A ver, no soy muy fundamentalista.
Entiendo los motivos, económicos y tal vez legales, para editar estos cómics.
Me parece bastante innecesario, eso sí, pero si de un montón de personajes que hace muchos lustros que han pasado sus mejores momentos siguen saliendo cosas, bien pueden salir unas pocas miniseries de los Watchmen.
Y hay muchos ejemplos de cómics maravillosos, maravillas del medio, que se hicieron mucho después de sus creadores.
Al final, lo único que cuentan son los autores y sus obras. Todo lo demás es ganas de discutir.
De este tomo, que recoge dos miniseries, no puedo quejarme. La primera, la del Comediante, es curiosa. Muy James Ellroy (el de América, no el del cuarteto de Los Ángeles) con esa historia oculta de América, con qué pasó con Marilyn Monroe, con las maniobras del FBI en la muerte de Kennedy, con Air America y sus tráficos de droga, con la muerte de Robert Kennedy. Presentar al Comediante como un patriota, choca, y no casa mucho con la amoralidad del personajes pero no deja de ser una historia con sus momentos. J.G.Jones es un autor competente. Me ha hecho mucha gracia ver como dibuja los campos de hierba. Puro Barry Windsor-Smith.
La de Rorschach me parece de todas formas muy superior. Azzarello juega de nuevo con sucesos reales, con el apagón de Nueva York del 77 concretamente. Pero sobre todo retrata un momento bajo del protagonista y retrata un Times Square ya desaparecido, lleno de cines porno, drogas, putas, chulos, delincuencia y miseria. Es una trama bastante normal pero razonablemente entretenida, que se ve ayudada por un Lee Bermejo potentísimo.
Mi momento favorito es el encuentro entre Rorschach y Travis Bickle. Choque de titanes. O las grandes mentes piensan igual.
martes, 26 de abril de 2016
domingo, 24 de abril de 2016
Gosset: Olé 32: Gansadas prehistóricas
Leídas las casi ochenta historietas seguidas uno ve detalles que no caza en una lectura más ocasional como la querencia por los pepe-saurios y los pato-saurios, la tribu enemiga de los Beatles (sic), o, sobre todo, la presencia casi constante de gusanitos.
Los gags van de lo más rutinario a algunos considerablemente inspirados.
El dibujo es sencillo, pero eficaz.
Siempre me gustó esta serie, mi preferida del del olvidado Gosset.
Los gags van de lo más rutinario a algunos considerablemente inspirados.
El dibujo es sencillo, pero eficaz.
Siempre me gustó esta serie, mi preferida del del olvidado Gosset.
Adrian Alphona y G.Willow Wilson: Ms. Marvel TPB Vol 1: No Normal
Una protagonista muy interesante, un gran control de los personajes, de sus motivaciones, de la ambientación....
Me parece admirable que se hayan atrevido en estos tiempos a mostrar personajes musulmanes, algunos muy creyentes, pero sin caer en extremismos violentos.
Todo ello, más el estilo personalísimo de Alphona, da un cómic de lo más estimulante pero extremadamente alejado del mainstream, sin supervillanos (de momento, claro), sin muchos de los puntos habituales del género superheroico.
Supongo que así es más fácil ganar según qué premios.
Me parece admirable que se hayan atrevido en estos tiempos a mostrar personajes musulmanes, algunos muy creyentes, pero sin caer en extremismos violentos.
Todo ello, más el estilo personalísimo de Alphona, da un cómic de lo más estimulante pero extremadamente alejado del mainstream, sin supervillanos (de momento, claro), sin muchos de los puntos habituales del género superheroico.
Supongo que así es más fácil ganar según qué premios.
viernes, 22 de abril de 2016
Frank Miller: Batman: The Dark Knight 4: The Dark Knight Falls
En el primer tomo hay un intento de destruir las dos torres gemelas, de Gotham, y en el último un avión de pasajeros se estrella contra un rascacielos. No se ve de la misma manera tras el 11-S, la verdad.
Las historias de los personajes sin nombre, de la calle, me parecen sensacionales. Hay una página donde se cuenta en una página el asesinato de una camarera que me parece sobrecogedor. Nos la presenta y la mata en la misma página, y te deja con el corazón encogido.Qué maestro.
