viernes, 7 de diciembre de 2018

Paul Gulacy y Doug Moench: Master of Kung Fu Omnibus 1

Shang-Chi empezó como una extraña mezcla de las películas de artes marciales y de la serie de televisión Kung Fu con las novelas de Fu Manchu de Sax Rohmer. Lo que como concepto no era malo pero que tenía dos grandes problemas:
1-A la hora de reeditarlo hay que ponerse de acuerdo con los herederos de Rohmer, por lo que se ha reeditado poco. Y, si se hacen continuaciones, hay que prescindir de muchos personajes secundarios perdiendo parte de su atractivo.
2-Las novelas de Rohmer son tremendamente racistas en su concepto del peligro amarillo. Aparte, he intentado leerme alguna (Ediciones B publicó unos tomos con tres novelas hace años que eran una preciosidad, con unas ilustraciones sensacionales) pero siempre me han parecido bastante terribles...
La edición de Marvel en formato omnibus, unas 600 páginas, permite darle a esta serie una reedición de lujo en cartoné, con buena impresión, buen papel y un color tal vez demasiado chillón para los dos anteriores...
Entre números americanos y españoles, lo tenía ya todo pero me apetecía tenerla en una buena edición.
Y leerla en orden y de una tacada.
Este primer tomo permite ver los excelentes números de Englehart y Starlin, los titubeantes inicios de Doug Moench (marcado por la presión de hacer esta serie y el magazine Deadly Hands of Kung Fu al mismo tiempo y con el ojo puesto en la edición semanal en el Reino Unido, lo que no le dejaba tiempo de respirar), la llegada de Paul Gulacy (ayudado por numerosos entintadores y dibujantes de números sueltos)...
Todo es correcto o incluso brillante. Me maravilla ver la cantidad de muertos inocentes que van cayendo en los números dando una atmósfera de fatalidad. Aún no me puedo creer que les dejasen publicar el final de la historia de Sandy tal y como la dejaron, tan trágico, tan operístico. Me maravilla el enfrentamiento dialéctico entre Shang-Chi y Fu Manchu en el único número que dibujó John Buscema.
Pero había cierta repetición en sus esquemas con el protagonista andando tranquilamente y siendo atacado por los hombres de Fu Manchu u otro adversario. Moench era consciente de ello, confiesa en el prólogo. Su solución: pasar la serie a algo más que un cruce entre artes marciales y novela pseudopulp, convertirla en la gran serie de espías de los años 70.
Porque a partir de la saga de Velcro, todo se dispara. Los personajes secundarios (Smith, Tarr, Reston) se instalan de forma clara y definitiva. Gulacy mejora de forma explosiva, sobre todo cuando podía entintarse. La influencia de Steranko es tremenda en cuanto a narrativa (Curiosamente, los homenajes a Steranko se ven también en otros autores como Ed Hannigan). Las tramas son sólidas y poderosas, ásperas y poco complacientes en muchos momentos. Cuando nadie sabía que era el agujero de ozono, Moench y Gulacy ya lo usaron como punto de partida de una de sus historias, la de Mordillo (curioso y sorprendente homenaje al dibujante argentino, por cierto).
Sí, ocasionalmente había que meter alguna historia de relleno para que Gulacy pudiese coger algo de aire, pero el nivel se disparó hasta hacerla una de las mejores series de Marvel de esos años y la tercera más vendida, por detrás de Amazing Spider-Man y Conan the Barbarian.
Ahora me espera el segundo, con Gato, con Shockwave, con Larner, con lo mejor...

jueves, 29 de noviembre de 2018

Calpurnio: Mundo Plasma

Un álbum montado a gag por página. Cada página viene a ser una doble tira.
El protagonismo es coral. Los protagonistas son personajes absurdos y extraños (un hombre moco, un niño poseído, un extraterrestre que quiere destruir el mundo y/o fecundar a las mujeres, un coleccionista de moscas...), atrapados en una especie de pensión sin salida. Pronto empiezan a apilarse los cadáveres...
Entre el formato y la rotación de personajes raros el resultado final parece como si Liniers se pusiese a hacer su Twin Peaks. O algo así.
Muy curioso.

