja de ser una población muy del gusto del de Providence con sus cultos, sus dioses ancestrales y monstruosos, y su buena parte de endogamia.
Tal vez sea algo caótico pero el humor que hay lo salva con creces.

jueves, 7 de febrero de 2019

Jack Kirby: Captain America Annual 4

Si el anterior annual tenía un punto final más bien trágico, éste no le va a la zaga, con un mutante con dos cuerpos bien dispares...
Kirby da espectáculo a rabiar.
Hasta recupera al olvidado Magneto de esos años y le da una Hermandad de Mutantes Malignos formada por personajes totalmente nuevos.
Lástima del algo precipitado final.

Jack Kirby: Captain America Annual 3

Cuando Jack Kirby se puso a hacerse sus guiones en los años 70 también empezó a meter una viñeta a doble página en las páginas 2 y 3 de sus números con un momento muy espectacular, de lucha habitualmente. Esto obligaba a veces a inicios muy bruscos, muchas veces como si llegases a media historia. Esto se nota mucho en este annual.
Lo que es muy curioso es que la trama de este annual gira sobre vampiros espaciales que se dedican a chupar la "Fuerza Vital" de humanos dejando sus cadáveres resecos. ¿Conocéis la película de Tobe Hooper del 85? Pues se basaba en una novela que se publicó el mismo año que este número. Un mes antes, de hecho, aunque permite alejar afortunadamente cualquier sospecha de plagio, influencia o como queráis llamarlo.
Pero no deja de ser toda una casualidad...

Ric Estrada, Wally Wood y Denny O'Neil: Richard Dragon, Kung-Fu Fighter 4

Y por fin llega el dibujante que se mantendría hasta el final de la colección: Ric Estrada. Y entintado por el magnífico Wally Wood, nada menos, en los primeros números, con lo que el resultado es fluido y parece de Wood.
Denny O'Neil acaba la trilogía de El Suizo de forma contundentemente dramática. 

Jack Kirby y Denny O'Neil: Richard Dragon, Kung-Fu Fighter 3

El juego de las sillas musicales pero con los dibujantes sigue. Ahora le toca a Jack Kirby, con unos resultados de lo más pop, que uno intuye que son en parte por las prisas que se intuyen tras tanto baile de firmas, y parte por entrar en un género de las artes marciales que no tenía muy por mano el hombre.


Jim Starlin, Alan Weiss y Denny O'Neil: Richard Dragon, Kung-Fu Fighter 2

El segundo número empieza a narrar una trilogía, con Dragon enfrentado al villano El Suizo. El dibujo parece que les cayó a Jim Starlin y Alan Weiss, entintados por Al Milgrom, de golpe y porrazo, porque el resultado a veces parece de uno, a veces de otro y otras una curiosa mezcla. Me pregunto cómo debió de ser esa colaboración...

Leopoldo Durañona y Denny O'Neil: Richard Dragon, Kung-Fu Fighter 1

Denny O'Neil y un amigo suyo escribieron bajo el pseudónimo de Jim Dennis una novela de acción y artes marciales llamada Kung-Fu Master: Richard Dragon. Como Marvel ya tenía un comic con un nombre muy parecido, cuando se adaptó al cómic el personaje de Richard Dragon se tuvo que modificar algo el título...
O'Neil se encargó de hacer la adaptación y de las siguientes historias, ya totalmente nuevas. Este primer número lo firmó como Jim Dennis. De hecho, al final del cómic se dedica a contar la biografía del supuesto Jim Dennis y es hilarante la cantidad de barbaridades que suelta.
Aunque ahora sorprende un tanto ver que Richard Dragon, el héroe, empieza como un ladrón que intenta pegar a un anciano y luego acuchillarlo.Vaya joya. Lo de qué hace un huérfano americano por Asia, cuando luego se descubre que tiene dinero y casa en los EEUU se queda en el aire...
El apartado gráfico del primer episodio fue para un inesperado Leopoldo Durañona, a quien siempre identifico con cómics de la Warren y Toutain pero que también ha ido haciendo sus cosas con personajes más superheroicos con resultados bien curiosos...

miércoles, 6 de febrero de 2019

Dick Ayers y Gary Friedrich: Captain Savage and his Leatherneck Raiders 1

Un spinoff de la colección del Sargento Furia, donde el misterioso capitán que había ido saliendo en aquella colección para trasladar a los Comandos Aulladores se ponía al mando de un grupo formado también por soldados con, digamos, características marcadas: un indio luchador de lucha libre, un maestro, un marinero cocinillas, un sargento que sólo vive para la vida militar, un canadiense francófono y mujeriego...
Pese a que los responsables eran los mismos de muchos episodios de la colección del Sargento Furia y el resultado es tan entretenido y loco como ella, la cosa no funcionó. Creo que los lectores preferían la marca original...

