Fin de la trilogía. Una despedida muy digna, muy reposada, muy inteligente sobre esta historia sobre el terrorismo moderno.
Me divirtió saber que la modelo de Lena es la mujer de Juillard, aunque más joven, eso sí.
Fin de la trilogía. Una despedida muy digna, muy reposada, muy inteligente sobre esta historia sobre el terrorismo moderno.
Me divirtió saber que la modelo de Lena es la mujer de Juillard, aunque más joven, eso sí.
Este libro recoge bocetos varios de Juillard mientras él y Sente comentan los primeros álbumes de su colaboración en la serie de Blake y Mortimer.
Algo así como un making of, lo que no está mal.
El último álbum vuelve al thriller de raíces históricas, con la figura de William Shakespeare como motor de la trama.
Lo de la relación de Mortimer y la historiadora puede tener gracia, si al final es lo que muchos se imaginan...
Una precuela de la primera historia de la serie, El secreto del Espadón.
Posiblemente uno de los mejores álbumes de este equipo, aunque haya alguna cosa que no creo que encaje muy bien a efectos de continuidad...
Un thriller con raíces históricas, con la muerte de Lawrence de Arabia concretamente.
Todo muy profesional.
La resolución la veo un poco forzada, eso sí.
Un corolario a la saga anterior, con una gran aventura africana, momentos dramáticos inesperados, elementos de ciencia ficción muy Moebius y un giro muy divertido.
El final de la historia tira más hacia la fantasía pero con un tono trágico-operístico sería casi más adecuado tratándose de una serie creada por Jacobs- que impregna el final.
Ojalá todas las nuevas entregas de la serie fueran como ésta.
Sente es inteligente y en lugar de continuar las antiguas aventuras viaja al pasado y nos cuenta cómo se conocieron los dos protagonistas y el pasado amoroso y trágico de Mortimer.
Juillard está estupendo y elegante, ya sea en ambientes exóticos, escenas de diálogo, de acción, decorados tecnológicos o lo que haga falta.
Tomo hermoso, grande, tapa dura, buen papel, que recoge bocetos de Juillard para diversas viñetas de sus álbumes de Blake y Mortimer. Es fascinante ver cómo elabora las perspectivas, cómo dibuja fuera de los márgenes de las viñetas para controlar bien las posturas de los personajes o cómo dibuja cosas que otras tapan por el mismo motivo, cómo redibuja expresiones o posturas para que sean más dinámicas.
Muy informativo para amantes del dibujo, pero también una delicia.
Lo primero que hizo Juillard con Blake y Mortimer fue esta historia con guión de Convard, un viejo colaborador suyo. Fue el primer número de una colección que mostraba la vejez de conocidos personajes de cómic. Los otros números fueron Barbarroja, los Pieds Nickelés y Johan y Pirluit. Iban a hacer uno de Michel Tanguy pero no les dejaron los herederos. No era un cómic, era como un cuento infantil, con bastante más texto, eso sí.
Esta historia es una continuación de la historia de la Gran Pirámide. Un buen final. Y sí, es una aventura inmóvil ya que los dos protagonistas no se mueven de sus casas, ni se encuentran ni viajan a ninguna parte. Pero tienen todo un misterio que resolver.
Curioso y muy digno.
Releo los Blake y Mortimer de Juillard y Sente. Este primer álbum es un thriller de espías de la Guerra Fría modélico, aunque haya detalles que me recuerdan mucho al film Teléfono de Don Siegel.
Me llama la atención como Juillard se adapta al estilo Jacobs, pero se sale algo cuando dibuja mujeres, que recuerdas más a sus obras más propias. Supongo que como no salían muchas mujeres en la obra de Jacobs, es más difícil seguir un canon...
El primer álbum me gustó bastante.
Este segundo creo que incluso más. Es muy curioso, y terrorífico, ver una trama de espionaje que suene tan verosímil.
A ver si Norma no tarda mucho en editar el tercero, que salió en el mercado francés a principios de año.