John Erasmus, Pat Mills y Tony Skinner: The Complete Accident Man HC

The Accident Man fue una serial de la revista británica Toxic donde se publicaron tres aventuras a color antes del cierre de la publicación a principios de los años 90. Sus guionistas fueron Pat Mills y Tony Skinner, con tres distintos dibujantes (uno para cada historia). Los tres fueron muy dignos y se adaptaron al estilo algo grotesco que pide la temática, aunque mi favorito sea John Erasmus, que dibuja como si David Lloyd trabajara para el Madriz. Más tarde Dark Horse publicó una miniserie de tres números en blanco y negro con portadas de Howard Chaykin.
Acabo de leer un tomo con todo el material tras enterarme de que había una adaptación al cine y que ya he visto.
El protagonista de estos seriales es Mike Fallon, un asesino a sueldo especializado en asesinatos que parecen accidentes. Es machista, egocéntrico, cínico, superficial y tirando a pijo. Una joya. Cuando su ex, una activista ecologista que le dejó por una mujer, es asesinada, Fallon comprende que han sido unos compañeros suyos y, picado porque no le dijeran nada por pura cortesía profesional, se pone a investigar. Bueno, investigar. a cargarse gente a capazos.
Mills y Skinner consiguen que el humor negro corra a raudales, a la vez que nos encariñamos con el protagonista, nos fascinan sus elaborados métodos de asesinato y hacen crítica social.
La adaptación cinematográfica seguramente habrá salido adelante tras años dando vueltas gracias a las películas de John Wick. Porque aquí también vemos una sociedad de asesinos, sus locales exclusivos... Hasta dan premios rollo Oscar.
Divertidísimo. Lástima que no hicieran más historias...

domingo, 25 de noviembre de 2018

Richard Corben y John Jakes: Bloodstar

Si Den es la mezcla pasada por Corben de Lovecraft y Burroughs, Bloodstar es Howard con algo de H.G.Wells y Cuando los mundos chocan.
Posiblemente sea la historia que más me gusta de Corben, sin excesos, sin erotismos grotescos pero con todo lo que tiene que bueno el de Kansas: un mundo fantástico verosímil, fantasía a raudales, monstruos rarísimos...
Me convence más la versión original en blanco y negro que la posterior colorización aunque la rotulación mecánica original no me gusta nada...
Eso de que John Jakes, el escritor de Norte y Sur, y Gil Kane, por su diseño del protagonista con la estrella en la frente y por ponerle el nombre, estuvieran detrás del proyecto dan como resultado un equipo francamente curioso...

Sean Phillips y Ed Brubaker: My Heroes Have Always Been Junkies HC

Un tomo perteneciente a la serie Criminal correcto pero que me ha dejado bastante frío, la verdad. Tiene sus momentos, como cuando se habla de la importancia del uso de las drogas en las carreras de algunos artistas musicales, o de que los cassettes con selecciones eran loas playlists del mundo analógico, pero la trama es bastante vacua.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Jack Kirby y Stan Lee: Silver Surfer 18

El último número de la colección fue dibujado por Jack Kirby. Se publicó el mismo mes que el último número de sus Fantastic Four y su Thor, aunque aún saldrían un par de números de sus Inhumanos en Amazing Adventures.
El final lo deja todo abierto, con el Surfer mosqueadísimo con la humanidad. Vértice metió después de esta splash final la portada maericana, una rareza, y con un texto inventado para intentar cuadrarlo, si no recuerdo mal.
Me pregunto si fue sólo malas ventas o si el que John Buscema tuviera que ponerse a dibujar Fantastic Four, más sus Avengers, más Thor al cabo de un par de números de Neal Adams, también influyó en el cierre...

John Buscema y Stan Lee: Silver Surfer 17

Pero tenía encanto, se crearon personajes memorables y Stan Lee lo daba todo. John Buscema funcionaba de miedo cuando tenía un buen entintador. Y cuando no, siempre tenía grandes momentos.

John Buscema y Stan Lee: Silver Surfer 16

Mi primer contacto con Silver Surfer fue con el último número de Estela Plateada de Vértice.
Visto ahora entiendo por qué no acabó de funcionar. Empezó con un formato con más páginas pero más caro, era muy serio, sin los momentos humorísticos habituales en tramas o en textos de otras colecciones, no había más personajes habituales ni tramas secundarias...
Esta viñeta es porque, como a Tarantino, siempre me ha gustado "Sin aliento"...

jueves, 15 de noviembre de 2018

John Buscema y Stan Lee: Savage Tales 6

Como editor en jefe, Stan Lee probó diferentes formatos: colecciones con más páginas y más caras, como los primeros Silver Surfer, o las revistas en blanco y negro (o color). Sería más tarde cuando tuvieron su momento.
Pero para el primer Savage Tales, que combinaba historias de ciencia ficción, con Conan, el Hombre Cosa y Ka-Zar escribió un par de historias. La de Ka-Zar se reeditó en un posterior Savage Tales, que es el que he leído, por un problema con entregas. Esta historia se reeditaría también en un número de Astonishing Tales pero con bastante manipulación de textos e imágenes.
Es curioso ver a Lee escribiendo para un público más adulto, con viñetas con desnudos, insinuaciones de violaciones o con Ka-Zar diciendo a la mala mientras señala a unas chicas que se bañan desnudas "¿Crees que me tientas con tu cuerpo?(...) ¡Hay muchas como tú aquí! ¡Y aquí Ka-Zar es el Señor de la Jungla!".
Sólo le falta decir que se pone las botas.
Y es que la representación de las mujeres en sus cómics nunca fue su punto fuerte, seamos sinceros.