George Perez y Roger Slifer: Avengers Annual 8

En el lote de material americano también estaba este annual de los Vengadores, que no editó Forum a color (sólo en blanco y negro y en la Biblioteca Marvel) y que sólo se ha visto a color en un tomo de Panini, creo.
La historia es un poco follonera. Slifer no era el guionista regular de la serie y tal vez le costase, pese a tener más páginas, tratar con tantos personajes (a los de la imagen hay que añadir: Mercurio, Thundra, Doctor Extraño, Hyperion, Zumbador y Doctor Spectrum).
A Perez no. Él está como pez en el agua con tanto héroe, tanto villano, tanto grupito por aquí y grupito por allá. Reencontrarme con él con una de mis formaciones favoritas de los Vengadores ha sido zambullirse en la nostalgia.
Y de paso, le hago mi pequeño homenaje ante su anunciada retirada.

Jim Starlin, Roy Thomas y John Jakes: Savage Tales 5

Un dibujante inusual en Conan, Jim Starlin, realizó una historia con argumento de John Jakes-el autor de Brak, el bárbaro (que también adaptó Marvel por poco tiempo) y de los textos del Bloodstar de Corben- de tono ecológico (el villano intenta hacerse rico aunque esto suponga envenenar el río del que bebe una población) y textos del eficaz y habitual Roy Thomas.
Me divierte horrores la escena de preliminares sexuales con la chica acariciando la espada de Conan, la sutileza no existe y por eso cuando se reeditó a color en Conan The Barbarian se tuvo que cambiar bastante.
Cómo le gustaba a Starlin este tipo de montaje para las páginas donde había combates...

Gil Kane, Neal Adams y Roy Thomas: Savage Tales 4

Aproveché una oferta de un vendedor americano de comics y he pillado un montón de material que me faltaba en edición original...
Este número tiene una historia estupenda de Conan, con la curiosa mezcla de Gil Kane y Neal Adams en la parte gráfica, y un Roy Thomas tratando una historia más dura y dramática de lo habitual. Me encanta el uso que hace Thomas en algunos momentos de los textos, como cuando explica que un enemigo que acaba de matar Conan es el responsable de la muerte de una mujer que se mencionaba al principio del relato, es decir, dando una información al lector que le da más "cuerpo", más dramatismo a la trama pero que no es nada que se pueda saber por el dibujo.
Esta viñeta página, resumen de algunos grandes momentos de los primeros números del comic book a color, es modélica.

Aidans y Greg: Les Panthères 1: Le magicien qui n'existait pas

Greg y Aidans, dos nombres muy conocidos del cómic en francés, colaboraron en una serie de corta vida, ya que sólo aguantó tres álbumes, en un intento de introducir a heroínas en el semanario Tintin en relatos completos de pocas páginas.
Conocía los otros dos álbumes, simpáticos, pero no el primero. Tras leerlo estoy un poco desconcertado...
El motivo es que la historia da bandazos continuamente. Primero conocemos a una de las protagonistas, cómo conoce a un actor en su pequeña ciudad y decide ir a París a intentar triunfar como actriz. Luego cómo conoce a las otras dos protagonistas en las oficinas de un representante; una quiere ser empresaria y la otra no sabe hacer nada pero es muy guapita y tenderá a hacer de modelo (¡ejem!). Deciden compartir piso, gastos e ingresos. Todo muy Esther y su mundo, para que me entendáis, pero pronto se pone todo en plan aventurero. Salvan a un vecino de suicidarse. Salvan al vecino de unos mafiosos. Y luego compran sillas viejas y montan una tienda de antigüedades, donde el pintor que arregla el rótulo se pega de tortas con un director de cine y...
En fin, que no sé si leo un drama costumbrista, un relato policiaco ligero o una comedia con tendencia al slapstick. Si Greg no hubiera sido su propio editor, posiblemente le habrían dicho que se ciñera a un género de una forma más clara... Por no entrar en que el título no tiene nada que ver con ninguna de las historias realmente, ya no aparece ningún mago en realidad...
Aidans, eso sí, muy clásico, muy sobrio, muy correcto.

domingo, 3 de febrero de 2019

Antonio Marinetti, Giancarlo Berardi y Maurizio Mantero: Julia: La convención sangrienta

No sé yo si va a durar mucho la línea Bonelli en Panini, y bien que me gustaría equivocarme.
Pero al menos se ha editado este tomo con dos especiales anuales a color de la serie Julia, centrados en la época de estudiante universitaria de la criminóloga con la cara de Audrey Hepburn. Me ha gustado especialmente la primera historia, una intriga de lo más Agatha Christie con numerosos sospechosos, varios asesinatos, algunas sorpresas y una revelación final del culpable. Muy entretenido y muy digno.
Cruzo los dedos.