El Dark Knight fue muy imitado. Hasta el el cine, y si no recordemos el primer Robocop, por no mencionar el reciente Batman v Superman, que le pillaba diseños, escenas y montones de diálogos. Se le ha imitado en estilo, en formato (que hasta que alguien decidió llamarlo "prestigio" o "bookshelf", según la editorial, era llamado "formato Dark Knight"), en montones de cosas...
Y elementos de esta historia, de cómo cuenta la muerte de los padres de Bruce Wayne, han acabado siendo canónicos, como que viniera de ver la película del Zorro de Tyrone Power o el collar de perlas.
Las historias de los personajes sin nombre, de la calle, me parecen sensacionales. Hay una página donde se cuenta en una página el asesinato de una camarera que me parece sobrecogedor. Nos la presenta y la mata en la misma página, y te deja con el corazón encogido.Qué maestro.
El Dark Knight fue muy imitado. Hasta el el cine, y si no recordemos el primer Robocop, por no mencionar el reciente Batman v Superman, que le pillaba diseños, escenas y montones de diálogos. Se le ha imitado en estilo, en formato (que hasta que alguien decidió llamarlo "prestigio" o "bookshelf", según la editorial, era llamado "formato Dark Knight"), en montones de cosas...
Y elementos de esta historia, de cómo cuenta la muerte de los padres de Bruce Wayne, han acabado siendo canónicos, como que viniera de ver la película del Zorro de Tyrone Power o el collar de perlas.
Frank Miller: Batman: The Dark Knight 3: Hunt the Dark Knight
Miller tiene un sentido del humor muy particular. Mucho. Yo me lo imagino partiéndose el pecho con algunas cosas que los demás miran extrañados. Lo que pasa es que con los años nuestros sentidos del humor se van acercando. Con estalectura me he carcajeado a lo loco en más de un momento.
Y cuando digo humor quiero decir eso. Porque la sátira es otra cosa, hay un intención de crítica más evidente. Y sátira hay para exportar. Contra los psicólogos, los políticos, los comités de no se qué, los hippies, los fachas...
Y cuando digo humor quiero decir eso. Porque la sátira es otra cosa, hay un intención de crítica más evidente. Y sátira hay para exportar. Contra los psicólogos, los políticos, los comités de no se qué, los hippies, los fachas...
Frank Miller: Batman: The Dark Knight 2: Dark Knight Triumphant
Vuelta a leer ahora la sigo disfrutando una barbaridad. Cada vez más, probablemente. Me sigue chirriando mucho el, ligero, tono sobrenatural de alguna escena, eso sí.
Lo que sí me gusta es ver viñetas como ésta, donde a Lana Lang la llaman Lois Lane. Me pregunto si se corrigió en ediciones posteriores. Añado que en las primeras ediciones españólas, de Zinco o Norma, en algunas viñetas se habían eliminado textos, no sé por qué...
Lo que sí me gusta es ver viñetas como ésta, donde a Lana Lang la llaman Lois Lane. Me pregunto si se corrigió en ediciones posteriores. Añado que en las primeras ediciones españólas, de Zinco o Norma, en algunas viñetas se habían eliminado textos, no sé por qué...
Frank Miller: Batman: The Dark Knight 1: The Dark Knight Returns
Compré este cómic, la primera edición, al poco de salir en Norma Comics de Barcelona. Iba a comprar el Catálogo de la Historieta de Delhom y Navarr que costaba entonces 1300 pesetas. Llevaba un billete de 2.000. Este cómic costaba entonces 700 pesetas. El cambio justo. Era una señal.
José Ortiz y Josep Toutain: Bumerang 8
Acredito a Josep Toutain, aunque no aparezca su nombre en la revista, por la edición posterior en álbum...
En fin, se podrán decir muchas cosas de las revistas de finales de los 70 y de los 80, pero entre Enric Sió, Toppi, unas tiras de Andy Capp, un episodio de Al Crane de Alexis y Lauzier y esta biografía desmitificadora de Jesse James, dibujada espectacularmente por José Ortiz, este número tiene pocas pegas para mí.
En fin, se podrán decir muchas cosas de las revistas de finales de los 70 y de los 80, pero entre Enric Sió, Toppi, unas tiras de Andy Capp, un episodio de Al Crane de Alexis y Lauzier y esta biografía desmitificadora de Jesse James, dibujada espectacularmente por José Ortiz, este número tiene pocas pegas para mí.
Joe Kubert y Bob Haney: The Viking Prince HC
El Príncipe Vikingo era una de las cuatro series que se publicaban en los primeros números de The Brave and the Bold, donde aparecían sólo tres de ellas en cada número. Era posiblemente la más popular y por eso sólo falló una vez.