Don Heck y Stan Lee: Avengers 33

Era leer algunas viñetas y pensar en el auge de los supremacistas desde que está Trump, la verdad.

Don Heck y Stan Lee: Avengers 32

Más muestras de la preocupación de Stan Lee por problemas sociales. El racismo, en este caso.
Stan Lee fue el responsable último, como editor en jefe, de que hubiera un soldado negro entre los comandos del Sargento Furia, que naciera la Pantera Negra, que encontráramos a Robbie en las páginas de Spider-Man...
En esta historia de los Vengadores se presenta a Bill Foster, un brillante científico. Sólo más tarde, descubrimos que es negro...
Y también se presenta la primera versión de los Hijos de la Serpiente, un grupo xenófobo que no deja de ser una versión velada del KKK.
Lee no deja de señalar lo peligroso que es el silencio cobarde y cómplice ante ciertas actitudes.


John Romita y Stan Lee: Daredevil 18

Me ha hecho gracia la aclaración de los créditos, la verdad...
Otro número que me encantó en su momento, con una trama que gira sobre Foggy intentando hacerse pasar por Daredevil para impresionar a Karen Page que bien podría haber sido editada en los títulos de Superman de Mort Weisinger, pero con la primera aparición del Gladiador, uno de esos villanos que destacan.

John Romita y Stan Lee: Daredevil 15

Una de mis historias favoritas del Daredevil de Stan Lee, ayudado por un John Romita que volvía a Marvel.
Lee, en cuanto a argumentos, tenía cierta tendencia al cuento moral. Esto es muy evidente en sus historias cortas de monstruos o de terror light con Kirby, Heck o Ditko. Pero también le salía el ramalazo en algunas ocasiones como en ésta, donde recuperaba al Buey, un viejo enemigo de Spider-Man, tan fuerte como estúpido para contar una historia sobre segundas oportunidades inesperadas.
Esta splash es una maravilla.

Wally Wood y Stan Lee: Daredevil 6

Uno se pregunta qué hubiera pasado si Bill Everett hubiera sido puntual para el primer número de la colección de Daredevil, aparte del hecho nada menor de que los Vengadores no existirían...
O que Wally Wood no le hubiera cambiado el traje por uno más moderno.

Gil Kane y Stan Lee: Amazing Spider-Man 99

Un número centrado en temas personales de Peter Parker que me chocó al leerlo por primera vez ya que no había ningún supervillano.
Ahora veo que Stan Lee quería hacer un alegato en contra de las condiciones penitenciarias que imposibilitan un posible reinserción.
Ya os digo que a Lee tenía una tendencia hacia temas sociales muy marcada y ese ojo en la actualidad iba más allá de referencias contemporáneas...

Gil Kane y Stan Lee: Amazing Spider-Man 98

Lo primero que leí de Spider-Man...No es mala forma de empezar.
Uno de los elementos siempre discutidos sobre Stan Lee son los créditos. A ver, yo entiendo que desarrollara el método Marvel de hacer guiones porque tenía que escribir casi en solitario un montón de títulos, coordinar dibujantes, hablar con distribuidores, con imprentas... Y sí, la participación en los argumentos eran mayores o menores según cada dibujante. Algunos no hacían nada pero otros deberían haber aparecido como coargumentistas, sin duda.
Pero a toro pasado, todo son capotes. El que ya apareciera su nombre de alguna manera era un logro para esos años. Aunque DC ya lo hiciera, la otra gran editorial de esa época, la Western, seguía sin acreditar a nadie
Ahora me fijo, por cierto, viendo esta viñeta es la participación de Tony Mortellaro en el entintado de los fondos que él hace notar en su estilo habitual...
El modo en que aparecían los créditos suelen tener aún mucha chispa.

