Que el cómic ya no es el ghetto que era es algo evidente. Antes, el cómic intentaba dignificarse ante la mirada de superioridad de la "Cultura con mayúsculas" mencionando los trabajos de gente como Patricia Highsmith que fue guionista de cómics antes que novelista famosa.
Al cómic antes sólo se acercaban autores de otros medios si eran procedentes del fantástico, que ya sufrían esas miradas de superioridad y les daba lo mismo. Eran autores como Harlan Ellison o Michael Moorcock.
Pero desde hace años estamos asistiendo de forma habitual a la publicación de cómics donde conocidos directores de cine, novelistas de gran éxito u otros nombres muy populares participan en mayor o menos medida con personajes ya conocidos, adaptaciones de sus obras o incluso, los más valientes, creaciones nuevas. Aquí tenemos nombres como Kevin Smith, Michael Chabon, Stephen King, Joss Whedon...
Aunque aquí aún no hemos visto a Pérez Reverte escribiendo al Capitán Trueno, en Italia anunciaron hace un tiempo la publicación de un álbum de Dylan Dog escrito por el director de cine Dario Argento. Los habituales ya sabréis que me encanta Dylan Dog y Argento es un director que, aunque tiene alguna película bastante terrible, tiene muchas formidables. Uno de los grandes del giallo con un personaje que le va como un guante.Una gran idea, sin duda.
El guión al final es a medias con Stefano Piani, lo que es una buena solución. Piani, además de haber escrito para Bonelli episodios de Nathan Never, por ejemplo, colaboró con Argento en su Dracula y escibió una serie de televisión de tema giallo con episodios dirigidos por otros nombres conocidos del género. Uno piensa, escéptico, que Argento se habrá limitado a dar el argumento y Piani lo habrá desarrollado. Al final del álbum Piani explica la génesis del proyecto (lo hace al final porque desmenuza la historia y su proceso creativo y leerlo antes te arruinaría las sorpresas) y cuenta que se escribió como siempre suele colaborar Argento con sus coguionistas: encerrándose en un hotel durante días y escribiendo cada uno diferentes partes. Curioso.
La historia es puro Dylan Dog. Escenas potentes y efectistas, argumento con algunas sorpresas... y elementos bastante forzados y absurdos. Como la gran mayoría de giallos, seamos sinceros. Uno ha de entrar en el juego para poder disfrutarlo. La trama cuenta con fantasmas, asesinos psicópatas, amor, mucho morbo y algo de sexo en forma de elementos sadomasoquistas (lo que permite, por cierto, un chiste de Groucho maravilloso a costa de las "50 sombras de Grey").
Siendo el resultado más que interesante y una curiosa aproximación del universo de Argento al cómic, he de reconocer que lo que más he disfrutado es el elengantísimo trabajo gráfico de Corrado Roi, especialmente al editarse en un tamaño superior al habitual y con una impresión que permite ver los detalles más sutiles. Roi nunca ha parecido tanto el hijo de Sergio Toppi y Bill Sienkiewicz que es. Roi, supongo que consciente del interés que ha despertado este álbum en Italia, nunca ha estado mejor y es una delicia poder estudiar sus viñetas y pensar qué trucos habrá usado para según qué efectos. Y encima, como cuenta Piani en su texto, les cambió el final porque lo veía poco potente. Piani estaba encantado con el cambio. Yo también porque esa viñeta final es una maravilla.
Bueno, como el resto.
miércoles, 12 de diciembre de 2018
Laura y Felipe Hernández Cava: Macandé
Ando estos días leyendo, releyendo, mirando los álbumes de Ikusager, principalmente porque descubrí hace unas semanas que venden sus obras por internet. Curioso. Sabía que vendían a algunas librerías de Euskadi pero poder comprar álbumes de hace más de veinte años nuevos, impecables, de álbumes que ni pudiste ver por la distribución de sus últimos tiempos y a un buen precio no deja de ser un gusto.
Este fue el primero que leí. Nunca lo había llegado a ver. Es francamente curioso. Se trata de una biografía, o una aproximación, con muchos saltos en el tiempo y cambios de perspectiva (hasta sale Hernández Cava explicando cómo descubrió al protagonista), a la figura de Macandé, una leyenda del flamenco pese a que nunca quiso grabar un disco, un hombre con serios problemas físicos y mentales y que acabó en un sanatorio mental.