Este tomo, con una edición que me parece perfecta, recoge todas sus apariciones clásicas, las de The Brave and the Bold y un extraño team-up junto al Sargento Rock, es decir, el material dibujado por Joe Kubert.
Es muy curioso ver la evolución de la serie y la sensación de caos, de improvisación que provocan estas historias leídas seguidas. Me explico...
La serie empieza con un joven amnésico que aparece en una aldea de pescadores vikingos y al que acaban llamando Jon. Un malvado tipo señor medieval, Thorvald, quiere matarlo antes de que recupere su memoria y le quite el puesto. Sus planes son bastantes estrambóticos y su señorío debe de ser tirando a pobretón porque no hay forma que su ejército pueda con cuatro pescadores y el prota, quien, mientras tanto, tiene una relación amorosa con Gunnda, la hija del jefe de los pescadores. Los primeros números están escritos por Robert Kanigher pero pronto coge las riendas Bob Haney, con alguna ayuda de Bill Finger.
Llega un momento en que The Brave and the Bold pasa de tres series a dos, con episodios más largos. Y se decide hacer un reboot. Ahora es otro malo que ocupa el trono que le corresponde al Príncipe Vikingo. Para que éste pueda recuperar su trono debe realizar los doce trabajos de Thor (ejem). Así que se pone a recorrer mundo acompañado de un bardo mudo. Las historias son progresivamente más fantásticas y mucho menos realistas. Sirenas, una isla tipo Lilliput, dragones, viajes a Oriente, lo que queráis. El prota se acuerda en algún momento de Gunnda, lo que no se entiende nada por cómo se relaciona esta tanda con los primeros episodios, pero va rompiendo corazones en cada número. Al final sólo consigue realizar unos seis trabajos...
El motivo es que las aventuras del Príncipe Vikingo consiguen en exclusiva The Brave and the Bold. Y se hace otro reboot. Os lo juro. Ahora es el hijo de un rey vikingo comprometido con la Princesa Asa. Yo es que me compro esta colección en la época y los mando a la porra.
El team-up del Sargento Rock y el Príncipe Vikingo es tan marciano que es genial. Aunque no se sepa muy bien porque si antes era rubio ahora es canoso y su amor sea ahora por una valkiria.
El único motivo para aguantar todo este caos es el dibujante que se nota que se lo pasa en grande, homenajeando a los grandes de las tiras de prensa, de Foster a Raymond.
Este tomo, con una edición que me parece perfecta, recoge todas sus apariciones clásicas, las de The Brave and the Bold y un extraño team-up junto al Sargento Rock, es decir, el material dibujado por Joe Kubert.
Es muy curioso ver la evolución de la serie y la sensación de caos, de improvisación que provocan estas historias leídas seguidas. Me explico...
La serie empieza con un joven amnésico que aparece en una aldea de pescadores vikingos y al que acaban llamando Jon. Un malvado tipo señor medieval, Thorvald, quiere matarlo antes de que recupere su memoria y le quite el puesto. Sus planes son bastantes estrambóticos y su señorío debe de ser tirando a pobretón porque no hay forma que su ejército pueda con cuatro pescadores y el prota, quien, mientras tanto, tiene una relación amorosa con Gunnda, la hija del jefe de los pescadores. Los primeros números están escritos por Robert Kanigher pero pronto coge las riendas Bob Haney, con alguna ayuda de Bill Finger.
Llega un momento en que The Brave and the Bold pasa de tres series a dos, con episodios más largos. Y se decide hacer un reboot. Ahora es otro malo que ocupa el trono que le corresponde al Príncipe Vikingo. Para que éste pueda recuperar su trono debe realizar los doce trabajos de Thor (ejem). Así que se pone a recorrer mundo acompañado de un bardo mudo. Las historias son progresivamente más fantásticas y mucho menos realistas. Sirenas, una isla tipo Lilliput, dragones, viajes a Oriente, lo que queráis. El prota se acuerda en algún momento de Gunnda, lo que no se entiende nada por cómo se relaciona esta tanda con los primeros episodios, pero va rompiendo corazones en cada número. Al final sólo consigue realizar unos seis trabajos...