Gil Kane y Stan Lee: Amazing Spider-Man 97

Stan Lee, desde un punto de vista de textos, era exageradamente dramático, ruidoso, colorista, hiperbólico... y siempre con cierto sentido del humor, lo que dicen en inglés tongue in cheek, como si se lo tomara a broma, haciendo sentir cómplices a sus lectores del chiste.
Cuántos lo han imitado desde entonces.

Gil Kane, John Romita y Stan Lee: Amazing Spider-Man 96

Stan Lee entendió que la popularidad de los personajes Marvel podía servir para dar a conocer temas y generar conciencia. Ya sabéis, un gran poder y todo eso...
La trilogía de las drogas es un ejemplo de muchos.

Jack Kirby y Stan Lee: Captain America 109

Uno de los comics que repiten en mi blog. No sé cuántas veces me la habré leído.Mi historia del origen del Capi favorita.
Cómo me gustan las tintas de Syd Shores, algo macabras, sobre los lápices de Kirby.


Jack Kirby y Stan Lee: Fantastic Four 93

La historia de la Cosa secuestrado por unos Skrulls que van de gangsters y convertido en gladiador sigue funcionando con todas sus locuras. Eso sí, me choca aún ver a la Antorcha Humana volando por el espacio exterior.

Jack Kirby y Stan Lee: Fantastic Four 92

Posiblemente el mayor talento de Stan Lee fue siempre saber reconocer el talento, el potencial de otros guionistas, de dibujantes.
Leía hace unos días a Mike Zeck comentando cuando fue a una convención en los 70. Estaba por entonces dibujando cosas para la Charlton y estaba bastante verde. Pero Lee lo vio, le gustó y llamó a Marvel para que le dieran trabajo. La cosa tardó algo porque los editores de entonces no estuvieron mucho por la labor pero Zeck lo tiene en un pedestal por ello.
Hay muchas historias así.
Como dibujantes que habían dejado los cómics y Lee fue a buscarlos cuando empezaron a necesitar más autores...
Tardé años en fijarme en que Kirby dibujaba las rocas de la Cosa de una forma diferente cada vez.
No me fijaba porque siempre le quedaban bien.

Jack Kirby y Stan Lee: Fantastic Four 91

Hasta Stan Lee los diálogos en los comic books tendían a ser bastante estándar e intercambiables entre personajes. Por poner un ejemplo, en la Justice League of America de Fox, Green Lantern, Flash y Aquaman hablan de la misma forma. Lee empezó a introducir formas diferentes de hablar, muy particulares a veces, para cada personaje, una forma que permitía hacer más verosímiles a los héroes, a los villanos, a los secundarios.

Jack Kirby y Stan Lee: Fantastic Four 90

Aunque fuera algo bastante esperable por su edad, la muerte de Stan Lee me ha entristecido. Una figura con sus sombras, sí, pero con muchas más luces y sin la cual la industria del cómic americano hubiera sido muy diferente. Y la cinematográfica, claro, si nos atenemos a muchas noticias sobre su fallecimiento.
Cuando un autor de cómics, de cine, de música o lo que sea, fallece suelo hacer dos cosas: la primera es brindar por él, normalmente al cenar. En el caso de Lee fue con Chivas. La segunda es intentar recuperar alguna obra suya, que ya conozca o no.
Así que empecé a sacar algunos cómics especialmente nostálgicos de mi biblioteca. Preparaos porque vienen bastantes entradas de cómics de Stan Lee.
El principio lo tenía claro: el material correspondiente al 4 Fantásticos 46 de Vértice, lo primero de leí de Lee y Jack Kirby. Como la historia continuaba del número anterior, me he leído los cuatro números, un cifra adecuada, en un tomo encuadernado que conseguí hace años. Lástima que el encuadernado no me permita escanear según qué viñetas, pero qué bien conservados están. Un gustazo.
Que haya tanta gente de mi generación que recuerde exactamente cuál fue su primer cómic de tal o cual personaje es significativo. Que siendo las ediciones españolas de la época tan desastrosas (falta de color, remontajes, traducciones con morcillas, falta de información...) engancharan a  tantos es definitivo.

martes, 13 de noviembre de 2018

Pere Pérez y Fred Van Lente: Archer and Armstrong TPB 6: American Wasteland

Aún me estoy riendo acordándome de algunos momentos.
Qué locura de número.
Los protagonistas acaban en un hotel donde han acabado los espíritus de famosos y donde han de permanecer hasta que muera el último de sus fans. Un hotel de donde se escapa Elvis Presley cada dos por tres haciendo que la gente dude si vive aún.
Me han encantado los detalles y referencias, a capazos. Iba leyendo el tomo y consultando Google con el móvil cada vez que veía algo sospechoso. Y siempre era, efectivamente, algún guiño a algo.
El final del villano es para aplaudir.
Aunque para mí el gran momento es el enfrentamiento de Archer y Armstrong contra Bruce y Brandon Lee.