viernes, 1 de febrero de 2019

William Vance: XHG-C3

Otro álbum raro que pillé con cinco euros y que recopila dos historias de ciencia ficción sobre una estación espacial.
El guión de Vance es bastante indigesto y confuso, parece más una excusa para que pueda dibujar, pintar más bien, algo que se nota que le apetecía: naves espaciales, trajes de astronauta y cosas que no tenían cabida en XIII y series similares.

jueves, 31 de enero de 2019

Giancarlo Alessandrini y Claude Moliterni: Indiana Jones et le secret de la pyramide

Una cosa rara que me encontré por cuatro euros en Angouleme: un álbum promocional de la Shell (lo debían de regalar o vender barato en sus estaciones de servicio) de Indiana Jones, con guión de Claude Moliterni y dibujos de Giancarlo Alessandrini, el de Martin Mystere. Buscando información veo que se publicó inicialmente en Bagheera, la editorial que fundó Moliterni cuando dejó Dargaud. Ni idea de que existía esto hasta que lo vi.
La historia es una aventura de Indiana Jones clásica: mapas del tesoro, ambientación egipcia, malos alemanes, trampas, maldiciones... Nada sorprendente ni especialmente memorable pero simpático.
Especialmente por ver a Alessandrini trabajando en una franquicia así y manteniendo un estilo muy alejado de los cómics americanos, al ser más cercano a la línea clara, aunque el color sea bastante espantoso, como de estudiante de Photoshop de 1º que intenta imitar a Moebius.
Hay un segundo álbum. Si lo pillo barato me lo compro.

Igor Kordey y Darko Macan: Marshal Bass 1: Black And White

Primer álbum de una serie que en Francia ya va por el cuarto.
Macan engancha, usando con oficio y olfato los tópicos del género y saltándoselos cuando le interesa. A los fans de los spaguetti westerns creo que les gustará por su crudeza, su héroe solitario no demasiado heroico enfrentado en solitario a una banda y todo lo que suele ser habitual en esas películas. Sólo le falta una banda sonora de Morricone.
Y Kordey se lo pasa bomba dándolo todo. La página doble del asalto en un pueblo es brutal e hipnótica.
Espero que no tarden mucho en sacar el siguiente.


Margerin: Momo 1: Momo le coursier

El cierre de ciertas revistas en los 80 provocó que ciertos autores desaparecieran del mercado español totalmente, o casi. Uno de estos afectados fue Margerin, un autor por el que siempre he tenido bastante debilidad, supongo que porque trataba temas de rockers en un momento en que yo iba de ese palo.
Otra de sus series es ésta, protagonizada por Momo, un mensajero que recuerda mucho en actitud a su Lucien (Lucky en alguna edición).
Margerin sigue practicando humor tirando a costumbrista, aunque esta serie tiene un ojo puesto en los ambientes del extrarradio, en la evidente presencia de musulmanes en la sociedad francesa (el mismo protagonista, por ejemplo, ya que Momo es en realidad Mohamed), los problemas de bandas, enfrentamientos con la policía o el Frente Nacional de Le Pen.
Entretenidísimo. Y he aprendido argot a patadas, todo sea dicho.

miércoles, 30 de enero de 2019

Loro: Sale temps pour mourir

Algunas de estas historias fueron publicadas en revistas de Nueva Frontera. Desde entonces creo que no se ha visto nada de Loro en España. Lo que es comprensible ya que murió a finales de los 90 y buena parte de su labor como dibujante fue para prensa (aparte de que fue también entrenador de arco olímpico).
Este tomo de su personaje Abe, el detective es una recopilación de historias cortas que parodian los tópicos del género negro clásico. El tipo de humor recuerda mucho a lo que podría salir en la revista MAD y a autores como Kurtzman, Elder, Davis y sobre todo, Wally Wood. Aunque si hay una influencia clara en el dibujo es la de Will Eisner.
El resultado es irregular, ya que hay algunas historias estupendas, otras muy brutas pero graciosas y otras un tanto inanes.
Pero el punto fuerte es el dibujo, ya os digo, y es lo que consigue que el resultado final sea mucho mejor.

Berthet y Raule: El arte de morir

En el mercado francés es fácil encontrar la combinación de dos españoles o, sobre todo, de un guionista francés y un dibujante nacional. Más difícil es encontrar un dibujante francés trabajando con un guionista de por aquí.
Me apetecía mucho leer este álbum. Conocí a Berthet leyendo la serialización del segundo álbum de Le privée de Hollywood en Spirou en los años 80 y lo he ido siguiendo con bastante interés desde entonces. Verlo trabajar con Raule me parecía como mínimo curioso y digno de leerse.
El resultado es un álbum de género negro muy polar de ambientación barcelonesa sin caer en la postal turística, elegante, con un hábil uso de los flashbacks, un arriesgado uso de encuadres para mantener el misterio de un personaje y una mezcla de intriga, desarrollo de personajes y acción que hizo que devorara el álbum con ganas.
Curiosamente, siendo un álbum "serio", en el que no hay momentos graciosos o chistes para aliviar la tensión en ningún momento, al ver esta viñeta no pude más que explotar a carcajadas ante la incomprensión de mi mujer...
¡Cosas mías!

lunes, 28 de enero de 2019

Midam y Adam: Game Over 1: Blork Raider

Una de mis series favoritas de la revista Spirou. Pero no tenía ningún álbum. Me molesta, por lo completista que soy, que se salten historietas, eso sí.
Pero las historias del pequeño salvaje, la princesa y los monstruos, protagonistas del videojuego al que juega Kid Paddle (la serie original de la que Game Over es un spin-off), con esos finales salvajes donde uno de los dos primeros, o ambos, mueren siempre de forma cruel, a veces de forma de lo más sangrienta, me divierten un horror.

