Una historia coral protagonizada por los habitantes de una finca, aunque centrada en la amistad entre un viejo dibujante de comics jubilado y solitario, y una niña, hija de una prostituta. Esta relación a veces me ha sonado algo forzada, pero como cuando funciona es muy de agradecer, pues lo doy por bueno todo.
Aparte hay un personaje, un hombre a punto de ser padre, que podría ser una bomba y explotarle fácilmente en la cara al guionista, pero que acaba siendo un ejemplo de cómo pasearse por el filo de la navaja sin cortarse ni caer de bruces.