CAFU y Matt Kindt: Unity 2 TPB: Trapped by Webnet

Hay cosas de la historia que son bastante confusas, no sé si por despiste mío y se me ha pasado algún detalle, porque el guionista estaba algo torpe o porque se reserva explicaciones para próximos números... Lo mejor son los momentos brutos marca Valiant, esos que dices "Esto va a acabar fatal, con un montón de inocentes muertos". Y efectivamente.
Las escenas de acción con Ninjak las he disfrutado un horror. Me gusta cómo lo mueve CAFU.

domingo, 11 de noviembre de 2018

Rafa Sandoval y Joshua Dysart: Harbinger TPB 6: Omegas

Al final de la colección regular de Harbinger cambiaba el statu quo: el gran villano, Harada, quedaba revelado al mundo como lo que era.
Esta miniserie empieza con la situación que se veía en el inicio del anterior tomo: la supuesta rendición de Harada que no era tal. Una situación que no se resolvía al final.
Uno pensaba que este tomo avanzaría la situación. Y la verdad es que estamos un poco en las mismas. Mucho relleno para poca historia.
Al menos, me alegra ver a Rafa Sandoval , y Jordi Tarragona, en la parte gráfica.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Marta Alonso Berná: Bárbara Maravilla

Marta Alonso Berná tiene un sentido del humor tirando a negro demoledor y lo aplica en esta obra a los cómics de superhéroes. Porque este cómic tiene una protagonista con una vida gris, solitaria y mediocre, acogotada por una madre castrante, que un buen día adquiere poderes en un accidente-que junta microondas, compresas con alas y bebidas energéticas- e intenta usarlos para mejorar el mundo.
Sólo que su superpoder consiste en enamorar al hombre más poderoso a su alrededor y convertirlo en un pelele deseoso de sexo con ella, una sucesión de pobres desgraciados que tienden a acabar mal o peor.
¿Suena a mujer fatal? Pues no van por ahí los tiros, no. Porque Bárbara es tan víctima del descontrol que provocan sus poderes como sus sucesivos amantes...
Y en cuanto a lo de mejorar el mundo... Es lo que pasa cuando tienes amantes que son grandes empresarios, líderes políticos, miembros de la monarquía... Que si tienes dinero y poder es más fácil cambiar las cosas.
Mucha ironía, mucha socarronería, mucha mala idea. Muy divertida.

Max: Rey Carbón

Con los años me da la impresión de que Max en sus cómics quiere hacer todo aquello que sus trabajos de ilustración no le permiten, como jugar con un estilo de dibujo menos comercial y, sobre todo, experimentar.
Rey Carbón es realmente un juego, algo críptico y lleno de referencias (consultad su blog para informaros), donde el dibujo es el tema, el medio y el mensaje, muy Marshall McLuhan todo, donde los pequeños detalles marcan la diferencia entre un Rey Carbón y un rey Cabrón, donde una idea lleva a otra...
Lo que más he disfrutado posiblemente sea la eficacia de ese dibujo estudiadamente minimalista y simple y de su sabio uso narrativo clásico (viñetas verticales para dar sensación de altura o de caída, por ejemplo).

Valentine De Landro y Peter Milligan: Shadowman Deluxe 2 HC

Pues con el final de las ediciones de Aleta, me he pasado a las ediciones americanas...
Con este tomo, que veo que Medusa también ha editado, se completa la primera etapa de Shadowman. Algo así como la mitad del tomo ya la tenía en los números de Aleta pero ahora al menos la tengo en inglés y en una edición bien maja.
Lástima que no me acabe de convencer el trabajo de Peter Milligan en esta colección. Principalmente, porque ha conseguido que el protagonista me caiga fatal y me parezca un memo integral en unos pocos números...

jueves, 8 de noviembre de 2018

Bart Sears, Joshua Dysart y Christos Gage: Bloodshot 5: ¡Traga plomo!