Franquin y Gotlib: Slowburn

En uno de los primeros Fluide Glacial, se publicó una historia de tres páginas de dos monstruos del cómic en francés, Franquin y Gotlib. En realidad, era un cómic de dos páginas, pero el segundo manipuló (girando, añadiendo diferentes efectos de sonido, alterando algo los ojos) bastantes viñetas de los dos protagonistas para convertirla en una de tres. La anécdota iba sobre dos gatos intercambiando fluidos y el título se refiere a los slowburn gags, un tipo de humor que le gustaba a Gotlib.
Esta historia había sido editada en plan pirata y sólo una vez en una edición especial.
Ahora se edita en un tomo pequeñito, con lomo de tela que es una preciosidad, con su texto, la historieta original montada para que aparezca en algunas páginas más y, para terminar, imágenes de los originales de Franquin que fueron manipulados e indicando en qué momentos.
El resultado puede ser innecesario y otros lo verán carito por la poca chicha que trae, y lo entiendo. Pero a mí me parece un objeto encantador, la verdad.
¡Mari Kondo, que te...!

Carlos Giménez: El discriminador

Posiblemente una de las peores obras de Carlos Giménez.
¿Sabéis esa gente mayor que protesta de cómo está el mundo, que lo que desea en el fondo es volver al pasado y que no se adapta ni se quiere adaptar a los cambios?
Pues algo así.

Keko y Antonio Altarriba: Yo, loco

Esta nueva colaboración de Keko y Antonio Altarriba sigue con sus tramas de intriga, atmósferas conspiroparanoicas y cierto afán de denuncia.
Como el tema farmacéutico lo conozco de cerca, me he divertido mucho con ciertos guiños a compañías reales (Pfizer, principalmente) y a ciertas políticas de investigación.
Tras ver la edición francesa, que usa una impresión dorada de lo más hortera, me quedo con la de Norma, sin lugar a dudas.
A ver cómo sigue el "Yo, mentiroso".


martes, 22 de enero de 2019

Paco Roca y Guillermo Corral: El tesoro del Cisne Negro

No es por llevar la contraria pero los parecidos con Tintin o Salgari que tanto he escuchado, y se pregonan desde la contraportada, no los veo por ninguna parte, más allá del parecido del título con El secreto del Unicornio.
A mí, esta absorbente y trepidante obra me ha recordado muchísimo más los thrillers judiciales de John Grisham, por ejemplo, con esas informaciones que salvan el caso in extremis, esos abogados implicados emocionalmente en ganar el juicio, esas pruebas ocultas que se acaban consiguiendo de formas poco ortodoxas. Aunque más que judicial sea casi un thriller burocrático, la verdad, con sus informes de ministerio que nadie lee, sus politiqueos varios, sus objetivos contrapuestos según qué departamento estatal sea...
Lo de que funcione tan bien, que sea tan ameno, tiene mucho mérito porque podría haber sido árido y no es el caso para nada. Lo devoré con verdaderas ganas.
Eso sí, que Guillermo Corral aparezca en los créditos como único guionista me permitirán ustedes que lo ponga en duda. Esos toques de humor, esos tics humanos de los personajes, la forma en que se desarollan las conversaciones me recuerdan demasiado a anteriores trabajos de Paco Roca como para no pensar que ha metido mano en más de un momento.
Y, para acabar, esos marcos de página de colores para destacar dos partes importantes de la historia es una gran idea.

