No me lo leí en su momento. Me dio que sería más de lo mismo.
Y sí, hay momentos que son pastados a otros de María y yo.
Pero me divierte ver por ahí a algún conocido, aunque por el fallecimiento de Gallardo haya varios momentos que duelan.
No me lo leí en su momento. Me dio que sería más de lo mismo.
Y sí, hay momentos que son pastados a otros de María y yo.
Pero me divierte ver por ahí a algún conocido, aunque por el fallecimiento de Gallardo haya varios momentos que duelan.
Las historias del buitre más facha y drogadicto del cómic siguen funcionando. Ésta en concreto me hizo partirme el pecho a lo grande.
Mi homenaje al recientemente fallecido Miguel Gallardo se centró en releer este catálogo de la expo que hizo en Palma en el Casal Solleric el año 2006. Una forma de resumir toda su carrera hasta entonces...
Un número en la línea de los anteriores. La historia de Gallardo, o capítulo si queréis, es sensacional. Y son sólo dos páginas.
Pues haciendo el tonto, haciendo el tonto ya tenemos aquí el cuarto número.
Me da que cada vez hay menos y mejores textos y más dibujos de cada vez más autores. En este número llegan Monteys, Fontdevila, Seguí...
Si te gustaban las revistas de los 80, no te pierdas esto, alma de cántaro, aunque sean historietas muy breves, mucha tira y mucho chiste.
El autor tuvo que se operado de un tumor cerebral justo antes del confinamiento y aquí cuenta su experiencia alejado de dramatismos, de una forma ligera, divertida, simpática, caótica, cálida, pero sobre todo humana.