Este último tomo de Aleta realmente recogía dos tomos americanos, ya que en el sexto había un montón de historias sueltas más una reedición "especial" del primer número. Mejor así, la verdad.
Aunque no deja de ser un poco batiburrillo. Lo mejor es la historia del principio, dibujada en su mayoría por Bart Sears, al que hacía mucho que no veía. No es que tenga nada especial pero es suficientemente entretenida, con esa mezcla de acción, superhéroes y violencia paramilitar gratuita marca de la casa. Algo así como la mayoría de los comics de los 90 pero intentando que haya algo de sustancia.
Luego nos saltamos un par de números que aparecieron en un tomo de Archer & Armstrong para volver con el enfrentamiento entre Bloodshot y sus socios de los H.A.R.D.Corps. Hay una viñeta brutal de Al Barrionuevo y tiene sus momentos pero parece todo muy forzado. De hecho, no es muy consistente respecto al comportamiento del jefe del Proyecto Espíritu Renacido... La historia acaba con Bloodshot cogiendo puerta. La lástima es que los H.A.R.D.Corps, y cuyas historias personales me interesaban más, por no decir que nunca te puedes encariñar con uno de ellos porque a la mínima puede morir, salen de la colección para ir apareciendo de invitados de uvas a peras a partir de ahora.
Lo que es verdaderamente un poco molesto es encontrarte luego dos números, uno de ellos extra, que parecen fill-ins y poco más, y que uno no entiende dónde se sitúan la mayoría en la historia del personaje, porque está claro que no son la continuación de lo visto. La de Chaykin es francamente floja, la de Milligan es algo tramposa pero tiene un par de buenos momentos. Será un especial pero no deja de ser una pena la forma en que se liquida la colección.
Espero que la siguiente etapa recupere el pulso...

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Wayne Boring y Jerry Siegel: Superman Librocomic XXXIX

Las historias de los años 50 de Superman me encantan. Sí, están llenas de momentos absurdos, de elementos forzados pero si te las tomas con sentido del humor son sensacionales.
Y de vez en cuando salta alguna joya, como el reencuentro de Superman con Lori Lemaris, lleno de emoción, de ternura, con un Superman enamorado pero que para variar acaba fracasando y encima en algo que le importa. Una historia que encima dibuja el sensacional Wayne Boring, mi favorito de los autores clásicos sin lugar a dudas.

Curt Swan y Leo Dorfman: Superman 846

¿Qué pasaría si Superman se pusiera a ganar pasta en plan capitalismo salvaje y a sabotear a sus adversarios? Pues que no lo pararía nadie. Un planteamiento extraño para una historia curiosa.

Werner Roth y Robert Kanigher: Superman 851

Una historia setentera donde Lois Lane (Luisa Lane en la edición de Novaro) se convierte en negra para poder escribir sobre el racismo tan bienintencionada como inocentona, y con algunos momentos chocantes, como que lo primero que hace Lois tras el cambio es cambiarse ropa, u otros con los que Spike Lee no estaría de acuerdo, como que se distinga la raza por la voz.

martes, 6 de noviembre de 2018

Bartolomé Seguí y Hernán Migoya: Carvalho 1: Tatuaje

Tenía este álbum pendiente desde que salió, sí. También tenía relativamente reciente entonces la lectura de la novela de Vázquez Montalbán por lo que no quería caer en excesivas comparaciones. Creo que he hecho bien en esperar, en dejarlo reposar.
Esto me ha permitido poder disfrutar más esta obra por sí misma, posiblemente.
Hernán Migoya adapta con oficio, mantiene la trama sin atajos, conserva y destaca los tics de Carvalho (ese quemar libros, ese amor por la gastronomía, su relación con Charo) y sus contradicciones. Me han gustado especialmente los textos, por cierto, que son una delicia y, sobre todo, los diálogos que me recordaban, curiosamente, a los de Sánchez Abulí en alguna escena. Supongo que buena parte vendrán de la novela original pero sean una selección o una adaptación son modélicos.
Bartolomé Seguí ya había trabajado en cómics de serie negra ambientados en Barcelona pero aquí se supera. Esa Barcelona de los años 70 es un personaje más y toda una recreación de época, de color local, de arquitectura, de atmósfera y todo ello ayudado por un color ideal. ¿Sabéis esa frase, un tópico de cuando se compara el cómic y el cine, de que cuesta lo mismo dibujar un combate de naves espaciales que a dos personas hablando en una sala? Sí, hombre, esa frase que hace que los dibujantes pongan los ojos en blanco y piensen "¡Claro, como no lo dibujas tú!". Pues pensaba en ello al ver este álbum y en lo que costaría que la Barcelona actual se parezca a como era hace más de cuarenta años en una película y lo estupendo que ha quedado en este álbum... Aplausos por los cameos y, sobre todo, por el casting elegido. Menos mal que en España el tema de los derechos de imagen no va como en los EEUU.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Clayton Henry y Joshua Dysart: Harbinger 5: Muerte de un renegado

Oye, pues muy bien jugada la carta de quién va a morir del grupo. Porque uno, sobre todo si conoce la versión de los años 90, se espera a alguien en concreto. Y no.
Un cómic de superhéroes jóvenes que funciona de miedo con sus momentos de acción, de intriga, de romance, de humor, de sexo...
Lástima que sea el final y que acabe un poco de aquella manera el tema del gran villano.
Y, ¿soy yo pero Clayton Henry se parece cada vez más a Jim Cheung?