viernes, 18 de enero de 2019

Florence Cestac: La veritable histoire de Futuropolis

Hace tiempo, el amigo Ángel de la Calle me recomendó este álbum. Empecé a leerlo y me parecía muy interesante pero no llegué a acabarlo. Lo he tenido un montón de tiempo en la pila de la mesita de noche. Ahora que la semana que viene iré a Angouleme donde hay una expo sobre Futuropolis, creo que era el momento de liquidar cuentas pendientes.
Florece Cestac es una de las autoras más destacadas del mercado francés pese a que sólo se le haya visto por aquí alguna historia corta en alguna revista de los años 80, que era lo único que había leído suyo.
No acabo de entender que ningún editor se haya acordado de ella. Al menos con alguna obra como ésta que es una delicia.
En este álbum de unas cien páginas en blanco y negro, Cestac se pone en modo autobiográfico y cuenta cómo a principios de los años setenta llega a París con su pareja, Étienne Robial(el diseñador de los logos de Métal Hurlant y A Suivre), y acaban cogiendo con un par de amigos la única librería especializada en cómics de la ciudad: Futuropolis. Tras un tiempo empiezan a editar alguna cosa y pronto Cestac y Robial dejan la librería para centrarse en publicar tiras de prensa clásicas, autores franceses olvidados y mucho material de nuevos autores. La editorial fue creciendo, ampliando personal y tirando bastantes años hasta que acabó cerrando. Para entonces Cestac ya no estaba en la editorial ni con Robial.
No sé qué me ha gustado más, si lo bien explicado que está el día a día de una pequeña editorial de esos años, si algunas de las anécdotas, si las apariciones de nombres bien conocidos (Crumb, Vaughn Bodé, Tardi, Swarte, Druillet...), si las historias de los amigos y colaboradores que se fueron cruzando en sus vidas o la sutil mezcla de drama y humor. Todo está tan bien equilibrado que es difícil escoger...
Ya me he apuntado un par de cosas de Cestac que quiero leer...
La viñeta escogida pertenece a la anécdota que más me ha hecho reír. Editaban una tira de prensa de un superhéroe (no se menciona pero doy por hecho que eran las de Superman) y se divertían alterando el dibujo para que el héroe tuviera un paquete más grande.


Joe Bennett y Al Ewing: Immortal Hulk TPB 1: Or Is He Both?

Hablando de Al Ewing por Facebook, el amigo José Manuel Estébanez me recomendó esta otra obra de Ewing y yo escucho a los amigos.
La verdad es que la he disfrutado mucho. Joe Bennett es más que competente y muy espectacular, un tanto Bryan Hitch en algún momento, pero la gracia está en el guión, con una versión de Hulk que une elementos de la serie de televisión (Bruce Banner en plan fugitivo de ciudad en ciudad resolviendo problemas y una versión femenina del periodista Jack McGee persiguiéndolo) con las características del primerísimo Hulk, transformándose en monstruo de noche y recordando la inspiración original de Jekyll y Hyde. El título del tomo remite a la portada del Hulk #1, toda una declaración de intenciones.
Hulk es un personaje mutante y cada autor lo ha llevado como ha querido: más bueno, más cabrón, más listo, más tonto, gris, verde, más fuerte, más flojo, etc... Esta versión me convence porque tiene elementos de casi todas las versiones en una mezcla bastante afortunada.
Y aunque se plantee inicialmente casi como historias unitarias, ya se empieza a entrever una subtrama que puede dar mucho juego. Además te deja el tomo con un final de los de morderte las uñas.
Sigo fijo.

Joe Quinones y Gabby Rivera: America TPB 2: Fast and Fuertona

El final de la serie funciona bastante mejor. El humor es constante, ya desde el título del tomo. Me divierte horrores cómo se cita a Selena, a Chavela Vargas, a Almodóvar, a Del Toro, en plan orgullo racial.
O cómo va America Chavez con sus uniformes cambiantes, especialmente uno que parece el de un equipo de fútbol.

Joe Quinones y Gabby Rivera: America TPB 1: The Life and Times of America Chavez

Una colección curiosa, a medio camino entre Love and Rockets y Madman.
Lo mejor para mí es el dibujo de Joe Quinones, la protagonista que tiene personalidad para dar y tomar e y la sorna de muchos de los textos de apoyo.
Lo peor que la guionista Gabby Rivera a veces se pierde un poco por las ramas y otras apenas da información para los recién llegados al personaje, como un servidor, por lo que hay momentos que se eternizan y otros que vas más perdido que un pulpo en un garaje, algo que sospecho se debe un poco a la bisoñez en los comics de Rivera.

martes, 15 de enero de 2019

John Byrne y Chris Claremont: Iron Fist Marvel Masterworks 2 HC

Aguanta el tipo pese a los años transcurridos desde su publicación. Byrne era fresco, potente y dinámico. Me divierten mucho esas viñetas donde dibuja a los personajes varias veces, dando un resultado especialmente cinético, o donde aparecen autores de Marvel en plan sorpresa.
Y Claremont sorprende, recuperando villanos olvidados, creando algunos, o usando diversos invitados sorpresa. A veces es algo discursivo y explicativo, sí, y también algo tramposo en las tramas si uno las analiza un poco pero es todo tan entretenido que me da bastante lo mismo, la verdad.
La imagen seleccionada es mi pequeño homenaje al Hero, el fanzine de Juan Carlos Cereza. Nostalgia.

