sábado, 26 de junio de 2021

Guillermo Sanna y Florentino Flórez: Kadath

Es curioso ver a Florentino Flórez, tras años de dar clases a futuros dibujantes y de hacer crítica, dar un paso adelante y hacer el guion y la planificación de esta adaptación del relato de H.P. Lovecraft, que dibujan Guillermo Sanna y Jacques Salomon, antiguos alumnos suyos.

Adaptar a Lovecraft es complicado. Sus textos están llenos de descripciones de las sensaciones que producen según qué lugares o personajes, más que descripciones físicas objetivas. Eso hace que se tienda a decepcionar al lector de adaptaciones en película, serie, cómic o lo que sea.

Aparte, muchas veces se tiende a una trama muy simple, con poca acción. Esto no pasa en este relato, un viaje en un mundo de fantasía y terror, donde el protagonista se encuentra con numerosos personajes, a veces amigos, a veces enemigos.

La adaptación no intenta ser fiel. Hay cambios, algunos que sirven para darle más vivacidad al comic y otros que son tal vez más gratuitos. Entre éstos pondría los homenajes a Little Nemo, que me parecen simpáticos pero metidos con calzador, o los personajes femeninos. Que sí, que ya sabemos que Lovecraft no se caracterizó por tener a las mujeres presentes en sus historias. Pero que las mujeres que salen sean para lucir palmito con poca ropa, darle al protagonista un alivio sexual o para meter una viñeta del escote mientras se habla de "bultos" casi como si estuviéramos en una comedia de Ozores, pues, qué queréis que os diga, me saca de la historia rápidamente.

Lo que sí funciona, y muy bien, son algunas escenas de acción en plan gran espectáculo, o momentos que intentan sobrecoger al lector, como esa primera visión de las minas de ónice, y que consigue que esa sensación de decepción del lector no la haya tenido, lo que no es un mal resultado. 




Morris y Goscinny: Lucky Luke 18: La escolta

Billy el Niño es de los pocos personajes que volvieron a a la serie. Puede que este segundo álbum no sea tan memorable como el primero, pero no deja de tener una trama bien hilada y que con alguna escena que permite darle a Morris momentos de lucimiento.



Morris y Goscinny: Lucky Luke 7: El 7º de Caballería

Siempre me ha molestado que le cambiaran el título a este álbum. ¿No era el 20º de caballería? Pues eso. Ganas de tocas las cosas, hombre.

Lo mejor son el lavandero chino y la relación entre el jefe de la guarnición y su hijo, un simple soldado, lo que da pie a numerosos momentos cómicos.



Pat Oliffe y Robert Venditti: Hawkman TPB 3: Darkness Within

La serie iba como un tiro pero de pronto la meten en crossovers y eventos que ralentizan las tramas temporales y no aportan nada que no se pudiera haber hecho de un modo menos artificial. 

En fin.

Al menos los momentos que comparten el protagonista y Shade son muy dignos.



Uderzo y Goscinny: Asterix en Hispania

Los autores se lo pasan bomba haciendo chistes basados en los tópicos de España: el flamenco, los toros, los problemas del turismo, la gastronomía local y todo lo que le echen.

No me hubiera importado volver a ver a Pepe aguantando la respiración.



Neal Adams y Mark Waid: Fantastic Four: Antithesis Treasury Edition

Que Neal Adams siga dibujando así, con ochenta años, es para quitarse el sombrero. Eso sí, siempre ha sido un dibujante de personajes humanos. Algunos monstruos siempre le han quedado muy raros. Y aquí lo vemos en cómo dibuja a la Cosa, por ejemplo. Aparte, eso de dibujarle pupilas a Silver Surfer según cuándo le rota tampoco es algo ni coherente ni que quede demasido bien.

Y lástima que sea un guionista tan mediocre. Waid intenta poner orden a sus ideas pero esto es un poco caos.

Y es una pena porque hay detalles (conocer al Galactus de la Zona Negativa, Reed Richards convertido en el nuevo Galactus) que tenían potencial y daban más juego del que se consigue, en una historia que dentro de un tiempo casi nadie recordará.



José Luis Munuera: Les Tuniques Bleues

Este álbum recoge un montón de historias cortas como homenaje a los Casacas Azules. Los autores son mucho, buenos y diversos, de Olivier Schwartz a Pau, de Blutch a Zidrou. Los enfoques van desde el más tradicional, a historias más dramáticas o una visión del futuro de los dos protagonistas años después de la guerra.

La mejor para mí, con diferencia, es la de Munuera, tremendamente dinámica y con algunas viñetas de ésas de quitar el hipo. No me extraña que le cayese ser el nuevo dibujante de la serie.



Morris y Goscinny: Lucky Luke 38: La ciudad fantasma

Mineros locos, estafadores, fiebres del oro y ciudades fantasma son los ingredientes de esta historia. 