Puede que sea por estos continuos saltos y cambios, estructurados alrededor de una anécdota, pero el resultado es algo frío, incluso superficial. Lo que en una historia llena de drama, tragedia y sentimiento, sobre el papel, es bastante desconcertante.
Laura, Laura Pérez Vernetti, opta en esta ocasión por un estilo muy suelto, casi abocetado a momentos, con mucho encanto pero que seguro que debió de dejar los pelos como escarpias a los más tradicionales.
Este fue el primero que leí. Nunca lo había llegado a ver. Es francamente curioso. Se trata de una biografía, o una aproximación, con muchos saltos en el tiempo y cambios de perspectiva (hasta sale Hernández Cava explicando cómo descubrió al protagonista), a la figura de Macandé, una leyenda del flamenco pese a que nunca quiso grabar un disco, un hombre con serios problemas físicos y mentales y que acabó en un sanatorio mental.
Puede que sea por estos continuos saltos y cambios, estructurados alrededor de una anécdota, pero el resultado es algo frío, incluso superficial. Lo que en una historia llena de drama, tragedia y sentimiento, sobre el papel, es bastante desconcertante.
Laura, Laura Pérez Vernetti, opta en esta ocasión por un estilo muy suelto, casi abocetado a momentos, con mucho encanto pero que seguro que debió de dejar los pelos como escarpias a los más tradicionales.
viernes, 7 de diciembre de 2018
Paul Gulacy y Doug Moench: Master of Kung Fu Omnibus 1
Shang-Chi empezó como una extraña mezcla de las películas de artes marciales y de la serie de televisión Kung Fu con las novelas de Fu Manchu de Sax Rohmer. Lo que como concepto no era malo pero que tenía dos grandes problemas:
1-A la hora de reeditarlo hay que ponerse de acuerdo con los herederos de Rohmer, por lo que se ha reeditado poco. Y, si se hacen continuaciones, hay que prescindir de muchos personajes secundarios perdiendo parte de su atractivo.
2-Las novelas de Rohmer son tremendamente racistas en su concepto del peligro amarillo. Aparte, he intentado leerme alguna (Ediciones B publicó unos tomos con tres novelas hace años que eran una preciosidad, con unas ilustraciones sensacionales) pero siempre me han parecido bastante terribles...
La edición de Marvel en formato omnibus, unas 600 páginas, permite darle a esta serie una reedición de lujo en cartoné, con buena impresión, buen papel y un color tal vez demasiado chillón para los dos anteriores...
Entre números americanos y españoles, lo tenía ya todo pero me apetecía tenerla en una buena edición.
Y leerla en orden y de una tacada.
Este primer tomo permite ver los excelentes números de Englehart y Starlin, los titubeantes inicios de Doug Moench (marcado por la presión de hacer esta serie y el magazine Deadly Hands of Kung Fu al mismo tiempo y con el ojo puesto en la edición semanal en el Reino Unido, lo que no le dejaba tiempo de respirar), la llegada de Paul Gulacy (ayudado por numerosos entintadores y dibujantes de números sueltos)...
Todo es correcto o incluso brillante. Me maravilla ver la cantidad de muertos inocentes que van cayendo en los números dando una atmósfera de fatalidad. Aún no me puedo creer que les dejasen publicar el final de la historia de Sandy tal y como la dejaron, tan trágico, tan operístico. Me maravilla el enfrentamiento dialéctico entre Shang-Chi y Fu Manchu en el único número que dibujó John Buscema.
Pero había cierta repetición en sus esquemas con el protagonista andando tranquilamente y siendo atacado por los hombres de Fu Manchu u otro adversario. Moench era consciente de ello, confiesa en el prólogo. Su solución: pasar la serie a algo más que un cruce entre artes marciales y novela pseudopulp, convertirla en la gran serie de espías de los años 70.
Porque a partir de la saga de Velcro, todo se dispara. Los personajes secundarios (Smith, Tarr, Reston) se instalan de forma clara y definitiva. Gulacy mejora de forma explosiva, sobre todo cuando podía entintarse. La influencia de Steranko es tremenda en cuanto a narrativa (Curiosamente, los homenajes a Steranko se ven también en otros autores como Ed Hannigan). Las tramas son sólidas y poderosas, ásperas y poco complacientes en muchos momentos. Cuando nadie sabía que era el agujero de ozono, Moench y Gulacy ya lo usaron como punto de partida de una de sus historias, la de Mordillo (curioso y sorprendente homenaje al dibujante argentino, por cierto).
