sábado, 24 de junio de 2023

Paco Alcázar: La industria de los sueños 3: ¡Secuela maestra!

Tercer recopilatorio de los chistes de Paco Alcázar para una revista de cine. 

Lo de los directores pidiendo comida me ha parecido algo repetitivo, pero en general los comentarios, hirientes sobre todo, están muy bien traídos y me han arrancado más de una sonrisa.



Gil Kane y Archie Goodwin: Tarzan Sunday Pages 1979-1981

Lo bueno de que la línea Sin Fronteras funcione bien es que ya se atreven con cosas menos típicas. O con etapas menos conocidas.

Es el caso de las páginas dominicales de Gil Kane y Archie Goodwin de Tarzan. 

A ver, no es lo mejor del personaje. A esas alturas el tema del salvaje en la selva africana ya no llamaba mucho la atención. Y si encima las sagas eran cortas, apenas podía lucirse Goodwin.

Pero Kane lo disfrutaba. Uno percibe el placer del dibujante al enfrentarse a este reto, dándole un dinamismo y una vida al conjunto que salva el conjunto sin problemas.



Raquel Gu: La edad estupenda

Unas tiras de El Jueves, más algo de material nuevo para el tomo, sobre un grupo de cuarentones y, sobre todo, cuarentonas y gira sobre sus relaciones, sus distintos modos de vivir la vida y sus diferentes problemas.

Tiene ese punto tan típico de series grupales como Mafalda o Peanuts, con personajes muy arquetípicos: la fantástica, la agonías, el chulo, el gafado, etc... Por eso, es fácil de entrar y de recomendar a gente que no lea habitualmente cómics.

El dibujo es sencillo, claro y eficaz. Muy bien.





Mauro Entrialgo: Cuqui siempre sale

El típico libro de "Escoge tu aventura" pero pasado por el filtro de Mauro Entrialgo, quien nos relata varias historias cortas posibles, y donde pueden aparecer demonios, superhéroes de Marvel, extraterrestres, etc...

Eso sí, la que siempre sale es Cuqui, al menos en alguno de los posibles itinerarios.

Una chaladura muy simpática.




Gonzalo Aeneas y Enric Pujadas: Las olimpiadas del sufrimiento

He tardado en poder leer esta obra porque cada vez que iba a Dolmen a recoger las novedades se les habían acabado las copias que tenían por la redacción. Buena señal, supongo.

Esta novela gráfica gira acerca de la vida y de las depresiones de su dibujante. El guionista es amigo suyo y antiguo compañero de piso. No he podido evitar sentir a veces que aquí había un montón de emoción, de rabia, de pena, de dolor, de miedo y que se exponía sin tapujos, sin preocuparse de lo que puedan pensar los demás, ya sea por valentía o por inconsciencia.

El resultado es una de esas obras que no se olvidan rápidamente. Todo lo contrario, hay material a espuertas sobre el que reflexionar.

No penséis que tampoco esto es un dramón. Hay más de un momento con el que me reí mucho, como alguno en los que aparece el crítico Florentino Flórez.

Muy bien. No me sorprende que ganase el premio Ciutat de Palma de novela gráfica.



Víctor Coyote: Entresijos

Este recopilatorio de una sección que hacía el autor para un periódico madrileño sobre zonas, actividades y personas que se alejan de la idea típica de Madrid es una gozada. 

Por un lado por los temas que trata, tan diversos, tan curiosos. Es difícil que no haya alguna cosa que te llame la atención.

Y por otro por cómo lo cuenta, a veces con mapas, a veces con una narración convencional, a veces con una forma muy dispersa donde enseña multitud de personajes o elementos, o a veces con mapas, nada menos.

Mención especial para el color, saliendo de registro todo el tiempo, buscando más una sensación, un impacto que un trabajo más fiel.

Entretenidísimo.



Keko y Carlos Portela: Contrition

Esta historia sobre una población de Florida, real, donde la mayoría de sus habitantes tienen condenas por abusos sexuales o pornografía infantil cabalga entre el drama y el género negro, me recordó desde el principio que su guionista trabaja sobre todo en televisión.

Ese primer capítulo es como el de una miniserie: escena inicial que marca la trama, presentación de personajes y giro final que te deja con ganas de ver cómo sigue.

Agradezco que tratándose de un tema tan escabroso y tan complicado, hayan sido tan hábiles para no entrar en escenas morbosas innecesarias.

Keko es un dibujante espectacular. Se me hace difícil pensar en otro dibujante encargándose de este trabajo. Aunque reconozco que haya un uso/abuso de ordenador en algunas viñetas, especialmente para mostrar fondos, sigue siendo un dibujante espectacular en su uso de contrastes y del blanco y negro.

Aunque sea para una obra donde lo que abunda más sea el gris.



Emmanuel Guibert: La infancia de Alan

La segunda historia de Guibert sobre el americano Alan se centra en su infancia en California, en su familia, en sus juegos y amistades, en anécdotas triviales y otras más duras.

A mí me dejó con la sensación de leer un cómic ambientado en el mundo de las ilustraciones de Norman Rockwell...



miércoles, 3 de mayo de 2023

Cristina Durán y Miguel A. Giner Bou: María "La jabalina"

Una dura historia sobre el caso real de una joven que fue ejecutada por el franquismo pese a las numerosas pruebas de su inocencia y que deja al lector indignado, triste, dolido o un poco de todo.