El motivo es que las aventuras del Príncipe Vikingo consiguen en exclusiva The Brave and the Bold. Y se hace otro reboot. Os lo juro. Ahora es el hijo de un rey vikingo comprometido con la Princesa Asa. Yo es que me compro esta colección en la época y los mando a la porra.
El team-up del Sargento Rock y el Príncipe Vikingo es tan marciano que es genial. Aunque no se sepa muy bien porque si antes era rubio ahora es canoso y su amor sea ahora por una valkiria.
El único motivo para aguantar todo este caos es el dibujante que se nota que se lo pasa en grande, homenajeando a los grandes de las tiras de prensa, de Foster a Raymond.
martes, 19 de abril de 2016
Luis Bustos y Santiago García: ¡García! 2
Esto no es el final de una historia en dos tomos.
Es el final de un origen.
Y menos mal, porque me he quedado con unas ganas horrorosas de leer más aventuras de García y Antonia.
Creo, ¿eh?, porque aún quedan muchas cosas por contar...
Me he reído horrores con algunos momentos (¡ese García contando chistes machistas en una boda gay! ¡ese García-móvil!)), porque hay crítica, porque hay acción a mansalva.Y hay algo muy del cine español, ese cuidado por los secundarios...
Quiero ver a García usando camisetas imperio, fumando Celtas, bebiendo Soberano, soltando barbaridades, comprando Linimento Sloan y el after shave Floïd, descubriendo la pasión por las coplas de una buena parte del colectivo gay, enterándose de que Lola Flores ha muerto pero Raphael sigue vivo, que el No-Do ahora se llama La Razón o El País o que las corridas de toros están prohibidas en muchos sitios.
Y machacando malos.
Es el final de un origen.
Y menos mal, porque me he quedado con unas ganas horrorosas de leer más aventuras de García y Antonia.
Creo, ¿eh?, porque aún quedan muchas cosas por contar...
Me he reído horrores con algunos momentos (¡ese García contando chistes machistas en una boda gay! ¡ese García-móvil!)), porque hay crítica, porque hay acción a mansalva.Y hay algo muy del cine español, ese cuidado por los secundarios...
Quiero ver a García usando camisetas imperio, fumando Celtas, bebiendo Soberano, soltando barbaridades, comprando Linimento Sloan y el after shave Floïd, descubriendo la pasión por las coplas de una buena parte del colectivo gay, enterándose de que Lola Flores ha muerto pero Raphael sigue vivo, que el No-Do ahora se llama La Razón o El País o que las corridas de toros están prohibidas en muchos sitios.
Y machacando malos.
lunes, 18 de abril de 2016
Víctor Ibáñez y Greg Pak: Storm TPB Vol 1: Make it Rain
Pak es un guionista que me parece interesante y que suele tener enfoques inteligentes y originales. Esta serie de Tormenta no es una excepción. Sabe sacarle partido al pasado del personaje y rescata algunos personajes clásicos ligados a ella que estaban bastante olvidados, mientras va contando historias sencillas, con un marcado acento en pequeños dramas humanos, y muy accesibles. El modo en que retrata la personalidad de Tormenta es muy clásico, muy canónico. Todo muy correcto y claro, lo que para alguien como yo que nada con los mutantes muy desconectado, es de agradecer.
Y encima tiene a Víctor Ibáñez dibujando la mayoría de historias de este tomo, un dibujante expresivo, claro y que sabe equilibrar el espectáculo y el drama.
Seguiremos, sin duda.
Y encima tiene a Víctor Ibáñez dibujando la mayoría de historias de este tomo, un dibujante expresivo, claro y que sabe equilibrar el espectáculo y el drama.
Seguiremos, sin duda.
domingo, 17 de abril de 2016
Creig Flessel y Gardner Fox: The Sandman Archives HC Vol 1
El Sandman de la Edad de Oro siempre me ha parecido que lo había vestido un daltónico. Es muy curioso ver que se habla en su primera aparición de que adopta su traje negro, así que me imagino que debían de pensar en darle tonos oscuros. Pero el colorista o el editor decidieron hacerlo más llamativo... Marrón, azul, naranja, violeta y verde, concretamente. Un diseño estupendo para pasar desapercibido de noche.
También tiene mucha gracia ver los trabajos de Bert Christman, después de dejar la tira Scorchy Smith y antes dejar los tebeos por la aviación, y de Ogden Whitney. El primero tiene mucho de Caniff y se nota que le tiraba más la aventura clásica que el rollo pulp.