sábado, 12 de enero de 2019

Al Williamson y Archie Goodwin: X-9 Agente Secreto Corrigan 1: 1967-1968

Pese a ser una de las grandes series de las tiras de aventuras, una de las últimas, de hecho, esta obra de Al Williamson y Archie Goodwin nunca había sido muy bien tratada en España. Parece que va a tener una nueva oportunidad. Espero que dure y los amigos de Sin Fronteras puedan completar este vacío imperdonable.
Y encima esta vez las historias se reproducen en orden (y no como en Garbo), en tomos con aventuras completas (excepto la última viñeta de cada aventura, claro, que es el punto de enlace con la siguiente), y, sobre todo, con una calidad de imagen espectacular. He comparado esta edición con la reciente de IDW y ésta, por comparación, se ve con las líneas empastadas en la mayoría de ocasiones.
Williamson está en modo Alex Raymond total en numerosos momentos, tanto narrativos como del dibujo en sí. No le pongo pegas, claro, aunque reconozco que me gusta más su trabajo posterior, más propio, más suelto, con más fuerza y con un Corrigan en plan autorretrato.
Y Goodwin engancha con sus tramas, sencillas, directas, sin tiempos muertos. Porque el gran problema de muchas tiras de prensa al leerse recopiladas es que muchas veces hay repeticiones constantes de lo que ha pasado y puede acabar siendo pesado. Goodwin lo evita prácticamente todo el rato, haciendo que se lea muchísimo mejor.
Yo lo he devorado.

Alan Davis y Al Ewing: Captain America and the Mighty Avengers TPB 2: Last Days

Pues el motivo de leerme los dos tomos de esta colección de corta vida fue poder leerme Captain Britain and the Mighty Defenders, una miniserie de dos números ligada a otro crossover y que dibujaba mi admirado Alan Davis.
Antes tenemos los dos últimos números de la colección, más centrados en la emotividad, en la humanidad de los personajes, en la sensación de desastre inminente y en cantarle las cuarenta a los cantamañanas de los Illuminati. Muy majos.
La miniserie de Davis, con guión de Al Ewing-como todo el recopilatorio-, juega a la mezcla de universos (el tradicional y el Nuevo Universo) y a las versiones alternativas de los personajes. La gracia está en que que los dos autores, británicos y con pasado en la revista 2000AD, se dedican a homenajear a algunos de sus personajes más populares. Me ha encantado ver a Emma Frost de Juez Anderson o que War Machine es un Robuster.
Para acabar de completar el tomo con algo más de Vengadores, se incluye un número de Avengers Assemble ligado al crossover de la Era de Ultron, donde Ewing se dedica a  hacer más homenajes británicos, que van desde olvidadas series de cómic al más conocido Doctor Who, con los Ultron en plan Dalek aprendiendo a decir "Exterminate!". Tiene su gracia, aunque sea un relleno total.
Tengo que leer más a Ewing, definitivamente.

Iban Coello y Al Ewing: Captain America and the Mighty Avengers TPB 1: Open for Business

Como las ventas de los comic books no son tan boyantes como antaño, desde hace tiempo venimos sufriendo constantes reinicios de colecciones para aprovechar el impulso de los números uno, reinicios que duran hasta que se acerca algún número redondo y potente-múltiplos de centena, normalmente-, lo que me ha acabado provocando una sensación de no saber qué viene antes o después.
Por una cosa que comentaré en la siguiente entrada me he leído este tomo, que luego he visto que sigue una colección anterior, Mighty Avengers (la del 2013, no confundir con la del 2007, y sí, estoy siendo sarcástico).
Pese a que la mitad de los personajes no sé de dónde salen, a que hay referencias a crossovers del momento con premisas tan bobas como Axis, lo he disfrutado mucho. Por un lado porque me gusta cómo Al Ewing juega con elementos y personajes olvidados del Universo Marvel(algunos tan queridos como Dave Griffith y Gideon Mace, de los primeros Hero For Hire) y porque hacía tiempo que no veía un guionista donde sus héroes son héroes con todas las letras, algo que otros autores no tienen tan claro (y sí, pienso en los Illuminati y autores como Bendis o Hickman). Confieso que me encantan esos rótulos de presentación de los personajes, tan irónicos, tan socarrones, tan efectivos.
Y encima el dibujo es de lo más resultón, tanto si lo dibuja Luke Ross o Iban Coello o los dos a pachas. He escogido una imagen del segundo porque es un tío muy majo, qué demonios.
Voy a tener que conseguir los tomos de Mighty Avengers.
La del 2013.