Giner y Durán saben controlar muy bien este tipo de historias, donde se mezclan elementos narrativos objetivos -datos, hechos-, pero con un fondo dramático muy potente. 



César Sebastián: Ronson

La vida rural en un pueblo hace décadas mostrada en pequeñas historias, recreándose en el costumbrismo, sin olvidarse de los detalles más turbios y terribles.

Un cómic editado primorosamente para recordar las fotos antiguas con sus bordes en blonda y que nos ha dejado un joven autor pero que promete mucho, mucho.



Sebas Martín: Que el fin del mundo nos encuentre bailando

Disfruté una barbaridad de esta historia sobre el despertar sexual de un joven homosexual en los años de la República por la naturalidad con lo que se cuenta, por lo bien llevados que están todos los personajes, de los principales a los secundarios (con puntos extras para la abuela, una auténtica robaescenas), por cómo explica que ser de izquierdas y ser homófobo no son cosas incompatibles y, sobre todo, por lo logrado de la ambientación, una recreación formidable de la vida de los barrios en esos años.

La mayor de mis recomendaciones. 



Daniel Torres: Algunos maestros y toda la verdad

Edición de lujo, por tamaño y por llevar una lámina numerada y firmada de un libro de arte centrado en las influencias y la carrera de Daniel Torres

Si os gusta mucho Torres, lo disfrutaréis un horror. 

Pero no es un libro que recomendaría a todos, por precio, porque tampoco hay mucho material (el que hay viene duplicado en boceto y arte final), etc...

Yo lo he disfrutado un horror, eso sí.



Eduardo Risso y Enrique Sánchez Abulí: Torpedo 1972: ¡Con lo que eso duele!

Dejando aparte que hay partes que ya caen la pura autoparodia, y que me sacan de la trama, sigue siendo divertido ver a este par de matones carcamales intentando seguir con lo que han hecho siempre.

Risso bien, pero visto lo que ha tardado en poder sacar adelante este segundo trabajo, entiendo que el siguiente, anunciado ya para este año, ya lo haga otro dibujante.



Max: Què?

Lo que más me gusta de esta historia autoconsciente es su estructura casi circular, cómo juega con historias clásicas de todo tipo, de Shakespeare a Ibáñez, con sus partes más gamberras y sus partes, muchas, más reflexivas.



lunes, 20 de febrero de 2023

Gosho Aoyama: Detective Conan 13

Poco a poco, Aoyama va creando nuevos personajes que se suman a los iniciales, avanza en algunas subtramas, etc...

Pero en algún momento es consciente de que tiene que hacer algo para mantener viva la premisa inicial y por eso en este tomo Conan pierde su estado infantil para volver a ser el adolescente Kudo.

Sigue funcionando. Si os gustan los whodunnits, creo que hay muy pocos que le lleguen a la altura de éste.



Bastien Vivès: Petit Paul

La obra que ha supuesto las denuncias contra Vivès y sus editoriales, tras intento anteriores que fueron desestimados, recupera al personaje de Petit Paul de Los melones de la ira, un niño con un pene descomunal.

Posiblemente, sea el menos conflictivo por su tono de humor brugueril absurdo, les falta poco para que acaben las historias con persecuciones, pero al ser un chaval el protagonista y no un personaje secundario como en veces anteriores, creo que eso ha sido lo que ha causado las denuncias, amenazas, suspensiones de exposiciones, etc...

Veremos cómo acaba. 

Pero para mí, lo que me molesta de verdad es que Vivès que es capaz de mucho más, se dedique a hacer estos cómics que son unas chorraditas muy, muy olvidables.






Bastien Vivès: La décharge mentale

El segundo cómic problemático de Vivès era una andanada machista contra una autora de cómics, creadora del concepto de la "carga mental" (lo que viene a ser el papel de la mujer trabajadora fuera de casa pero que lleva el peso de las labores domésticas).

Una historia que es pura farsa, con muchísimas ganas de provocar e incordiar y una mayor carga sexual, que incluye escenas de relaciones entre el protagonista y las hijas, menores en algún caso, de un amigo, lo que ha causado las denuncias.



Furillo: Tiki Top-Less

Un bar de topless y chicas bailarinas es la excusa de Furillo para jugar a ser el campeón de la escatología.

No es para todos los públicos, no, pero si tienes estómago te puedes reír mucho, mucho con las salvajadas que cuenta.



Pietro Dall'Agnol y Claudio Chiaverotti: Dylan Dog 55: La mummia

Un Dylan Dog siempre va bien para limpiar el paladar.

El guion sobre una momia que quiere morir y una secta de tarados que buscan poder es correcto, sin locuras, pero  da lo que uno busca: un entretenimiento sin complicaciones.

Al dibujante no lo tenía muy presente y ha sido un verdadero placer, eso sí.



Bastien Vivès: Los melones de la ira

Ante el revuelo en Francia de la última, penúltima ya, obra erótica de Bastien Vivès me puse a leer las obras de la discordia.

Empecé por la primera y la única editada en España.

En fin, hay sexo, pero para mí hay mucha más violencia y ganas de provocar que otra cosa.