Pero el principal dibujante de la serie fue Creig Flessel quien mezcla estilos, de Raymond a Caniff, y que a veces es un poco extraño pero siempre muy dinámico. Aunque hay que decir que el raccord no lo controlaba nada y no es raro encontrar que un personaje tiene un aspecto y luego cambia al cabo de dos páginas...
Los guiones son, como decía, puro pulp: villanos enmascarados, orquídeas que te dejan hecho una calavera, pasadizos secretos. Sencillos, con acción sin descanso.Puro entretenimiento. A veces hay elementos muy forzados pero la cuestión es no dar respiro al lector.
Debo decir que la llegada de Dian Belmont, compañera del héroe y de quien conoce su identidad secreta, hace la serie mucho más interesante. La relación entre ellos es divertida y Dian, aunque más de una vez sea la damisela en apuros, demuestra muchas veces su eficacia en los casos, incluyendo una historia donde ella se hace pasar por Sandman y salva la situación.
A DC le daría, de todas formas, un par de capones. Uno entiende que no puedan decir todos los autores de unas historias hechas en una época donde no había costumbre de acreditarlos. Así que que pongan el listado de autores según el experto Jerry Bails, no está mal. El problema aparece cuando en episodios que dice Bails que hizo Christman ves la firma de Whitney. Y la cosa se complica más cuando el prologuista, el experto Jim Amash, comenta los autores y da otra versión, y que parece más cercana a la verdad. ¿Nadie en DC se dio cuenta de que daban dos informaciones contradictorias? ¿Nadie se lo leyó con un mínimo de atención?
Y, ya puestos, ¿DC no va a reeditar más material de estos años?
También tiene mucha gracia ver los trabajos de Bert Christman, después de dejar la tira Scorchy Smith y antes dejar los tebeos por la aviación, y de Ogden Whitney. El primero tiene mucho de Caniff y se nota que le tiraba más la aventura clásica que el rollo pulp.
Pero el principal dibujante de la serie fue Creig Flessel quien mezcla estilos, de Raymond a Caniff, y que a veces es un poco extraño pero siempre muy dinámico. Aunque hay que decir que el raccord no lo controlaba nada y no es raro encontrar que un personaje tiene un aspecto y luego cambia al cabo de dos páginas...
Los guiones son, como decía, puro pulp: villanos enmascarados, orquídeas que te dejan hecho una calavera, pasadizos secretos. Sencillos, con acción sin descanso.Puro entretenimiento. A veces hay elementos muy forzados pero la cuestión es no dar respiro al lector.
Debo decir que la llegada de Dian Belmont, compañera del héroe y de quien conoce su identidad secreta, hace la serie mucho más interesante. La relación entre ellos es divertida y Dian, aunque más de una vez sea la damisela en apuros, demuestra muchas veces su eficacia en los casos, incluyendo una historia donde ella se hace pasar por Sandman y salva la situación.
A DC le daría, de todas formas, un par de capones. Uno entiende que no puedan decir todos los autores de unas historias hechas en una época donde no había costumbre de acreditarlos. Así que que pongan el listado de autores según el experto Jerry Bails, no está mal. El problema aparece cuando en episodios que dice Bails que hizo Christman ves la firma de Whitney. Y la cosa se complica más cuando el prologuista, el experto Jim Amash, comenta los autores y da otra versión, y que parece más cercana a la verdad. ¿Nadie en DC se dio cuenta de que daban dos informaciones contradictorias? ¿Nadie se lo leyó con un mínimo de atención?
Y, ya puestos, ¿DC no va a reeditar más material de estos años?
sábado, 16 de abril de 2016
Mike Sekowsky y Gardner Fox: Justice League of America Archives 1
Tendrá las pegas que tendrá-que si todos los héroes son iguales en cuanto a sus personalidades, que si esos apuntes didácticos de ciencia, geografía o historia son un poco pegote, que si la estructura, o fórmula, de separar a los miembros en tres grupos apra enfrentarse a tres partes de la amenaza de turno llega a ser un poco repetitiva, que si poner en cada viñeta cartuchos de textos explicando lo que pasa ralentiza la lectura- pero esto es historia del género de superhéroes con mayúsculas.
Y encima tiene mucha gracia, la verdad.