Sí, ocasionalmente había que meter alguna historia de relleno para que Gulacy pudiese coger algo de aire, pero el nivel se disparó hasta hacerla una de las mejores series de Marvel de esos años y la tercera más vendida, por detrás de Amazing Spider-Man y Conan the Barbarian.
Ahora me espera el segundo, con Gato, con Shockwave, con Larner, con lo mejor...
jueves, 29 de noviembre de 2018
Calpurnio: Mundo Plasma
Un álbum montado a gag por página. Cada página viene a ser una doble tira.
El protagonismo es coral. Los protagonistas son personajes absurdos y extraños (un hombre moco, un niño poseído, un extraterrestre que quiere destruir el mundo y/o fecundar a las mujeres, un coleccionista de moscas...), atrapados en una especie de pensión sin salida. Pronto empiezan a apilarse los cadáveres...
Entre el formato y la rotación de personajes raros el resultado final parece como si Liniers se pusiese a hacer su Twin Peaks. O algo así.
Muy curioso.
El protagonismo es coral. Los protagonistas son personajes absurdos y extraños (un hombre moco, un niño poseído, un extraterrestre que quiere destruir el mundo y/o fecundar a las mujeres, un coleccionista de moscas...), atrapados en una especie de pensión sin salida. Pronto empiezan a apilarse los cadáveres...
Entre el formato y la rotación de personajes raros el resultado final parece como si Liniers se pusiese a hacer su Twin Peaks. O algo así.
Muy curioso.
John Erasmus, Pat Mills y Tony Skinner: The Complete Accident Man HC
The Accident Man fue una serial de la revista británica Toxic donde se publicaron tres aventuras a color antes del cierre de la publicación a principios de los años 90. Sus guionistas fueron Pat Mills y Tony Skinner, con tres distintos dibujantes (uno para cada historia). Los tres fueron muy dignos y se adaptaron al estilo algo grotesco que pide la temática, aunque mi favorito sea John Erasmus, que dibuja como si David Lloyd trabajara para el Madriz. Más tarde Dark Horse publicó una miniserie de tres números en blanco y negro con portadas de Howard Chaykin.
Acabo de leer un tomo con todo el material tras enterarme de que había una adaptación al cine y que ya he visto.
El protagonista de estos seriales es Mike Fallon, un asesino a sueldo especializado en asesinatos que parecen accidentes. Es machista, egocéntrico, cínico, superficial y tirando a pijo. Una joya. Cuando su ex, una activista ecologista que le dejó por una mujer, es asesinada, Fallon comprende que han sido unos compañeros suyos y, picado porque no le dijeran nada por pura cortesía profesional, se pone a investigar. Bueno, investigar. a cargarse gente a capazos.
Mills y Skinner consiguen que el humor negro corra a raudales, a la vez que nos encariñamos con el protagonista, nos fascinan sus elaborados métodos de asesinato y hacen crítica social.
La adaptación cinematográfica seguramente habrá salido adelante tras años dando vueltas gracias a las películas de John Wick. Porque aquí también vemos una sociedad de asesinos, sus locales exclusivos... Hasta dan premios rollo Oscar.
Divertidísimo. Lástima que no hicieran más historias...
Acabo de leer un tomo con todo el material tras enterarme de que había una adaptación al cine y que ya he visto.
El protagonista de estos seriales es Mike Fallon, un asesino a sueldo especializado en asesinatos que parecen accidentes. Es machista, egocéntrico, cínico, superficial y tirando a pijo. Una joya. Cuando su ex, una activista ecologista que le dejó por una mujer, es asesinada, Fallon comprende que han sido unos compañeros suyos y, picado porque no le dijeran nada por pura cortesía profesional, se pone a investigar. Bueno, investigar. a cargarse gente a capazos.
Mills y Skinner consiguen que el humor negro corra a raudales, a la vez que nos encariñamos con el protagonista, nos fascinan sus elaborados métodos de asesinato y hacen crítica social.
La adaptación cinematográfica seguramente habrá salido adelante tras años dando vueltas gracias a las películas de John Wick. Porque aquí también vemos una sociedad de asesinos, sus locales exclusivos... Hasta dan premios rollo Oscar.