Cary Nord y Peter Milligan: Eternal Warrior 3: Días de acero

Milligan juega con el tópico del héroe elegido, con bastante sorna, pero lo veo un poco con el piloto automático puesto.
Lo que hace más interesante es el trabajo de Cary Nord, un señor que me dejaba bastante frío en Daredevil o su serial de Kobra pero que desde Conan está dándome auténticas alegrías y que en escenas de batallas medievales es puro espectáculo.
La traducción me ha dejado un poco pasmado a ratos, por cierto.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Kim: Nieve en los bolsillos

Ya hace muchos años, Kim contaba en su visita guiada en su exposición en las Jornadas de Avilés que estaba trabajando al mismo tiempo que El ala rota, aún sin publicar, en una obra con guion propio sobre sus experiencias como emigrante en Alemania. Al final salió.
Leída ahora me sorprende ver que no se nota que trabajase sin un guion previo. Y también las numerosas historias personales de los diferentes personajes que van saliendo me hacen pensar si más que buscar un trabajo mejor no era más una huída de abusos familiares, homofobia, problemas personales, etc... Unas historias tremendamente potentes en lo emocional, por cierto.
Mencionar para acabar lo que me ha divertido ver que el primer cuadro que pinta Kim en Alemania sea tan parecido a su típica dedicatoria en los álbumes de El arte de volar...

jueves, 1 de noviembre de 2018

Liv Strömquist: El fruto prohibido

El ensayo en cómic no es algo demasiado habitual. Y menos con notas bibliográficas a diestro y siniestro. Lo más común son cómics divulgativos que suelen ser bastante plomizos.
La autora sueca Liv Strömquist se dedica en esta obra a comentar la historia del sexo femenino. Literalmente. Así, cuenta las barbaridades que se han contado o hecho en lo referente a sus partes, al orgasmo femenino o la menstruación. Todo muy documentado, sí, con un dibujo tan simple como eficaz, mezclado con páginas que son viñetas sólo con textos o con fotos y con una estimulante actitud tan combativa como socarrona.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Gonzalo Aeneas y Enric Pujadas: Bajo los cielos rojos de Marte

Creo sinceramente que Gonzalo Aeneas nos va a dar muchas alegrías a los amantes del cómic. Uno ya conocía trabajos de ilustración, como su estupendo tarot, y deseaba con ganas la publicación de algún trabajo largo de enjundia.
Este álbum es el primero, una historia de aventuras espaciales. Tal vez, en cuanto al argumento, la mayor pega sea que los diferentes flashbacks y saltos en el tiempo a veces son un poco confusos y su mayor mérito sea el usar el tópico de los rebeldes contra un imperio para plantear situaciones más realistas con grises morales.
Por otro lado, la parte gráfica tiene mucha fuerza. Sí, hay evidentes muestras de sus influencias, con Paul Pope como principal referente, lo que es normal en un autor joven. Pero sobre todo me quedo con el color, arriesgado, potentísimo y original.
Mira que hace años que no voto en los Premios del Salón del Cómic de Barcelona pero el año que viene lo de autor revelación lo tengo muy, muy claro.

Tibet y André-Paul Duchâteau: Ric Hochet integral 7

Con los años Duchâteau tenía más gracia con los misterios, los sospechosos y los aparentes culpables se acumulan por lo que las resoluciones no son tan evidentes y se añaden toques fantásticos, o aparentemente fantásticos, de lo más agradecido.
Y Tibet era más sólido, más eficaz.
Los cuatro álbumes son deliciosos pero me quedo con la historia del circo. Eso de pasarse los autores días en el circo real les sirvió sin duda, porque todo desprende olor a serrín y a fieras enjauladas.