Y encima tiene mucha gracia, la verdad.
jueves, 14 de abril de 2016
Infame & Co: La resistencia 1
Leído el primer número de esta revista me quedo con cierta sensación de caos. Demasiados autores demasiado diferentes, demasiado collage, historias experimentales seguidas de cómicas seguidas de costumbrismo... El resultado es que hay partes que me han gustado mucho, que me han interesado y otras que me han aburrido directamente.
Pero el segundo lo pillaré, ¿eh? Porque la calidad media es alta aunque sigo diciendo que se debería de reflexionar sobre qué quieren que sea esta revista más allá de una publicación de cierta periodicidad...
Y eljo esta viñeta por el día que es, qué demonios.
Viva la resistencia.
Pero el segundo lo pillaré, ¿eh? Porque la calidad media es alta aunque sigo diciendo que se debería de reflexionar sobre qué quieren que sea esta revista más allá de una publicación de cierta periodicidad...
Y eljo esta viñeta por el día que es, qué demonios.
Viva la resistencia.
Curt Swan y Alan Moore: Action Comics 583
Y el gran final. Me fastidia un poco que ciertos asesinos se escapen, eso sí.
Me encanta el detalle de que el entintador de la primera parte fuera George Perez y el de la segunda el clásico dibujante de la colección de Lois Lane Kurt Schaffenberger.
Esta historia imaginaria, y especialmente esta escena, define, en mi opinión, mejor a Superman que muchas sagas o que películas llenas de ruido y furia...
Me encanta el detalle de que el entintador de la primera parte fuera George Perez y el de la segunda el clásico dibujante de la colección de Lois Lane Kurt Schaffenberger.
Esta historia imaginaria, y especialmente esta escena, define, en mi opinión, mejor a Superman que muchas sagas o que películas llenas de ruido y furia...
Curt Swan y Alan Moore: Superman 423
La mejor de las despedidas a Curt Swan y a Julius Schwartz.
Muchos años sin leerla. Un resumen perfecto y lleno de emoción de lo que era el Superman antes de Byrne, de la Crisis y todo eso, y que supo utilizar hasta elementos que bordeaban el ridículo, si no caían directamente en él.
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Muchos años sin leerla. Un resumen perfecto y lleno de emoción de lo que era el Superman antes de Byrne, de la Crisis y todo eso, y que supo utilizar hasta elementos que bordeaban el ridículo, si no caían directamente en él.
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Gray Morrow y Mindy Newell: Lois Lane 2
Pero yo creo que los problemas con el Comics Code tenían más que ver con el tema de la historia: la desaparición de niños y los abusos que sufren. Y supongo que si tiró DC adelante fue por un intento de colaborar a informar sobre el tema.
Un inciso: Lois Lane siempre me ha caído como una patada en los huevos. Y aquí el retrato que se hace de ella -arrogante, engreída, distante, soberbia, borde a matar, obsesiva- no ayuda mucho, aunque a veces el trato de su jefe cae decisivamente en el acoso laboral... Fin del inciso.
La historia empieza cuando Lois cubre una noticia en que unos policías encuentran una niña muerta desconocida en los muelles.
Esto la lleva a investigar el tema. Se nota que la guionista, Mindy Newell, se tomó en serio el trabajo y se documentó a fondo. A partir de allí, Lois habla con organizaciones y escucha testimonios de familias que han perdido a sus hijos, que cuentan el secuestro de sus hijos, si los han recuperado o no, el estado en que vuelven, la culpabilidad...
El final no deja ningún resquicio de alegría y es deprimente. El problema sigue. Los culpables están por ahí.
Os dejo una viñeta donde una madre cuenta cómo se encontraron a su hija, secuestrada a los veinte meses, un año después para que veáis el nivel de sordidez...
No me veo al Comics Code mirando a otro lado mientras de habla de crías de tres años desvirgadas.
Un inciso: Lois Lane siempre me ha caído como una patada en los huevos. Y aquí el retrato que se hace de ella -arrogante, engreída, distante, soberbia, borde a matar, obsesiva- no ayuda mucho, aunque a veces el trato de su jefe cae decisivamente en el acoso laboral... Fin del inciso.
La historia empieza cuando Lois cubre una noticia en que unos policías encuentran una niña muerta desconocida en los muelles.
Esto la lleva a investigar el tema. Se nota que la guionista, Mindy Newell, se tomó en serio el trabajo y se documentó a fondo. A partir de allí, Lois habla con organizaciones y escucha testimonios de familias que han perdido a sus hijos, que cuentan el secuestro de sus hijos, si los han recuperado o no, el estado en que vuelven, la culpabilidad...