miércoles, 9 de enero de 2019

Jim Muniz, Joe Casey y Keith Giffen: The Last Defenders TPB

No me lei esto en su momento porque, la verdad, los protagonistas tenían una pinta de metidos con calzador que asustaba. ¿Dos "fortachones" como Coloso y Hulka, más el olvidado Blazing Skull más Halcón Nocturno? Paso.
Grave error.
Porque el trabajo de Jim Muniz ha sido una muy agradable sorpresa, un poco entre Kevin Maguire y Ed McGuiness, con un dibujo clarito, limpio.
Pero también porque Joe Casey, con la ayuda de Keith Giffen en los primeros números, juegan al despiste con los miembros del grupo acabando con una formación de lo más curiosa, aunque, como el tiempo ha demostrado, no fuese más allá. Por los bocetos finales, uno lamenta, eso sí, que algunos de los que querían usar en los equipos intermedios se perdieran por vete a saber qué motivos.
Aparte, reconozco que me quedé patidifuso al ver esta viñeta, con los Hijos de la Serpiente, un grupo xenófobo y racista ( son como el Klan pero vestidos de serpiente, dicen en un momento) que, guiño a Kull aparte, se reúnen para planear maldades contra la emigración mejicana en un hotel... de Donald Trump.
Toma ya. Insuperable.

François Schuiten y Benoît Peeters: Recuerdos del eterno presente

Al acabar este álbum me llamó la atención las fechas que aparecen al final: 1987-2009. Me pareció muy exagerado que los autores hubieran estado más de veinte años luchando con esta obra.
Todo se explica cuando lees el texto final de Peeters donde se explica que ambos, más Schuiten que Peeters, participaron en el desarrollo de una película que mezclaba animación con imagen real llamada Taxandria. La película no acabó de satisfacer al co-director y principal impulsor del proyecto. He visto que está colgada por Youtube y tampoco me extraña, se ve muy escatimada.
Este álbum intenta acercarse al espíritu inicial de la película, muy cercano al del ciclo de Las ciudades oscuras. De forma que uno puede encontrar aquí a un personaje algo superado por las circunstancias, mucha arquitectura sobrecogedora, una atmósfera algo opresiva, algún que otro elemento fantástico y varios secundarios chocantes.
Pero sobre todo, sobre todo, mucha arquitectura.

J.G.Jones y Devin Grayson: Black Widow Collected TPB

Tras la decepción de la serie de Edmonson y Noto, di un salto atrás en la historia de la Viuda Negra con este tomo con las tres miniseries de finales de los 90 y principios de este siglo.
La primera tiene sobre todo el buen hacer de J.G.Jones, muy a lo Joe Quesada, con mucha chica posando y muy espectacular. Confieso que no soy muy fan de su guionista, Devin Grayson, porque siempre me ha parecido todo lo suyo bastante olvidable, y esto no es una excepción, aunque nos presente a la nueva Viuda Negra, la rubia y algo irritada con el mundo Yelena.
La segunda es una extraña versión del Cara a cara de John Woo, con una Viuda Negra bastante cabrona que hace que nos caiga mucho mejor la rusa, curiosamente. Dibuja Scott Hampton, al que no acabo de ver dibujando superhéroes, qué queréis que os diga. Greg Rucka empieza a meter mano en los guiones.
Y acaba con una historia de la línea MAX, con algo de fetichismo y prostíbulo, pero que es bastante pacato para lo que debería ser (pienso en el álbum de Dylan Dog que comenté hace unas semanas). Dibuja un Igor Kordey poseído por el espíritu de Richard Corben, lo que siempre tiene su gracia.


viernes, 4 de enero de 2019

Phil Noto y Nathan Edmonson: Black Widow TPB 3: Last Days

Buf, menudo bajón de final.
Noto deja de usar su estilo pintado por uno más tradicional de línea negra y color. Además le da por hacer a la Viuda Negra con una narizota de lo más desconcertante.
Edmonson liquida su saga de la Viuda Negra contra la organización Caos (¿en serio? ¿Cómo los malos de Superagente 86 cambiando la K por una C?) con unos elementos fantásticos que no pegan mucho con lo que había sido el título hasta el momento.
Pero posiblemente lo que más me haya mosqueado sea el final, que busca el impacto por el impacto, de una forma totalmente gratuita y absurda...

Phil Noto y Nathan Edmonson: Black Widow TPB 2: The Tightly Tangled Web

Un número lleno de invitados (Winter Soldier, X-23, Hawkeye) y que se remata con un crossover con Punisher. Nada del otro mundo, sí, pero es no negaré que me ha entretenido y que tiene un cliffhanger final que me ha hecho saltar al siguiente tomo para ver cómo seguía.