Keko y Antonio Altarriba: El perdón y la furia

Un buen complemento al Yo, asesino, con un protagonista que es profesor universitario con enfrentamientos con otros colegas y que va cargándose peña.
Más parece una variación que otra obra, sinceramente, pero el apartado gráfico, con ese uso dramático del color, es apabullante.

jueves, 25 de octubre de 2018

Daria Bogdanska: Esclavos del trabajo

Hablaba el otro día con mi hermano y me comentaba una reciente columna de Javier Marías donde el hombre protestaba de la cantidad de libros que leía últimamente de tipo autobiográfico y donde los autores parecía que hacían más terapia que otra cosa. La conversación derivó hacia el mundo del cómic y las obras sobre la vida de los autores.
Al final, todo depende de si te interesa lo que te cuentan, sea un testimonio o una invención.
Daria Bogdanska narra su experiencia como trabajadora inmigrante ilegal en Suecia. El tema laboral, pese a su interés, me llama menos la atención que el personal, donde la autora no esconde sus miserias y sus comportamientos poco edificantes.

Max Andersson: Car-Boy

Ya que viene por Palma el autor...
Realmente el título de la colección de "Bueno y raro" le va de perlas.
Una extraña mezcla de ternura y elementos siniestros, de drama y humor, de aventura y locura.
Curioso.

miércoles, 24 de octubre de 2018

Antonio García y Andreu Martín: Sacarino 1

Sacarino fue una revista de corta duración de Bruguera. Supongo que ya eran muchas. También es cierto que había muchos autores de segunda fila, aunque Ibáñez se encargara de cuatro páginas de Sacarino, más la portada, Jan dibujara Felipe Gafe o Vázquez contara sus problemas con los acreedores en Los cuentos del Tío Vázquez.
Pero lo más llamativo, aparte de que las páginas a color estaban todas juntas al principio y al final y las de bicolor en la mitad, era que las historias de aventura no eran ni adaptaciones literarias ni personajes seriados: eran entregas completas de ocho páginas, con guiones muy competentes de Andreu Martín con algunos de los mejores dibujantes realistas de esos años de Bruguera.. Las series de aventuras iban turnándose aunque principalmente fueron Mister Smog, una versión moderna del Doctor Niebla, y La brigada fantástica, algo así como una mezcla entre Expediente X y Scooby Doo, con un grupo de policías especializados en casos que bordean lo sobrenatural.
Se siguen leyendo la mar de bien, y mira que ha pasado el tiempo...

Joe Kubert y Robert Kanigher: Sgt Rock 368

Un bonito número que celebra los treinta años del Sargento Rock. Aunque todas las historias están bien, me quedo con la primera, lleno de homenajes a gente cercana a los autores y a los soldados caídos en combate.
Y como la dibuja Joe Kubert, pues la he disfrutado incluso más.

Cary Nord y Robert Venditti: X-O Manowar 5: En guerra con Unity

La historia del primer tomo de Unity visto desde el punto de vista de X-O Manowar. Todo suena a ya leído...
Al menos el dibujo acuarelado de Cary Nord le da un aspecto diferente y el final deja al protagonista en una situación que se presta a nuevas aventuras y con las características ambigüedades morales del Universo Valiant.


Palop: Jaimito 1296

Qué grande era Palop. Para mí era el Coll de Editorial Valenciana por ese trazo limpio y esa simplicidad.
Qué olvidado está...

lunes, 22 de octubre de 2018

Doug Braithwaite y Matt Kindt: Unity 1: Matar al Rey

Hombre, hay cosas que no me cuadran mucho. Es decir, X-O Manowar llega a la Tierra y se carga a unos pobres policías italianos, ahora invade Rumanía matando montones de soldados rusos en una inferioridad armamentística brutal... ¿y nos tiene que seguir cayendo simpático? No sé... Me da que si la historia fuera de que invade Kansas en lugar de Rumanía sería otro rollo.
Disquisiciones aparte, me he reído mucho con la presentación de este grupo y de lo que pasa a continuación. Vaya ganas de vacilar al personal.

Pere Pérez y Fred Van Lente: Archer and Armstrong 5: Misión: Improbable

Crossover entre la serie de los titulares y la de Bloodshot y los H.A.R.D.Corps.
Mucha acción con agradables toques humorísticos y guiños de todo tipo, con especial énfasis en el cine de Hong Kong en general y John Woo en particular.

sábado, 20 de octubre de 2018

Emanuela Lupacchino, Christos Gage y Joshua Dysart: Bloodshot 4: H.A.R.D.Corps

Los H.A.R.D.Corps, otros personajes de la vieja Valiant, se recuperan aquí junto a Bloodshot. De hecho tienen  más importancia ellos en la trama. Mucha acción, muchos muertos, algunos dilemas morales curiosos, muchas corporaciones malignas enfrentadas con varios antihéroes y villanos metidos por medio con algún momento salvaje.
Y con unos dibujos de Emanuela Lupacchino muy potentes.