Tiene sus momentos pero el fondo no deja de ser siempre un tanto amargo, y tal vez por eso acaba siendo un álbum más serio que la mayoría.



Morris y Goscinny: Lucky Luke 13: Indulto para los Dalton

Los Dalton salen libres como parte de un experimento de integración de los delincuentes.

A partir de ahí, los cuatro hermanos intentando disimular sus ganas de cometer delitos ante la supervisión de Lucky Luke mientras han de defender su buen nombre de unos suplantadores.

Sí, me repito, pero otro álbum estupendo. 



Will y Tillieux: Tif y Tondu 2

Qué grandes eran Will y Tillieux. Muy grandes.

Y aquí tenemos tres historias estupendas para comprobarlo, enfrentados a un monstruo gigante que habita en el Támesis, investigando la muerte de un buceador en una isla del Pacífico o metidos por una confusión en una lucha de bandas de delincuentes en Nueva York.

Una mezcla ideal de aventura, misterio y humor.

Muy grandes, ya os digo.



Francisco Ibáñez: Olé Mortadelo 29: Los guardaespaldas

No puedo decir que la historia larga me haya parecido especialmente divertida ni original.

Menos mal que en los primeros números de la colección había historias cortas de complemento (de Ibáñez o Casanyes) y en este caso lo mejor ha sido una de estos relatos, con un Mortadelo enajenado.




Milo Manara: Artist Collection Covers: Corriere de la Sera

El periódico Corriere de la Sera publicó como aliciente una colección con casi toda la obra de Milo Manara, quien hizo nuevas portadas.

Esta edición para coleccionistas recoge estas portadas. Una curiosidad para coleccionistas.




Adam Kubert y William Messner-Loebs: Jonny Quest 6

Una historia que permite ver a Adam Kubert dando sus primeros pasos alejados de la sombra de su padre.

Y con detalles tan estrambóticos como un sistema de archivos de información que para descomprimirlos te lo tienes que comer.



Morris y Goscinny: Lucky Luke 12: La caravana

No me extraña que en la portada apareciese el conductor de mulas ¡y con bocadillo! Un hallazgo de personaje.



Andy Kubert y Tom King: Superman: Up in the Sky

Esta historia es posiblemente lo mejor que he leído de Superman en años.

Primero porque el protagonista ES Superman, es el gran héroe de siempre. Sí, nos lo ponen en situaciones morales difíciles y el resultado puede que no sea el que nos gustaría, pero Superman se comporta como uno espera de él. Después de ver a Henry Cavill, yo lo agradezco una barbaridad...

Después porque la historia sirve como un resumen perfecto del entorno, del carácter, de los enemigos de Superman.

Y encima, el drama de una niña secuestrada por extraterrestres te tiene agarrado a la historia. Y eso que el villano al final es un puro artificio que no importa...

Encima Kubert funciona cada vez mejor. Se nota, eso sí, lo mucho que ha estudiado a Frank Miller en cómo resuelva algunas escenas, lo que consigue una narrativa de lo más estimulante.

Una alegría de lectura, la verdad.



Pepe González y Archie Goordwin: Vampirella Archives 2

Vaya diferencia entre el primer tomo y éste. Que si Barry Smith, que si Wally Wood, que si Jeff Jones, que si Neal Adams, que si Mike Ploog...

Y llegan los españoles, Beá, Maroto o, claro, Pepe González con unos primeros episodios especialmente potentes.

Los guiones son algo irregulares, eso sí, pero no deja de haber relatos dignos en todo este conjunto de historias.



Uderzo y Goscinny: Astérix: Asterix y el caldero

El mundo se divide en dos grupos: los que prefieren de este álbum la escena de "¡Orgías, orgías, queremos orgías!" y los que prefieren ésta.



Uderzo y Goscinny: Astérix: L'escut arvern

Supongo que hay muchas referencias que se me escapan, tópicos de la zona, el acento, etc...

Pero sigue siendo un álbum formidable.

Lo que me sigue fascinando es el mosqueo de los habitantes de la zona con Alexia. 



Enrique Vegas: Leinad

Las parodias están bien pero siempre prefiero a Enrique Vegas en obras más personales, como ésta, un comic para todos los públicos, con aventuras, fantasía y algo de humor, apoyado en ese estilo de dibujo suyo tan personal e inconfundible, claro.

Ojalá se vieran más cosas suyas de este estilo, la verdad.



Miguel Calatayud: La pista atlántica

Tener las dos historias del detective futurista Gili Lacosta reunidas en un tomo de edición impecable es una excelente noticia, porque Miguel Calatayud, pese a que su labor en el campo del cómic no es especialmente numerosa, es un nombre importante y es de justicia que sus obras estén disponibles a los nuevos lectores sin problemas.

Las dos historias mezclan intriga, humor surrealista, giros de guión constantes y un dibujo rollo línea clara potentísimo.

Eso sí, se nota que es muy fruto de su época porque cada página parece gritar a los cuatro vientos Años 80.