Divertidísimo. Lástima que no hicieran más historias...
domingo, 25 de noviembre de 2018
Richard Corben y John Jakes: Bloodstar
Si Den es la mezcla pasada por Corben de Lovecraft y Burroughs, Bloodstar es Howard con algo de H.G.Wells y Cuando los mundos chocan.
Posiblemente sea la historia que más me gusta de Corben, sin excesos, sin erotismos grotescos pero con todo lo que tiene que bueno el de Kansas: un mundo fantástico verosímil, fantasía a raudales, monstruos rarísimos...
Me convence más la versión original en blanco y negro que la posterior colorización aunque la rotulación mecánica original no me gusta nada...
Eso de que John Jakes, el escritor de Norte y Sur, y Gil Kane, por su diseño del protagonista con la estrella en la frente y por ponerle el nombre, estuvieran detrás del proyecto dan como resultado un equipo francamente curioso...
Posiblemente sea la historia que más me gusta de Corben, sin excesos, sin erotismos grotescos pero con todo lo que tiene que bueno el de Kansas: un mundo fantástico verosímil, fantasía a raudales, monstruos rarísimos...
Me convence más la versión original en blanco y negro que la posterior colorización aunque la rotulación mecánica original no me gusta nada...
Eso de que John Jakes, el escritor de Norte y Sur, y Gil Kane, por su diseño del protagonista con la estrella en la frente y por ponerle el nombre, estuvieran detrás del proyecto dan como resultado un equipo francamente curioso...
Sean Phillips y Ed Brubaker: My Heroes Have Always Been Junkies HC
Un tomo perteneciente a la serie Criminal correcto pero que me ha dejado bastante frío, la verdad. Tiene sus momentos, como cuando se habla de la importancia del uso de las drogas en las carreras de algunos artistas musicales, o de que los cassettes con selecciones eran loas playlists del mundo analógico, pero la trama es bastante vacua.
viernes, 16 de noviembre de 2018
Jack Kirby y Stan Lee: Silver Surfer 18
El último número de la colección fue dibujado por Jack Kirby. Se publicó el mismo mes que el último número de sus Fantastic Four y su Thor, aunque aún saldrían un par de números de sus Inhumanos en Amazing Adventures.
El final lo deja todo abierto, con el Surfer mosqueadísimo con la humanidad. Vértice metió después de esta splash final la portada maericana, una rareza, y con un texto inventado para intentar cuadrarlo, si no recuerdo mal.
Me pregunto si fue sólo malas ventas o si el que John Buscema tuviera que ponerse a dibujar Fantastic Four, más sus Avengers, más Thor al cabo de un par de números de Neal Adams, también influyó en el cierre...
El final lo deja todo abierto, con el Surfer mosqueadísimo con la humanidad. Vértice metió después de esta splash final la portada maericana, una rareza, y con un texto inventado para intentar cuadrarlo, si no recuerdo mal.
Me pregunto si fue sólo malas ventas o si el que John Buscema tuviera que ponerse a dibujar Fantastic Four, más sus Avengers, más Thor al cabo de un par de números de Neal Adams, también influyó en el cierre...
John Buscema y Stan Lee: Silver Surfer 17
Pero tenía encanto, se crearon personajes memorables y Stan Lee lo daba todo. John Buscema funcionaba de miedo cuando tenía un buen entintador. Y cuando no, siempre tenía grandes momentos.
John Buscema y Stan Lee: Silver Surfer 16
Mi primer contacto con Silver Surfer fue con el último número de Estela Plateada de Vértice.
Visto ahora entiendo por qué no acabó de funcionar. Empezó con un formato con más páginas pero más caro, era muy serio, sin los momentos humorísticos habituales en tramas o en textos de otras colecciones, no había más personajes habituales ni tramas secundarias...
Esta viñeta es porque, como a Tarantino, siempre me ha gustado "Sin aliento"...
Visto ahora entiendo por qué no acabó de funcionar. Empezó con un formato con más páginas pero más caro, era muy serio, sin los momentos humorísticos habituales en tramas o en textos de otras colecciones, no había más personajes habituales ni tramas secundarias...
Esta viñeta es porque, como a Tarantino, siempre me ha gustado "Sin aliento"...
jueves, 15 de noviembre de 2018
John Buscema y Stan Lee: Savage Tales 6
Como editor en jefe, Stan Lee probó diferentes formatos: colecciones con más páginas y más caras, como los primeros Silver Surfer, o las revistas en blanco y negro (o color). Sería más tarde cuando tuvieron su momento.