John Byrne y Chris Claremont: Marvel Masterworks Iron Fist HC 1

Puño de Hierro nació en las páginas de Marvel Premiere, una de las cabeceras de Marvel donde se iba probando la viabilidad comercial de varios personajes, y tras casi un año allí consiguió su propia colección. En España Vértice empezó la casa por el tejado ya que publicó primero, muchos años antes, Iron Fist que los números de Marvel Premiere.
Yo, como muchos, los leí desordenados. Y no sólo por el caos de Vértice sino que, además, compré muchos en mercadillos y los leía según los encontraba. Por eso me apetecía leer por fin estos números en su orden real.
Ha sido una experiencia curiosa porque se notan los bandazos creativos constantes. Los guionistas cambian cada dos por tres, casi todos muy dignos, pero se ve que cada uno tenía sus propias ideas sobre el tono de la serie y de la personalidad del héroe protagonista.
Empieza Roy Thomas con un potente Gil Kane en plan homenaje a Bill Everett y a un olvidado personaje suyo. Le siguen Larry Hama, dibujando lo más parecido a Kane que puede, y Len Wein, más perdido que un pulpo en un garaje. Wein da un salto temporal y geográfico incomprensible para entrar en el tópico de "va el héroe por la calle y le ataca un supervillano de medio pelo", aunque añada ciertos detalles importantes al origen del héroe.
A continuación viene Doug Moench, que monta unos números algo oscuros, que recuerdan, claro, a su Master of Kung Fu, con detalles muy interesantes y uno se pregunta qué hubiera hecho si se hubiera quedado más tiempo.
Tras Moench vino Tony Isabella, que empieza intentando integrar más a Puño de Hierro con el Universo Marvel haciendo que luche contra Batroc a la vez que cierra tramas y subtramas. Hasta creó a Misty Knight (aunque dijeran luego que un personaje sin nombre en un antiguo número de Marvel Team-Up era ella)...
Lo que le vino de perlas al siguiente, Chris Claremont, al que pronto acompañaría un jovencísimo John Byrne, ya que pudo empezar a desarrollar sus propias ideas sin demasiadas ataduras del pasado. Posiblemente las únicas fueron seguir el estilo de usar la segunda persona del singular (con Eres Puño de Hierro, solían empezar habitualmente los números) y en poner siempre la misma letanía cuando el protagonista usaba su poder.
Pero es indiscutible que Claremont y Byrne le dieron un aire fresco a la colección que se extendería pronto a muchos otros títulos de la editorial.

martes, 1 de enero de 2019

Phil Noto y Nathan Edmonson: Black Widow TPB 1: The Finely Woven Thread

Yo no sé qué pasa con la Viuda Negra. Serie tras serie y ninguna dura nada. Y en Marvel inasequibles al desaliento, supongo que por aquello de tener a Scarlett Johansson en las pelis.
Esta no duró ni dos años. No es que esté mal, tiene sus momentos, pero dudo que la recuerde dentro de algún tiempo.
El apartado gráfico tiene su aquel, eso sí. Siempre me ha hecho gracia Phil Noto. Sí, vale, se le notan siempre sus influencias (Robert McGinnis, sobre todo, ahora también con bastantes ramalazos a lo Bill Sienkiewicz), y su narrativa no siempre es de lo más brillante. Pero me gusta, qué le vamos a hacer.
Dos tomitos más y me la acabo. A ver si me animo.

lunes, 24 de diciembre de 2018

Paul Gulacy y Doug Moench: Master of Kung Fu Omnibus 2

Este tomo recopila los mejores momentos de la serie, en mi opinión: la saga de Gato, la trilogía de los Exportadores Orientales y la saga de seis partes, con prólogo y epílogo, contra Fu Manchu. Bueno, de esta serie, de la historia de Marvel y de la historia del comic americano. Son una joya.
Gulacy está soberbio: sus juegos de luces y sombras, sus filigranas narrativas, el uso de parecidos con actores (lo que hoy no le dejarían hacer, claro) para potenciar sus personalidades. Impresionante. Aún no entiendo que no le dejaran hacer las portadas.
Moench se arriesga, con números de compleja lectura, con relaciones sentimentales más reales que las habituales en los comics de Marvel, tan soap opera ellas, con personajes complejos tremendamente reales, de forma que cuando algo malo les sucede, y les pasa con bastante frecuencia, duele. Y todo ello con unos textos tan hermosos como tristes.
Lástima que Gulacy se fuera por sus dolores de espalda que ya habían provocado algún fill-in de vez en cuando. Le sustituyó Jim Craig, un joven prometedor, con ojo para imitar a Gulacy en el estilo narrativo pero que era aún peor para las entregas, lo que causó que se llegara a reeditar algún número antiguo, o que Pat Broderick hiciera un número que se editó un año y medio más tarde o que empezara Mike Zeck a ir haciendo números de sustitución hasta que se decidió que Zeck iba a ser el dibujante fijo. Este baile de dibujantes hacía que la trama principal fuera durante una buena temporada a trompicones, apartándose uno o dos meses para dar paso a los fill-ins que, sí, estaban bien, a veces incluso muy bien, pero que no hacían olvidar su condición de relleno intemporal...

Liniers: Macanudo 12

Ideas tan marcianas y maravillosas como ésta son las que hacen esta tira tan inimitable (aunque bien lo intenten algunos sustituyéndole de vez en cuando en plan invitado especial)


Liniers: Macanudo 11

Tan memorable como siempre.
Lástima de que en este tomo repitan algunas tiras del anterior, no sé por qué. eso me hace sospechar de que los tomos son más selección que publicación integral y cronológica...