El final no deja ningún resquicio de alegría y es deprimente. El problema sigue. Los culpables están por ahí.
Os dejo una viñeta donde una madre cuenta cómo se encontraron a su hija, secuestrada a los veinte meses, un año después para que veáis el nivel de sordidez...
No me veo al Comics Code mirando a otro lado mientras de habla de crías de tres años desvirgadas.
Gray Morrow y Mindy Newell: Lois Lane 1
Durante años, la colección Superman's Girlfriend Lois Lane fue uno de los títulos ligados al Hombre de Acero. En los años 80, antes de la llegada de John Byrne, Lois y Superman cortaron.
Esta miniserie intentaba establecer a Lois relativamente lejos de la sombra del kriptoniano. Digo relativamente porque, aunque Superman no salga, sí sale Clark Kent, o Jimmy Olsen, o Lana Lang, etc...
Era una miniserie de cuatro números originariamente que se acabó publicando en dos especiales dobles.
¿Por qué?
Supongo que para quitárselo de encima rápido.
No pasó la censura del Comics Code. Se suele hablar de los números de Spider-Man que salieron sin el sello del Comics Code, o de cuando pasó lo mismo con la etapa de la Cosa del Pantano de Alan Moore.
La versión que he leído es que fue por la viñeta que he elegido que mencionaba el aborto...
Esta miniserie intentaba establecer a Lois relativamente lejos de la sombra del kriptoniano. Digo relativamente porque, aunque Superman no salga, sí sale Clark Kent, o Jimmy Olsen, o Lana Lang, etc...
Era una miniserie de cuatro números originariamente que se acabó publicando en dos especiales dobles.
¿Por qué?
Supongo que para quitárselo de encima rápido.
No pasó la censura del Comics Code. Se suele hablar de los números de Spider-Man que salieron sin el sello del Comics Code, o de cuando pasó lo mismo con la etapa de la Cosa del Pantano de Alan Moore.
La versión que he leído es que fue por la viñeta que he elegido que mencionaba el aborto...
miércoles, 13 de abril de 2016
Luke McDonnell, John Ostrander y Kim Yale: Deadshot 4
Y la mascletá final. Tragedias familiares que ríase usted de la Familia Real Británica.
Al final nos queda un retrato bastante claro de la personalidad de Deadshot, aún más oscuro de lo que ya era, y una sensación amarga porque se apunta que no hay redención posible para el personaje, ni la quiere ni la espera. Ostrander y la prematuramente desaparecida Kim Yale, esposa del primero, presentan una historia de las que se devoran con algunas escenas de las que se te quedan en la memoria. A los lápices, y por primera vez a las tintas, está Luke McDonnell, que siempre me ha parecido un dibujante algo acartonado pero que tiene una narrativa fluida y agradecida (muy chula la escena del avión en el primer número, por cierto) y que tiene mucha maña para personajes metálicos, armaduras y demás.
O sea, que muy bien.
Al final nos queda un retrato bastante claro de la personalidad de Deadshot, aún más oscuro de lo que ya era, y una sensación amarga porque se apunta que no hay redención posible para el personaje, ni la quiere ni la espera. Ostrander y la prematuramente desaparecida Kim Yale, esposa del primero, presentan una historia de las que se devoran con algunas escenas de las que se te quedan en la memoria. A los lápices, y por primera vez a las tintas, está Luke McDonnell, que siempre me ha parecido un dibujante algo acartonado pero que tiene una narrativa fluida y agradecida (muy chula la escena del avión en el primer número, por cierto) y que tiene mucha maña para personajes metálicos, armaduras y demás.
O sea, que muy bien.
Luke McDonnell, John Ostrander y Kim Yale: Deadshot 3
Y llega el tercer número.
Donde pasa lo que pasa.
DESTRIPE (relativo, es de un tebeo del 88; pasad el ratón para leer)
Un pederasta viola y mata al hijo de Deadshot.
Y éste lo mata, disparándole en sitios no mortales directamente durante varias páginas.
Choca mucho la brutalidad de estas páginas, sinceramente.
Donde pasa lo que pasa.
DESTRIPE (relativo, es de un tebeo del 88; pasad el ratón para leer)
Un pederasta viola y mata al hijo de Deadshot.
Y éste lo mata, disparándole en sitios no mortales directamente durante varias páginas.
Choca mucho la brutalidad de estas páginas, sinceramente.
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