Pero para el primer Savage Tales, que combinaba historias de ciencia ficción, con Conan, el Hombre Cosa y Ka-Zar escribió un par de historias. La de Ka-Zar se reeditó en un posterior Savage Tales, que es el que he leído, por un problema con entregas. Esta historia se reeditaría también en un número de Astonishing Tales pero con bastante manipulación de textos e imágenes.
Es curioso ver a Lee escribiendo para un público más adulto, con viñetas con desnudos, insinuaciones de violaciones o con Ka-Zar diciendo a la mala mientras señala a unas chicas que se bañan desnudas "¿Crees que me tientas con tu cuerpo?(...) ¡Hay muchas como tú aquí! ¡Y aquí Ka-Zar es el Señor de la Jungla!".
Sólo le falta decir que se pone las botas.
Y es que la representación de las mujeres en sus cómics nunca fue su punto fuerte, seamos sinceros.
Pero para el primer Savage Tales, que combinaba historias de ciencia ficción, con Conan, el Hombre Cosa y Ka-Zar escribió un par de historias. La de Ka-Zar se reeditó en un posterior Savage Tales, que es el que he leído, por un problema con entregas. Esta historia se reeditaría también en un número de Astonishing Tales pero con bastante manipulación de textos e imágenes.
Es curioso ver a Lee escribiendo para un público más adulto, con viñetas con desnudos, insinuaciones de violaciones o con Ka-Zar diciendo a la mala mientras señala a unas chicas que se bañan desnudas "¿Crees que me tientas con tu cuerpo?(...) ¡Hay muchas como tú aquí! ¡Y aquí Ka-Zar es el Señor de la Jungla!".
Sólo le falta decir que se pone las botas.
Y es que la representación de las mujeres en sus cómics nunca fue su punto fuerte, seamos sinceros.
Don Heck y Stan Lee: Avengers 32
Más muestras de la preocupación de Stan Lee por problemas sociales. El racismo, en este caso.
Stan Lee fue el responsable último, como editor en jefe, de que hubiera un soldado negro entre los comandos del Sargento Furia, que naciera la Pantera Negra, que encontráramos a Robbie en las páginas de Spider-Man...
En esta historia de los Vengadores se presenta a Bill Foster, un brillante científico. Sólo más tarde, descubrimos que es negro...
Y también se presenta la primera versión de los Hijos de la Serpiente, un grupo xenófobo que no deja de ser una versión velada del KKK.
Lee no deja de señalar lo peligroso que es el silencio cobarde y cómplice ante ciertas actitudes.
Stan Lee fue el responsable último, como editor en jefe, de que hubiera un soldado negro entre los comandos del Sargento Furia, que naciera la Pantera Negra, que encontráramos a Robbie en las páginas de Spider-Man...
En esta historia de los Vengadores se presenta a Bill Foster, un brillante científico. Sólo más tarde, descubrimos que es negro...
Y también se presenta la primera versión de los Hijos de la Serpiente, un grupo xenófobo que no deja de ser una versión velada del KKK.
Lee no deja de señalar lo peligroso que es el silencio cobarde y cómplice ante ciertas actitudes.
John Romita y Stan Lee: Daredevil 18
Me ha hecho gracia la aclaración de los créditos, la verdad...
Otro número que me encantó en su momento, con una trama que gira sobre Foggy intentando hacerse pasar por Daredevil para impresionar a Karen Page que bien podría haber sido editada en los títulos de Superman de Mort Weisinger, pero con la primera aparición del Gladiador, uno de esos villanos que destacan.
Otro número que me encantó en su momento, con una trama que gira sobre Foggy intentando hacerse pasar por Daredevil para impresionar a Karen Page que bien podría haber sido editada en los títulos de Superman de Mort Weisinger, pero con la primera aparición del Gladiador, uno de esos villanos que destacan.
John Romita y Stan Lee: Daredevil 15
Una de mis historias favoritas del Daredevil de Stan Lee, ayudado por un John Romita que volvía a Marvel.
Lee, en cuanto a argumentos, tenía cierta tendencia al cuento moral. Esto es muy evidente en sus historias cortas de monstruos o de terror light con Kirby, Heck o Ditko. Pero también le salía el ramalazo en algunas ocasiones como en ésta, donde recuperaba al Buey, un viejo enemigo de Spider-Man, tan fuerte como estúpido para contar una historia sobre segundas oportunidades inesperadas.
Esta splash es una maravilla.
Lee, en cuanto a argumentos, tenía cierta tendencia al cuento moral. Esto es muy evidente en sus historias cortas de monstruos o de terror light con Kirby, Heck o Ditko. Pero también le salía el ramalazo en algunas ocasiones como en ésta, donde recuperaba al Buey, un viejo enemigo de Spider-Man, tan fuerte como estúpido para contar una historia sobre segundas oportunidades inesperadas.
Esta splash es una maravilla.
Wally Wood y Stan Lee: Daredevil 6
Uno se pregunta qué hubiera pasado si Bill Everett hubiera sido puntual para el primer número de la colección de Daredevil, aparte del hecho nada menor de que los Vengadores no existirían...
O que Wally Wood no le hubiera cambiado el traje por uno más moderno.
O que Wally Wood no le hubiera cambiado el traje por uno más moderno.
Gil Kane y Stan Lee: Amazing Spider-Man 99
Un número centrado en temas personales de Peter Parker que me chocó al leerlo por primera vez ya que no había ningún supervillano.
Ahora veo que Stan Lee quería hacer un alegato en contra de las condiciones penitenciarias que imposibilitan un posible reinserción.
Ya os digo que a Lee tenía una tendencia hacia temas sociales muy marcada y ese ojo en la actualidad iba más allá de referencias contemporáneas...
Ahora veo que Stan Lee quería hacer un alegato en contra de las condiciones penitenciarias que imposibilitan un posible reinserción.
Ya os digo que a Lee tenía una tendencia hacia temas sociales muy marcada y ese ojo en la actualidad iba más allá de referencias contemporáneas...
Gil Kane y Stan Lee: Amazing Spider-Man 98
Lo primero que leí de Spider-Man...No es mala forma de empezar.
Uno de los elementos siempre discutidos sobre Stan Lee son los créditos. A ver, yo entiendo que desarrollara el método Marvel de hacer guiones porque tenía que escribir casi en solitario un montón de títulos, coordinar dibujantes, hablar con distribuidores, con imprentas... Y sí, la participación en los argumentos eran mayores o menores según cada dibujante. Algunos no hacían nada pero otros deberían haber aparecido como coargumentistas, sin duda.
Pero a toro pasado, todo son capotes. El que ya apareciera su nombre de alguna manera era un logro para esos años. Aunque DC ya lo hiciera, la otra gran editorial de esa época, la Western, seguía sin acreditar a nadie
Ahora me fijo, por cierto, viendo esta viñeta es la participación de Tony Mortellaro en el entintado de los fondos que él hace notar en su estilo habitual...
El modo en que aparecían los créditos suelen tener aún mucha chispa.
Uno de los elementos siempre discutidos sobre Stan Lee son los créditos. A ver, yo entiendo que desarrollara el método Marvel de hacer guiones porque tenía que escribir casi en solitario un montón de títulos, coordinar dibujantes, hablar con distribuidores, con imprentas... Y sí, la participación en los argumentos eran mayores o menores según cada dibujante. Algunos no hacían nada pero otros deberían haber aparecido como coargumentistas, sin duda.
Pero a toro pasado, todo son capotes. El que ya apareciera su nombre de alguna manera era un logro para esos años. Aunque DC ya lo hiciera, la otra gran editorial de esa época, la Western, seguía sin acreditar a nadie
Ahora me fijo, por cierto, viendo esta viñeta es la participación de Tony Mortellaro en el entintado de los fondos que él hace notar en su estilo habitual...
El modo en que aparecían los créditos suelen tener aún mucha chispa.
Gil Kane y Stan Lee: Amazing Spider-Man 97
Stan Lee, desde un punto de vista de textos, era exageradamente dramático, ruidoso, colorista, hiperbólico... y siempre con cierto sentido del humor, lo que dicen en inglés tongue in cheek, como si se lo tomara a broma, haciendo sentir cómplices a sus lectores del chiste.
Cuántos lo han imitado desde entonces.
Cuántos lo han imitado desde entonces.
Gil Kane, John Romita y Stan Lee: Amazing Spider-Man 96
Stan Lee entendió que la popularidad de los personajes Marvel podía servir para dar a conocer temas y generar conciencia. Ya sabéis, un gran poder y todo eso...
La trilogía de las drogas es un ejemplo de muchos.
La trilogía de las drogas es un ejemplo de muchos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



















